domingo, 30 de marzo de 2008

Informe del equipo médico del Hospital Militar de Belgrado sobre el estado de salud del Patriarca Pavle



14/03/2008

El equipo médico dio un análisis detallado del curso de la enfermedad, así como del diagnóstico, terapias y medidas de rehabilitación que se habían adoptado. Estando en el cuarto mes de este tratamiento intensivo de las disfunciones cardiacas, pulmonares y neurológicas con serias complicaciones que han hecho temer por la vida del Patriarca, se ha conseguido una mejoría generalizada en su estado de salud.

El estado de salud actual de Su Santidad se ha estabilizado con una recuperación funcional adecuado a la edad del paciente. Su Santidad está consciente y es capaz de seguir a sus interlocutores en conversaciones sencillas. Recibe a los visitantes y pasa la mayor parte del día semi incorporado.

Para poder mantener los resultados obtenidos y evitar las posibles complicaciones es necesario proporcionarle unos cuidados permanentes y una supervisión médica constante que le sería difícil de aplicar fuera del hospital por lo que, en opinión de este gabinete médico, debe continuarse con la supervisión y la rehabilitación física en la Academia Médica Militar.

sábado, 29 de marzo de 2008

III Domingo de Cuaresma, Domingo de la Santa Cruz





Oh Señor, salva a tu pueblo

y bendice tu heredad.

Concede la victoria a los cristianos ortodoxos

y por tu Cruz salva a tu Iglesia.


Hebreos 4, 14-16; 5, 1-5

Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos, Jesús, el Hijo de Dios, mantengamos firmes la fe que profesamos. Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado. Acerquémonos, por tanto, confiadamente al trono de gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar gracia para una ayuda oportuna. Porque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y está puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados; y puede sentir compasión hacia los ignorantes y extraviados, por estar también él envuelto en flaqueza. Y a causa de esa misma flaqueza debe ofrecer por los pecados propios igual que por los del pueblo. Y nadie se arroga tal dignidad, sino el llamado por Dios, lo mismo que Aarón. De igual modo, tampoco Cristo se apropió la gloria del Sumo Sacerdocio, sino que la tuvo de quien le dijo: “Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy”.


Marcos 8, 34-38; 9,1

Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles." Les decía también: "Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios."

Este domingo, en medio de la Gran Cuaresma, se hace la Veneración de la Santa Cruz que es colocada en el centro de la iglesia y nos la ofrece en adoración para que podamos renovar nuestras fuerzas y sobrellevar el ayuno debido a nuestras debilidades corporales.
Nuestra Santa Iglesia la coloca en medio del camino del ayuno para que la vivificadora Cruz sea la alegría del mundo, la fuerza del creyente, la esperanza del pecador, entonces prosternándonos ante ella, nos da bendición, regocijo fuerza para poder terminar el ayuno cantando:
“Viendo, hoy, la preciosa Cruz de Cristo, nos postramos ante ella con fe y alegría, y abracémosla con anhelo suplicando al Señor, que sobre ella fue crucificado por su propia voluntad, que nos haga dignos a los fieles de llegar al día de la Resurrección, sin condena!”

jueves, 27 de marzo de 2008

Las golondrinas de Santa Matrona (Madrona)




Tropario, tono 3º
Con espíritu intrépido conservaste la Fe,
y tu alma, oh Matrona, no fue esclavizada
por la crueldad de sus verdugos.
Venciste en la lucha y humilaste al astuto enemigo
celebrando los mísiticos esponsales con el Señor dela creación.
¡Ruegale con fervor que salve nuestars almas!

Afirma la tradición que santa Matrona era barcelonesa y que su padre, al enviudar, se fue a establecer en Tesalónica. Allí contrajo nuevas nupcias, pero la madrastra no mostraba el menor afecto hacia la joven, quien decidió entrar a servir en la familia de una señora viuda muy rica, llamada Plantilla, que era judía y odiaba profundamente a los cristianos. La santa doncella, cuando se le presentaba la oportunidad, iba a la iglesia, donde bendecía y alababa a Cristo Nuestro Señor. Enterada de esto la viuda, ordenó traerla a su casa, y atada a un banco, la azotó cruelmente, dejándola así todo un día y una noche sin desatarla. Pero vino un ángel que la desató y llevó a la iglesia sin abrir puerta alguna, por lo que Madrona dio infinitas gracias a Dios. Cuando se enteró de esto su señora, la volvió a su casa, otra vez la ató al mismo banco y le dio muchos latigazos con inaudita crueldad, dejándola atada por tres días sin comer. Vino por segunda vez el mismo ángel y librándola la llevó a la iglesia por las puertas cerradas como la vez anterior. Viendo esto Plantilla, la volvió a traer a su casa con una furia infernal, y repitió los latigazos con tal fuerza, que le quitó la vida, entregando de esta manera, la santa doncella, su espíritu a su Creador, cuando gobernaban Diocleciano y Maximiano. Los tesalonicenses sepultaron el santo cuerpo de Matrona con mucha veneración.


Una vez ocupada Tesalónica por los turcos decidieron deshacerse d ela reliquias de la Santa para humillar a los cristianos y privarles de uno de los centros más importantes de peregrinación de la ciudad. Vendieron el cuerpo a unos mercaderes franceses que vieron ahí la oportunidad de hacer dinero. Lo compraron por veintinueve monedas, ya que si hubieran pagado treinta habrían llegado a la misma suma que en otro tiempo se pagó por Jesús, y pensaron que una santa no valía tanto como Nuestro Señor. Los mercaderes embarcaron el cuerpo en una nave que se dirigía a Marsella y se hicieron a la mar. Cuando el barco llegó a aguas de Barcelona se desencadenó un furioso temporal que puso a la nave en peligro. El patrón ordenó atracar en la playa de Sant Bertran, justo donde arrancaba el camino que conducía a la ermita de Sant Fruitós, en la montaña de Montjuïc, y allí depositaron el cuerpo de Santa Matrona en espera de que amainara la tormenta. Los elementos se calmaron pronto, y la tripulación decidió proseguir viaje con el cuerpo a bordo. Pero el fenómeno se repitió una y otra vez, las aguas se encrespaban para calmarse de inmediato en cuanto lo desembarcaban. Finalmente, comprendieron que el deseo de la Santa era el de permanecer en su ciudad natal, y en la ermita Sant Fruitós depositaron su cuerpo. Según la tradición, las golondrinas acompañaron el cuerpo de la santa desde que lo embarcaron en Tesalónica hasta su llegada a Barcelona. Al divisar la ciudad gritaron para avisarle del lugar donde se encontraba, desde entonces, cada año, el 27 de marzo, llegan las primeras golondrinas, más chillonas que nunca, en recuerdo de su gesta, puesto que la leyenda afirma que son descendientes de aquellas que viajaron con la santa y cada año, fieles a una tradición familiar, la visitan y se quedan unos días en Barcelona para hacerle compañía.



La literatura antigua relata que el diablo, furioso por la gran devoción que la ciudad de Barcelona manifestaba hacia su copatrona, decidió un día minar Montjuïc, destruir la ermita y hacer caer las ruinas sobre la ciudad. Para ello, convocó a toda una legión de demonios esparcidos por todo el mundo y les ordenó que abrieran una larga mina para hacer volar la montaña. Pero Santa Matrona salió de la ermita, hizo la señal de la cruz y todos los diablos salieron corriendo abandonando sus siniestros propósitos. En la montaña quedó un agujero, conocido como «cau del diable», que se atribuyó durante mucho tiempo a restos de la mina abierta.

Santa Matrona es la abogada de las comadronas y parturientas, así como de las muchachas de servicio. La Santa era invocada contra las sequías. Cuando hacía mucho tiempo que no llovía se organizaba una procesión que, presidida por los Capítulos del municipio y la catedral, partía de la basílica, salía de la ciudad por el Portal de Sant Antoni y ascendía hasta la ermita. El cuerpo de la Santa era llevado bajo palio por los consejeros. La procesión regresaba a la catedral, donde se oficiaba una solemne función de rogativas, y una vez finalizada se conducía de nuevo el cuerpo de la santa hasta la ermita. El dietario del antiguo Consell ofrecía copiosas referencias de estas comitivas y precisaba que en diversas ocasiones había llovido durante la procesión. Una vez, al llegar el cortejo al Pedró llovió tanto que resultaba imposible proseguir la marcha.

martes, 25 de marzo de 2008

Ευαγγελισμός: 25 de Marzo, Día de la Independencia de Grecia



ΥΜΝΟΣ ΕΙΣ ΤΗΝ ΕΛΕΥΘΕΡΙΑΝ
Σε γνωρίζω από την κόψη
Του σπαθιού την τρομερή
Σε γνωρίζω από την όψη
Που με βια μετρά τη γη
Απ' τα κόκκαλα βγαλμένα
Των Ελλήνων τα ιερά
Και σαν πρώτα ανδρειωμένη
Χαίρε ω χαίρε ελευθεριά



En 1453, cayó Constantinopla el último reducto del Imperio Bizantino en manos de los conquistadores turcos. No será hasta 1821 cuando surja como tal el Estado griego moderno. El 25 de marzo de cada año, día de la fiesta de Ευαγγελισμός, el pueblo griego celebra su fiesta nacional, en memoria del comienzo de la lucha independentista de 1821 día en el que fue levantado el Santo Lábaro de la libertad por el obispo Germanos en el monasterio de Agia Lavra en el Peloponeso. Cada 25 de marzo los griegos se reunen alrededor de la mesa para disfrutar del Skordayá, crema de ajos, hecha con patatas , sal, aceite y vinagre y del bacalao frito ya que este día se levanta el ayuno de la Gran Cuaresma por la fiesta de la Anunciación que es celebrada con solémnes servicios religiosos.

Bunavestire a preasfintei stăpânei noastre, de Dumnezeu Născătoarea şi pururea Fecioara Maria.




Luca 1: 24-38

Iar dupa aceste zile, Elisabeta, femeia lui, a zamislit si cinci luni s-a tainuit pe sine, zicând: “Ca asa mi-a facut mie Domnul în zilele în care a socotit sa ridice dintre oameni ocara mea.” Iar în a sasea luna a fost trimis îngerul Gavriil de la Dumnezeu, într-o cetate din Galileea, al carei nume era Nazaret, catre o fecioara logodita cu un barbat care se chema Iosif, din casa lui David; iar numele fecioarei era Maria. Si intrând îngerul la ea, a zis: Bucura-te, ceea ce esti plina de har, Domnul este cu tine. Binecuvântata esti tu între femei. Iar ea, vazându-l, s-a tulburat de cuvântul lui si cugeta în sine: Ce fel de închinaciune poate sa fie aceasta? Si îngerul i-a zis: Nu te teme, Marie, caci ai aflat har la Dumnezeu. Si iata vei lua în pântece si vei naste fiu si vei chema numele lui Iisus. Acesta va fi mare si Fiul Celui Preaînalt Se va chema si Domnul Dumnezeu Îi va da Lui tronul lui David, parintele Sau. Si va împarati peste casa lui Iacov în veci si împaratia Lui nu va avea sfârsit. Si a zis Maria catre înger: Cum va fi aceasta, de vreme ce eu nu stiu de barbat? Si raspunzând îngerul, i-a zis: Duhul Sfânt se va pogorî peste tine si puterea Celui Preaînalt te va umbri; pentru aceea si Sfântul care Se va naste din tine Fiul lui Dumnezeu Se va chema. Si iata, Elisabeta, rudenia ta, a zamislit si ea fiu la batrânetea ei si aceasta este a sasea luna pentru ea, cea numita stearpa. Ca la Dumnezeu nimic nu este cu neputinta. Si a zis Maria: “Iata roaba Domnului. Fie mie dupa cuvântul tau!” Si îngerul a plecat de la ea


Iubitorul de oameni şi Milostivul Dumnezeu, Care pururea poartă de grijă neamului omenesc, întocmai ca un Părinte plin de dragoste, văzând făptura mâinilor Lui înrobită şi chinuită de diavol şi împinsă către patimile cele pline de ocară şi supusă închinării la idoli, a găsit cu cale să trimită pe Fiul Său cel Unul-Născut, pe Domnul nostru Iisus Hristos, ca să mântuiască neamul omenesc din mâinile diavolului. Şi, pentru că a voit ca acest lucru să rămână ascuns nu numai de diavol, ci chiar şi de puterile cele cereşti, a încredinţat taina aceasta unuia singur dintre arhangheli, preamăritului Gavriil. Deci arhanghelul venind în cetatea Nazaret, i-a grăit ei: Bucură-te, ceea ce eşti plină de har, Domnul este cu tine! Iar aceea a răspuns: Cum va fi mie aceasta? Şi el a zis: Duhul Sfânt va veni asupra ta şi puterea Celui preaînalt te va umbri. Iar Fecioara a grăit: Iată, roaba Domnului, fie mie după cuvântul tău. Şi îndată cu cuvântul arhanghelului şi al ei, a zămislit în preacuratul său pântece pe Fiul şi Cuvântul lui Dumnezeu, mai presus de fire, Care este Înţelepciunea şi Puterea cea ipostatică a Lui, cu umbrirea şi cu venirea asupra ei a Duhului Sfânt. De atunci s-au săvârşit, prin rânduiala lui Dumnezeu, tainele Cuvântului lui Dumnezeu, pentru mântuirea şi izbăvirea noastră. Căruia se cuvine slava şi stăpânirea în veci. Amin.

Horarios de Semana Santa en Información

Hoy han salido publicados en el diario Información los horarios de las celebraciones de nuesta Semana Santa y Pascua. Por si no los habéis leído os envío el link donde podéis encontrarlos.

http://media.epi.es/www.diarioinformacion.com/media/suplementos/2008-04-01_SUP_2008-03-25_01_32_49_juntos.pdf

Si no pudiérais abrir el link lo podéis hacer desde la página principal:

http://www.diarioinformacion.com/

Después en cabecera dáis a suplementos y luego al suplemento de martes "Juntos"

lunes, 24 de marzo de 2008

Domingo de San Gregorio Palamás





¡Alégrate, oh orgullo de los Padres,

boca de los teólogos, morada de paz interior,

casa de sabiduría, cumbre de los maestros

y profundidad de la palabra!

¡Alégrate, instrumento de obra,

cima de contemplación, y sanador de las enfermedades!

¡Alégrate, oh padre Gregorio,

que has sido arca del Espíritu en tu vida

y después de la muerte!



San Gregorio Palamás, monje del monte Atos y luego arzobispo de Tesalónica, se encargó de refutar el filosofismo de Barlaam, italiano de origen griego cautivado por la filosofía griega. Así se enfrentó, en el siglo XIV, la espiritualidad ortodoxa con el racionalismo occidental:

• Barlaam exageró en venerar a los filósofos al grado de considerarlos iguales a los apóstoles; él identificaba la sabiduría divina con la mundana; para él, ambos, tienen el mismo objetivo, esto es, encontrar la verdad, ya que mientras la verdad fue otorgada a los apóstoles por la revelación, a nosotros se no da por el estudio y la investigación. San Gregorio Palamás rechazó rotundamente esta identificación entre las dos sabidurías apoyándose en las palabras de san Pablo: “Como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a Dios en su divina Sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicación” (1 Cor 1:21); pues mientras el rango de la filosofía es conocer la creación, el de la fe es el conocimiento de Dios.

• El hombre, según Barlaam, es materia (cuerpo) y espíritu, que son elementos independientes pegados frágilmente; un día serán separados de modo definitivo, y antes de que esta enlace sea disuelto, es imposible conocer a Dios. En cambio, Palamás enfatizaba que el ser humano es una unión absoluta de cuerpo y alma, y Dios se ha revelado a esta unión. La esencia de Dios es incomprensible a los hombres, sea en esta vida o en la venidera, mientras sí, es alcanzable a nuestro ser el conocimiento de Dios por la Gracia.

• Barlaam decía: La iluminación que se llevó a cabo en el monte Tabor, durante la Transfiguración del Salvador, y todas las demás iluminaciones efectuadas en este mundo y perceptibles a nuestros sentidos, son luces creadas o ilusión, mientras que el conocimiento supera los sentidos. Palamás le contestó: La divina Luz es increada y eterna, y nosotros los hombres, tal como somos en nuestra limitación, hemos sido dignos de participar en esta Luz por la divina Gracia.

• La oración, según Barlaam, es una práctica ajena al cuerpo, y pertenece únicamente al alma; así que la óptima oración es efectuada cuando la mente abandona el cuerpo. Mientras la cristiana visión, la de Palamás, defendía el cuerpo como morada de la divina Luz: “No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo.” (1 Cor 7: 19). Lo que buscan los cristianos no es librarse del cuerpo sino de “las obras de la carne”.

Los escritos de Palamás eran fruto de todo lo que había vivido y experimentado, en cambio, la ideología de Barlaam, resultado de un estudio racional, cuyo rango seguramente no es lo divino. La Iglesia conserva la memoria de san Gregorio Palamás en el segundo domingo de la cuaresma, enfatizando que la vida virtuosa, la oración sencilla, la humilde postración y la purificación de los sentidos, son la puerta que abrimos para que la Gracia de Dios ilumine nuestra noche racional.

lunes, 17 de marzo de 2008

Ha fallecido Su Eminencia el Metropolitano Laurus


En el día del Triunfo de la Ortodoxia, Su Eminencia el Metropolita Laurus, Primer Jerarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de Rusia, se ha dormido en el Señor. El Metropolita Laurus "luchó la buena batalla y preservó inviolada la Fe," y terminó con la larga división en la Iglesia Rusa.

Que Su Eminencia goce ya en el Reino de los Cielos. A él ¡Memoria Eterna!

sábado, 15 de marzo de 2008

DOMINGO DE LA ORTODOXIA: ¡SOMOS CRISTIANOS ORTODOXOS, NUESTRA FE ES LA FE DE LOS APÓSTOLES, NUESTRA FE ES LA FE DE LOS PADRES, LA FE VERDADERA!


DOMINGO DE LA ORTODOXIA

Festejando hoy el triunfo de la Ortodoxia en este primer domingo de Cuaresma, recordamos con alegría tres eventos que aun pertenecen al futuro. Cada vez que tenemos una fiesta o una alegría en la Iglesia, nosotros los ortodoxos, miramos primero hacia atrás, dado que nuestra vida presente depende de lo que aconteció en el pasado. Dependemos en primer lugar, por cierto, del primer y definitivo triunfo de Cristo mismo, crucificado y resucitado, que es el Señor y el dueño del mundo. Este es el primer triunfo de la Ortodoxia. Este es el contenido de todo nuestro recuerdo y de toda nuestra alegría. El Mesías que es Dios perfecto y al mismo tiempo hombre perfecto, seleccionó y eligió a doce hombres, les dio el poder de predicar sobre ese triunfo y los envió a todo el mundo a predicar y a bautizar, a construir la Iglesia, a anunciar el Reino de Dios. Y, sabéis vosotros, mis hermanos y hermanas, cómo esos doce hombres, muy sencillos por cierto, simples pescadores, salieron y predicaron. El mundo los odió, el Imperio Romano los persiguió y fueron bañados en su propia sangre. Pero la sangre derramada fue otra victoria. La Iglesia creció, la Iglesia cubrió al universo con la verdadera fe. Después de una batalla desigual que duró trescientos años, entre el poderoso Imperio Romano y la indefensa Iglesia de Cristo, el Imperio Romano aceptó a Cristo como Dueño y Señor. Ese fue el segundo triunfo de la Ortodoxia. El Imperio Romano reconoció a aquel que crucificó y a aquellos que persiguió como portadores de la verdad, y su doctrina como la doctrina de la vida eterna. La Iglesia triunfó. Pero el segundo período de contratiempos y tribulaciones comenzó.

Los siglos siguientes trajeron muchos atentados tendientes a distorsionar la fe, de adaptarla a las necesidades humanas, de llenarla con un contenido humano. En cada generación hubo quienes no podían aceptar el mensaje de la Cruz, de la Resurrección y de la vida eterna. Intentaron cambiarlo y a esos cambios los llamamos herejías. Nuevamente hubo persecuciones. Nuevamente, Obispos Ortodoxos, monjes y laicos defendieron su fe y fueron condenados y enviados al exilio o fueron bañados en su sangre. Después de cinco siglos de conflictos, persecuciones y discusiones, llegó el día que recordamos hoy. El día de la victoria final de la Ortodoxia, como la verdadera fe contra las herejías. Sucedió en el primer domingo de la Cuaresma del año 843 en Constantinopla. Después de casi cien años de persecuciones contra la veneración de los santos iconos, la Iglesia finalmente pudo proclamar que la verdad ha sido formulada, que la verdad estaba realmente en poder de la Iglesia, que la Iglesia estaba realmente en poder de la verdad.

Desde entonces, el pueblo ortodoxo, en todo el mundo, se reúne en este domingo para proclamar al mundo su fe en esa verdad, su convicción que su Iglesia es realmente Apostólica, realmente Ortodoxa, que es en efecto realmente universal. Este es el evento del pasado que conmemoramos hoy. Pero hagámonos una pregunta: ¿Todos los triunfos de la Ortodoxia pertenecen al pasado? Mirando el presente, algunas veces sentimos que el único consuelo consiste en recordar el pasado. ENTONCES la Ortodoxia era gloriosa, ENTONCES la Iglesia Ortodoxa era poderosa, ENTONCES dominaba. ¿Qué hay del presente?

Mis queridos amigos, si el triunfo de la Ortodoxia pertenece al pasado, si no hay nada que hacer más que conmemorar, entonces la Ortodoxia está muerta.
Hoy reunidos todos aquí, Ortodoxos literalmente de los cuatro confines de la tierra, también proclamamos el triunfo de la Ortodoxia en el presente. El hecho que estamos aquí, es un triunfo por sí mismo. Este es el evento más hermoso, que todos nosotros, con todas nuestras diferencias, con todas nuestras limitaciones, con todas nuestras flaquezas, podemos reunirnos para decir que pertenecemos a la fe Ortodoxa, que somos uno en Cristo y en la Ortodoxia.

Vivimos muy lejos de los centros tradicionales de la Ortodoxia. Nos consideramos Ortodoxos y Orientales y sin embargo estamos en el Occidente, tan lejos de las gloriosas ciudades que fueron los grandes centros de la fe Ortodoxa por siglos: Constantinopla, Alejandría, Antioquia y Jerusalén. Esas ciudades están tan lejos, y sin embargo tenemos la sensación que algo como un milagro ha sucedido, que Dios nos ha enviado aquí, tan lejos en el Occidente, no sólo para establecernos aquí, para incrementar nuestros ingresos, para construir nuestra comunidad. Él nos ha enviado como embajadores de la Ortodoxia, para que esta fe, nuestra fe, pueda seguir siendo verdadera y realmente universal.

Nuestra fe Ortodoxa nos obliga a creer que no es por accidente sino por divina providencia, que ha llegado a todos los países, a todas las ciudades, a todos los continentes del mundo. Después de aquella debilidad histórica de nuestra religión, después de la persecución del Imperio Romano, de los turcos, del ateísmo sin dios, después de todas las tribulaciones que tuvimos que atravesar, hoy comienza un nuevo día. Algo nuevo está por suceder. Es el futuro de la Ortodoxia que tenemos que festejar hoy, y particularmente el futuro de la Ortodoxia en España.

El pasado, el presente y el futuro. En el comienzo, el Dios-hombre solo en la Cruz, la completa decepción. Tres días después, Él apareció. Apareció a Sus discípulos, y sus corazones ardían porque sabían que Él era el Señor resucitado. Desde entonces, en cada generación hubo gente con el corazón ardiente, gente que ha sentido que esta victoria de Cristo habría de ser llevada al mundo para ser proclamada, para ganar más almas humanas y para convertirse en fuerza transformadora en la historia.
Entendamos que cada uno de nosotros ha de ser el apóstol de la Ortodoxia en los países que aun no son Ortodoxos, en una sociedad que nos está preguntando: “¿Qué creen? ¿Cuál es vuestra fe?

Hoy es el triunfo de la Ortodoxia y en unos momentos vamos a proclamar al mundo, junto a los Santos Padres del Concilio: “Esta es la fe de los Apóstoles, esta es la fe de los Ortodoxos, esta es la fe de los Padres, esta fe es el fundamento del mundo”.

Mis queridos hermanos, este es nuestra fe también. Somos elegidos. Somos de los pocos felices que podemos decir que nuestra fe es “apostólica”, “universal”, “la de los Padres”, “Ortodoxia”, “la verdadera”.

Teniendo este maravilloso tesoro, preservémoslo, cuidémoslo, y usémoslo de tal manera que este tesoro se convierta en la victoria de Cristo en nosotros y en Su Iglesia. Una y otra vez, más y más, a fin de que con entusiasmo en el corazón podamos proclamar junto a Felipe: “Hemos encontrado a aquel de quien Moisés y los profetas han escrito. Jesús de Nazaret, el hijo de José. Ven a ver”. De esta manera nuestra vida será una constante invitación: “¡Hemos encontrado la Ortodoxia! Ven a ver.

viernes, 14 de marzo de 2008

I sábado de la Gran Cuaresma: Sábado de San Teodoro de Tiro


Recordamos en este primer sábado de la Cuaresma el milagro de las Colivas de San Teodoro de Tiro. Después de 50 años de su martirio, el emperador Juliano el Apóstata, queriendo ultrajar a los cristianos, mandó al gobernador de la ciudad de Constantinopla, el primer sábado de la Gran Cuaresma, que rociara todos los alimentos de los mercados de la ciudad con la sangre de los sacrificios realizados a los ídolos paganos. San Teodoro se apareció al Arzobispo Eudoxio y le dijo que informara de esta acción a todos los habitantes para que no compraran nada en los mercados y que hicieran para comer trigo hervido con miel, las colivas.

En memoria de esta aparición, la Iglesia Ortodoxa celebra anualmente al gran Mártir Teodoro el primer sábado de la Gran Cuaresma bendiciendo las Colivas que llevan los fieles a la Iglesia después de la Divina Liturgia.

Sambata Sfantul Teodor


Biserica Ortodoxa celebreaza in prima sambata a Postului Mare, minunea colivei, Sambata Sfantului Teodor cunoscuta si cu denumirea de San Toader. La 50 de ani dupa moartea Sfantului Mare Mucenic Teodor Tiron, praznuit la 17 februarie, imparatul Iulian Apostatul (361-363) i-a dat ordin guvernatorului orasului Constantinopol sa stropeasca toate proviziile din pietele de alimente cu sangele jertfit idolilor, in prima saptamana a Postului Mare. Sfantul Teodor i-a aparut in vis Arhiepiscopului Eudoxie si i-a poruncit sa ii anunte pe crestini sa nu cumpere nimic din piata, ci, mai degraba, sa manance grau fiert cu miere (coliva).

RETETA

INGREDIENTE
1 kg de grau (arpacas); 1-2 Kg de nuci; 200-250 g de zahar; coaja de la 1-2 lamai, si de la 1/2-1 portocala, ce nu au fost tratate; scortsoara; rom sau alta esenta (exp. cointreau ...); zahar pudra;si facultativ: cacaua, bomboane, miere, stafide...
PREPARARE
Coliva se prepara in doi timpi. Primul timp este seara inainte de a merge la biserica, cand se fierbe graul, iar cel de-al doilea timp este de dimineata chiar in ziua in care urmeaza sa fie adusa ca ofranda la biserica, si de aceea trebuie prevazuta cam o ora pentru aceasta ultima preparare (depinde, mai mult, cat staruiti pentru a o orna).
Primul timp, seara
Graul se alege, indepartandu-se pleava si bucatelele de grau sparte.Dupa aceasta se spala in 9 ape caldute (corespunzatoare celor 9 cete ingeresti) - cu care se va uda plantele - si se pune la fiert in 3 litri de apa, de preferinta intr-o oala de teflon. Focul este la inceput potrivit de mare iar cand incepe sa fiarba apa se da mai mic. In timpul fierberii nu se amesteca cu lingura ci se misca oala din cand in cand,astfel ca graul sa nu se lipeasca.Se tine pe foc pana ce apa scade si cand apa a scazut aproape complet, se adauga putina sare si zaharul, amestecandu-se usor cu lingura de lemn. Se mai lasa 5-10 minute pana cand nu mai este apa iar bobul de grau este "inflorit".Dupa fiert graul se rastoarna intr-o oala smaltuita si se acopera cu un stergar umed pentru a nu face coaja.
Tot seara puteti curata nucile de coaja astfel incat sa aveti o farfurie adanca plina de mieji. Jumatate din ei se dau prin masina de nuci (sau daca nu avem putem sa gasim in comert o razatoare manuala de branza si care poate fi folosita cu succes pentru a faramita nuca). Cealalt jumatate din miejii de nuca se vor taia cu cutitul in bucatele mai mici. Se are in vedere a se opri jumatati de mieji de nuca (10-20) pentru a forma o cruce pe coliva.
Al doilea timp, de dimineata
Daca s-a format coaja la grau se indeparteaza. Se adauga miejii de nuca ce au fost sfaramati si cam un sfert din cantitatea de nuca ce a fost data prin masina. Se aromatizeaza adaugandu-se coaja de lamaie data prin razatoare mica. (Se poate adauga in egala masura si coaja de la o jumatate de portocala). Se mai adauga o sticluta de esenta de rom (sau daca nu avem o alta aroma), si scortisoara . Se gusta si daca nu este destul de dulce se poate adauga o lingura-doua de miere. Toata compozitia se framanta bine cu mana si se aseaza pe platouri, nivelandu-se bine. Se adauga pe deasupara restul de nuca macinata astfel incat sa fie un strat destul de gros, pentru ca zaharul farin ce se va pune pe urma sa nu se umezeasca. Printr-o strecuratoare mica se pudreaza pe deasupra zahar farin pana ce se acopera toata nuca. Se niveleaza cu ajutorul unei foi albe de hartie care se aseaza pe deasupra si se preseaza usor cu mana.Dupa ce s-a omogenizat suprafata se formeaza o cruce din jumatatile de nuca pastrate. Se poate insa sa se faca o cruce si din cacaua, folosindu-se un sablon. Daca preferati puteti pune in compozitie si stafide iar pentru decorare puteti sa folositi bomboane etc...

jueves, 13 de marzo de 2008

Los cristianos somos perseguidos y martirizados por los musulmanes en Irak.

El Arzobispo caldeo de Mosul, Boulos Faray Raho, ha sido asesinado por sus captores y su cadáver ha sido encontrado hoy con varios disparos en la cabeza en una carretera cerca de Mosul (400 kilómetros al norte de Bagdad), según dijeron fuentes policiales a Efe.

El arzobispo fue secuestrado el pasado 29 de febrero en el barrio de Al Nur, en esa misma ciudad, en un asalto que costó la vida al conductor del vehículo en el que viajaba y a sus dos guardaespaldas.

Según las fuentes, unos desconocidos telefonearon a la sede de la Iglesia Caldea ayer miércoles y comunicaron que 'el arzobispo secuestrado estaba muerto y enterrado en un lugar del oeste de la ciudad'.

'Una fuerza conjunta de la policía y el ejército fue creada de inmediato, se dirigió al lugar y comenzaron su búsqueda hasta que lo encontraron, muerto y enterrado', dijeron las fuentes.
'Tenía varios balazos en la cabeza', añadieron.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Enseñanzas de San Isidoro sobre el ayuno

1. Este es el ayuno perfecto y razonable: que nuestro hombre interior ore cuando el exterior practica el ayuno. La oración franquea más fácilmente el cielo gracias al ayuno, ya que entonces el hombre,espiritualizado, se asocia a los ángeles y se une a Dios con mayor libertad.

2. Por causa del ayuno se revelan incluso los secretos de los misterios celestes y se descubren los arcanos del divino sacramento.Así es como Daniel mereció conocer, por mediación del ángel, el significado oculto de los misterios (Dn 10,1 ss.), pues esta virtud manifiesta las revelaciones de los ángeles y sus mensajes.

3. Los ayunos constituyen armas eficaces frente a las tentaciones diabólicas, ya que con la abstinencia se vencen pronto. De ahí que también nuestro Señor y Salvador nos aconseje que las superemos con el ayuno y la oración al decir: Este linaje (de demonios) no sale si no es con oración y ayuno (Mt 17,21), pues los espíritus inmundos se lanzan con mayor violencia allí donde ven más abundancia de manjares bebidas.

4. Los santos mientras pasan la vida en este mundo, mantienen su cuerpo sediento por el deseo del rocío celeste. Por ello dice el Salmo: Sedienta de ti está mi alma, y de cuántas maneras mi carne (Sal 60,2). Porque entonces la carne está sedienta de Dios cuando por el ayuno guarda abstinencia y languidece. La abstinencia vigoriza y mata:vigoriza el espíritu y mata el cuerpo.

5. Muchas veces la abstinencia se practica con simulación, y el ayuno,a su vez, se realiza con hipocresía. Algunos, en efecto, laceran sus cuerpos con asombrosa abstinencia, desfigurando su rostro, como dice el Evangelio, para que los hombres vean que ayunan (Mt 6,16). Por ello demudan su rostro, afligen su cuerpo, prorrumpen en grandes suspiros de corazón. Antes de morir se entregan a suplicios mortales y llevan acabo un esfuerzo tan laborioso no por amor de Dios, sino para asombro de la admiración humana.

6. Algunos se mortifican de modo sorprendente para aparecer santos ante los curiosos; pero tal práctica de la abstinencia no debe estimarse en ellos virtud, sino vicio, pues hacen mal uso de un bien.

7. El ayuno y la limosna quieren se les practique en secreto, para que sólo Dios, que todo lo ve, premie el mérito de las buenas obras, pues quienes lo hacen en presencia de la gente no son, en modo alguno,premiados por Dios, ya que según la frase evangélica, recibieron su recompensa de los hombres. (Mt 6,5).

8. Los ayunos acompañados de buenas obras son agradables a Dios. Maslos que se privan de alimentos y obran el mal, imitan a los demonios,que nunca tienen comida pero siempre iniquidad. Aquel, pues, que se priva de los manjares rectamente se abstiene de las malas acciones y de la ambición.

9. Los que por deseo de execrar la comida y no por voto de abstinencia se privan de alimento de carnes, ellos más bien son dignos de execración, por cuanto rechazan una criatura puesta por Dios al servicio del hombre. En efecto, para los fieles, nada se considera manchado y nada impuro, conforme al testimonio del apóstol Pablo: Todo es limpio para los limpios, mas para los contaminados e infieles nada hay limpio, porque están contaminadas tanto su mente como su corazón.(Tit 1,15).

10. Se desprecia el ayuno que al atardecer se repara con abundante comida, pues no hay que valorar la abstinencia cuando luego ha seguido el hartazgo.

11. Se desprecia el ayuno que al atardecer se compensa con placeres,ya que dice el profeta Isaías: He aquí que en el día de vuestro ayuno se halla vuestro deleite (Is 58,3), pues deleite significan los placeres. Y así como el reclamar la deuda, los pleitos, las rivalidades y los golpes, también los placeres reprueba el profeta en día de ayuno.

12. Porque todo el día imagina banquetes en su mente quien por la tarde se prepara delicias para satisfacer su gula.

13. No hay que aplicar al cuerpo excesiva austeridad, no sea que, por estar el cuerpo sobrecargado con el peso de la abstinencia, luego ni pueda obrar el mal ni se decida a practicar el bien. Por tanto, hay que moderar el trato del cuerpo con inteligente discreción, a saber,que no se agote por completo y que no goce demasiada libertad.

14. Si prevalece la excesiva flaqueza de la carne, nadie puede alcanzar la perfección. Pues, aunque uno tenga deseos de santidad, con todo, no le es posible consumar la obra meritoria que en su intención desea realizar.

15. La excesiva debilidad del cuerpo quebranta, asimismo, el vigor del alma y logra que flaquee también su natural ingenio, ni puede ésta llevar a término bien alguno a causa de su debilidad.16. Nada en demasía. Pues todo lo que se ejecuta con moderación y mesura es saludable; en cambio, lo que se realiza con exceso y sin medida resulta pernicioso y contraproducente. Así, pues, hay que observar en toda obra moderación y mesura, pues todo lo que excede es peligroso, como el agua, que, cuando llueve en demasía, no sólo no procura utilidad alguna, sino que además ofrece peligro.

lunes, 10 de marzo de 2008

Cuvant la Duminica Lasatului sec de branza



Sfantului Ioan Gura de Aur


“Omilii la Postul Mare”Omilia despre profetul Iona si despre post

Fost-a cuvantul Domnului catre Iona: „Scoala-te si mergi la Ninive, cetatea cea mare” (Iona l, 1-2). Dar ce trebuia el sa vesteasca acolo? El trebuia sa strige: „inca trei zile si Ninive se va prapadi” (Iona 3, 4). Dar pentru ce, o Dumnezeule, poruncesti sa se vesteasca mai inainte nenorocirea pe care voiesti sa o trimiti ? Raspunsul lui Dumnezeu este: „Tocmai ca sa nu fac ceea ce am poruncit sa se vesteasca”. Pentru aceea Dumnezeu ne-a amenintat si cu iadul, pentru ca sa nu ne arunce in iad. El zice catre noi cam asa: „Teme-te de cuvintde Mde, si nu vei tremura de faptde Mde”.Insa pentru ce oare hotaraste El un termen asa de scurt de iertare ? Pentru ca tu sa cunosti fapta cea buna a ninivitenilor, care in asa de putine zile s-au pocait de asa de multe pacate si le-au starpit. Totodata, trebuie sa te minunezi de indurarea lui Dumnezeu, careia i-a fost de ajuns o pocainta atat de scurta pentru atat de multe pacate; de aceea tu nu trebuie sa cazi in deznadejduire, macar de ai fi savarsit mii de pacate. Precum un om lenes si delasator, care, desi are timp de pocainta, totusi nu savarseste nimic insemnat, ci din usuratatea mintii, intarzie de a se impaca cu Dumnezeu; pe cand dimpotriva, cel ravnitor si dispus la pocainta, in timp scurt poate face indestulare pentru pacatde multor ani.Nu s-a lepadat oare Petru de Domnul de trei ori ? Si a treia oara n-a facut el oare aceasta cu juramant ? Nu s-a temut el oare de vorbde unei slujnice nebagate in seama ? Si ce ? Avut-a el oare trebuinta de multi ani spre a se pocai ? Nicidecum, ci intr-o noapte a cazut si iarasi s-a ridicat, intr-o noapte s-a imbolnavit si iarasi s-a insanatosit. Dar cum s-a facut aceasta ? El a plans si s-a. vaitat, si nu in chip obisnuit, ci plin de ravna si de seriozitate. De aceea Evanghelistul nu zice numai: ,,a plans”, ci: „a plans cu amar” (Mt. 26, 75).Insa cat de mare a fost puterea acestor lacrimi, cuvintde nu o pot spune; dar urmarea lucrului arata aceasta. Adica, dupa acea cadere grea - si ce cadere in pacat putea fi mai cumplita decat lepadarea de Domnul ? -Hristos iarasi a asezat pe Petru in vrednicia sa cea de mai inainte si iarasi i-a dat dregatoria intaietatii in Biserica, si, ceea ce este mai mult, el ne spune ca dragostea lui Petru este mai mare decat a tuturor celorlalti Apostoli, cand il intreaba: „Petre, Ma iubesti tu mai mult decat acestia?” (In. 21, 15).Poate tu vei zice ca pe niniveteni de aceea i-a iertat Dumnezeu asa de usor, caci ei nu erau invatati in religia cea adevarata, dupa cum zice Sfanta Scriptura: „Sluga care nu a stiut voia Domnului sau, si a facut cde vrednice de batai, se va bate putin” (Lc. 12, 48). Pentru ca tu sa nu pui aceasta impotriva, ti-am adus caderea Sfantului Petru, care, desigur, cunostea cu desavarsire voia Domnului, insa iata ca el, macar ca a pacatuit, ba inca a savarsit cel mai mare pacat, totusi a dobandit din nou cea mai mare incredere. De aceea, nu deznadajdui nici tu pentru pacatde tale.Mai rau decat insusi pacatul este impietrirea in pacat; si inca si mai rau este, la cadere, cand cineva nu se scoala iarasi. Aceasta o deplange Pavel mai mult si o socoteste mai vrednica de tanguit, cand scrie Corintenilor: „Ma tem ca nu cumva, venind iarasi, sa ma smereasca Dumnezeul meu la voi si sa plang pe multi care au pacatuit mai inainte si nu s-au pocait de necuratia, de desfranarea si de necumpatarea pe care le-au facut” (II Cor. 12, 21).Dar care timp ar putea fi mai potrivit pentru pocainta decat tocmai timpul postului ?Dar sa ne intoarcem la istoria profetului Iona. Dupa ce a auzit el aceste cuvinte ale Domnului, s-a sculat si s-a dus la Iopi, „spre a fugi de la fata Domnului la Tharsis” (Iona l, 3). O, omule, unde voiesti sa fugi ?Nu stii tu oare, ce zice Psalmistul: „Unde ma voi duce de la duhul Tau, si de la fata Ta unde voi fugi?” (Ps. 138, “7). Poate undeva pe pamant ? Insa „al Domnului este pamantul si plinirea lui” (Ps. 23, 1). Sau in lumea cea de desubt ? Dar ”de ma voi pogori si acolo - zice Psalmistul -Tu de fata esti” (Ps. 138, 8). Sau in cer? Insa „de ma voi sui in cer, Tu acolo esti” (loc. cit.).Sau poate cumva in mare ? „Dar si acolo mana ta ma va apuca”’, zice Sfanta Scriptura (biidem, 10), precum tocmai s-a intamplat lui Iona. Cu toate acestea, pacatul are acea insusire ca umple sufletul nostru de multa nebunie. Adica, precum cei ametiti si beti nebuneste si fara prevedere sovaiesc in toate partile, chiar si cand in apropierea lor ar fi o bezna sau o prapastie adanca, sau altceva asemanator, in care ar putea sa se rostogoleasca, tot asa se li intampla si pacatosilor, imbatati, ca de vin, de pofta de a savarsi pacatul, ei sovaiesc in toate partile, nu stiu ce fac si nu vad nici primejdia cea de fata, nici pe cea viitoare.Pentru ce, spune-mi, Iona, pentru ce vrei tu sa fugi de Domnul ? Rabda putin si cu fapta te vei incredinta ca nu poti sa fugi la mare, care si ea este o sluga a lui Dumnezeu. Deci, abia s-a suit Iona in corabie, ca marea a inaltat valurile sale si a aruncat undele sale pana la cer. Marea a facut ca robul cel credincios, care intalnind pe un alt rob care a pradat pe stapanul sau, nu-1 pierde din vedere si impiedica pe oricine ar voi sa-1 ia, pana ce robul cel necredincios nu s-a intors indarat, indata ce ea a intampinat si a cunoscut un alt rob necredincios, pricinuieste mii de greutati corabierilor care 1-au primit, mugeste si, macar ca nu face chiar judecata, totusi ameninta a inghiti corabia impreuna cu oamenii, daca nu se va preda robul cel necredincios.Deci, ce au facut corabierii in acea furtuna ? Au aruncat proviziile din corabie (Iona l, 5). Corabia insa nu s-a usurat, caci povara cea mai grea ramasese in ea, adica profetul cel pacatos; atat de greu nu prin trupul sau. ci prin pacat.Caci nimica nu este asa de greu si apasator ca pacatul; de aceea, profetul Zaharia l-a infatisat sub icoana unui bulgare de plumb (Zah. 5, 7); iara David descrie firea pacatului prin cuvintde: „Pacatele mele au covarsit-capul meu, ca o sarcina grea s-au ingreuiat peste mine” (Ps.37, 5)Si Hristos a strigat catre cei ce au trait cu multe pacate: „Veniti catre Mine toti cei osteniti si impovarati, si Eu va voi odihni” (Mt. 11, 28).Asadar, pacatul lui Iona a ingreunat corabia si o ameninta cu pieirea. Intre acestea, Iona zacea dedesubt in corabie si dormea. Somnul, desi era greu, nu era placut, ci trist; era un somn in care el cazuse nu din nepasarea de primejdie, ci din melancolie.Adica, robii care nu s-au inrautatit, pricep indata ca au gresit. Asa a fost si cu Iona. Dupa ce a savarsit pacatul, el indata a cunoscut marimea greselii sale. Asa este firea pacatului. Odata pacatul nascut, el pricinuieste sufletului, ce l-a nascut, nenumarate dureri. Se intampla cu totul altfel decat la nasterea cea fireasca.Odata ce femeia a nascut, vaietele ei inceteaza. Dimpotriva, pacatul tocmai dupa nasterea sa chinuieste mai mult sufletul din care s-a nascut.Deci, ce face carmaciul corabiei ? „A venit la Iona si i-a zis: „Scoala-te si roaga pe Dumnezeul tau” (Iona 1,6). Asadar, el stia din experienta ca aceea nu era o furtuna obisnuita, ci era trimisa de Dumnezeu, impotriva careia nu ajunge mestesugul oamenilor si mana carmaciului nimica nu ispraveste. El a vazut ca in cazul de fata avea trebuinta de un alt carmaci mai puternic, adica de acela care carmuieste toata lumea, de ajutorul cel ceresc. De aceea, corabierii au parasit carma si odgoanele si toate celelalte, si au ridicat mainile lor la cer, spre a chema pe Dumnezeu in ajutor.Si cand aceasta n-a folosit la nimic, atunci ei, zice Sfanta Scriptura au aruncat sorti, iar sortii au descoperit pe cel vinovat (Iona l, 7). Insa ei nu 1-au aruncat indata in mare, ci 1-au tinut in mijlocul furtunii si al freamatului, ca si cum ar fi fost liniste, au format judecata in corabie, ca el sa vorbeasca pentru sine si sa se apere, si totul s-a cercetat cu asa amanuntime ca si cum ei ar fi trebuit sa dea cuiva socoteala despre hotararea lor de judecata.Asculta numai cum totul seamana a fi cercetat judecatoreste: „Spune noua ce este lucrul tau si de unde vii si incotro mergi, si din ce tara si din ce popor esti tu ?” (Iona l, 8)!Marea cea mugitoare 1-a parat, soarta 1-a aflat si a marturisit contra lui, ei totusi nu au rostit indata hotararea de osanda asupra lui, ci au urmat ca la o curte de judecata, unde, cu toate ca sunt de fata paratii, martorii si dovezile, totusi osanda mortii nu se rosteste, pana ce paratul insusi nu marturiseste nelegiuirea sa. Asa au facut si corabierii aceia. Macar ca erau oameni neinvatati si nestiutori, ei totusi au urmat obiceiul judecatoriei, si inca intr-o astfel de mugire si invaluire a marii, incat ei abia puteau rasufla. De unde oare, iubitilor, venea aceasta putere atat de prevazatoare impotriva profetului ?Ea venea de la pronia si de la intdepciunea lui Dumnezeu.Adica Dumnezeu a ingaduit acestea, ca sa aduca aminte profetului ca el trebuie sa fie bland si iubitor de oameni. Aceasta era ca si cum ar fi strigat catre dansul si i-ar fi zis: „Urmeaza acestor corabieri, acestor oameni altminteri neinvatati. Ei nu socotesc lucru mic o singura viata, se poarta nu fara crutare chiar si cu o singura persoana; tu, dimpotriva, ai expus la primejdia pieirii o cetate intreaga, cu atat de multe mii de locuitori. Ei, macar ca au descoperit pe pricinuitorul rautatii izbucnite asupra lor, totusi, nu s-au napustit asupra lui cu judecata osandirii; tu insa, macar ca nu ai parat pe nimeni dintre niniveteni, totusi ii arunci in nenorocire si in pierdere.Eu ti-am poruncit sa te duci la dansii si, prin predicarea ta sa-i chemi la mantuire; tu insa n-ai ascultat; dimpotriva, acesti corabieri, fara a le cere cineva, fac totul ca sa te scape ; de pedeapsa pe tine, cel vinovat. Adica, cu toate ca marea s-a infatisat ca paras al profetului si sortii au marturisit contra lui, si el insusi a recunoscut si a marturisit fuga sa, cu toate acestea ei nu s-au grabit a-1 pierde, ci s-au oprit, au cercat si au facut totul ca, la o asemenea vadita vinovatie, de va fi cu putinta, sa nu-1 predea marii, insa marea, sau mai bine Dumnezeu, n-a ingaduit aceasta, voind, atat prin corabieri, cat si printr-un monstru din mare, sa aduca pe profet la o cale mai buna. Deci, cand ei au auzit pe Iona zicand: „Luati-ma si ma aruncati in mare, si se va alina marea asupra voastra” (Iona l, 12), ei n- u voit sa faca aceasta, ci au carmit spre tarm; valurile insa i-au impiedicat.Tu pana acum ai judecat pe profet pentru fuga lui; asculta-l acum cum graieste in pantecele chitului de mare si cum marturiseste nedreptatea sa. Acolo, adica in fuga, el a gresit ca un om de rand, iar aici s-a aratat ca un profet. Asadar, marea 1-a luat si 1-a inchis in pantecde unui monstru, ca intr-o temnita. El nu s-a nimicit nici de valurile cele infricosate, nici de monstrul cel inca si mai infricosat care 1-a inghitit; ba mai mult, acesta din urma 1-a mantuit si 1-a dus la Ninive; iara el s-a dus apoi acolo si a vestit hotararea Domnului pentru pierderea cetatii. Ninivetenii au auzit aceasta, au crezut cuvintele lui, nu le-au nesocotit, ci s-au grabit indata la post, barbati si femei, si robi si stapani, capetenii si supusi, copii si batrani; ba chiar nici animalele cele fara de minte n-au fost scutite de pazirea acestei datorii.Pretutindeni se vedeau haine de pocainta, pretutindeni cenusa, pretutindeni lacrimi si suspine, insusi imparatul s-a pogorat de pe tron, a depus coroana sa si s-a imbracat in vestmant de pocainta; si cu chipul acesta ei au mantuit cetatea de pieire. Aici s-a putut vedea ceva rar, adica porfira stand indarat, in dosul hainei celei de pocainta.Ceea ce n-a putut porfira, a ispravit vestmantul cel de pocainta, iar ce n-a putut coroana, a putut cenusa.Asadar, vezi cat de adevarat este ceea ce zic eu, ca cineva nu trebuie sa se teama de post, ci sa se teama de viata cea desfatata, de lacomie si de imbuibare, indoparea si imbuibarea au zguduit cetatea Ninivei si au dus-o aproape de pieire. Postul insa iarasi a intarit cetatea.Cu postul a intrat Daniil in groapa leilor, umbland printre fiarde acelea grozave ca printre niste oi. Cu postul au intrat cei trei tineri in cuptorul cel infocat din Babilon, mult timp petrecand in flacara. Iata rodurile cele marite ale postului!Dar vei zice, poate: postul slabeste trupul. Dar asculta ce invata Sfanta Scriptura: „Chiar daca omul nostru cel din afara se trece, cel dinlauntru insa se innoieste din zi in zi” (II Cor. 4, 16).Afara de aceasta, daca vei cumpani lucrul mai cu de-amanuntul, vei afla ca postul este chiar folositor sanatatii, intreaba pe doctori, si ei cumpatarea si infranarea o vor numi mama a sanatatii, pe cand din imbuibare si din viata cea desfatata provin mii de boli. Acestea sunt niste lucruri otravite, care ies dintr-un izvor otravit, si vatama atat sanatatea trupului, cat si a sufletului.Asadar, sa nu ne infricosam de post, care ne libereaza de nenumarate rautati. Eu zic aceasta nu fara temei, ci pentru ca stiu ca unii se tem de post, ca de un tiran cumplit, astfel ca ei insisi se vatama pe sine, prin imbuibare si necumpatare. Eu, deci, va indemn sa nu pierdeti prin desfatare si betie folosul adus de post. Cand cineva, pentru stricarea de stomac, trebuie sa ia doctorie, dar mai intai isi incarca stomacul cu mancari nesanatoase, atunci el, desi simte amaraciunea doctoriei, nu are de la ea nici un folos. Tocmai asa se intampla cu tine, cand inainte de a incepe postul, mai intai te umpli cu mancare si cu bautura, ca apoi a doua zi sa primesti doctoria postului. Tu simti atunci numai neplacerea, dar n-ai nici un folos de la dansa, fiind luata toata puterea doctoriei, prin necumpatarea cea savarsita de tine. Cand tu insa vei lua doctoria postului cu cumpatare trupeasca si cu trezvie sufleteasca, ea va putea curati multe din pacatde tale cele vechi.Asadar, sa nu intram in post beti si ametiti, nici sa nu trecem de la post iarasi la betie, ca sa nu se intample cu noi ceea ce se intampla cu un trup slab, care, impins fiind mai tare, cade. Acelasi lucru se intampla sufletului nostru, daca el la inceputul si la sfarsitul postului se inveleste de norul necumpatarii si al betiei. Aceia care se lupta cu fiarele cele salbatice pazesc si invelesc in tot chipul cu putinta membrele cele de capetenie. Asemenea fac acum multi oameni in fata postului.Ei privesc postul ca pe o fiara salbatica, cu care trebuie sa se lupte, si deci se inarmeaza cu imbuibarea, se invelesc cu lacomia si cu imbuibarea si asa asteapta venirea postului, care totusi nu este salbatic si infricosat, ci infatisarea lui este blanda si lina. Daca intreb pe vreunul: „De ce te imbeti tu astazi ?”, el zice: „Pentru ca maine am sa incep postul”, insa spuneti, nu este aceasta oare o nebunie infricosata, de a voi sa inceapa cu suflet necurat aceasta marita indeletnicire cu fapta cea buna ?Am mai avea multe de zis, dar pentru cei intelegatori este destul aceasta, de vor voi sa faca indreptare vietii lor. Fie ca noi, prin postul nostru, sa ne facem vrednici de imparatia cerului, pe care sa ne-o dea harul si iubirea de oameni a Domnului nostru Iisus Hristos, caruia impreuna cu Tatal si cu Duhul Sfant se cuvine marirea, acum si-n vecii vecilor ! Amin

LA CUARESMA EN NUESTRA VIDA P Alexandre Schmemann


Tomar la Cuaresma con seriedad.

Esta existencia es muy diferente de la que se vivía en la época en que todos estos oficios, himnos, cánones fueron compuestos y estas prescripciones establecidas. En aquellos tiempos se vivía en una comunidad relativamente pequeña y en gran parte rural, en medio de un mundo orgánicamente ortodoxo; el ritmo de la vida de cada persona estaba dado por la Iglesia mientras que actualmente vivimos en una enorme sociedad urbana, técnica, con pluralismo de creencias religiosas y una visón secular del mundo, en donde los ortodoxos constituyen una insignificante minoría. La Cuaresma ya no es `visible´ como lo era en Rusia o Grecia, por ejemplo, así que podemos legítimamente plantearnos la siguiente pregunta: Fuera de uno o dos pequeños cambios `simbólicos´ en nuestra vida cotidiana, ¿Cómo ser fieles a la Cuaresma? ¿Podemos redescubrir ese `baño´ de arrepentimiento y de renovación que supone la Cuaresma, hacer de ella nuevamente una fuerza espiritual en la realidad cotidiana de nuestra existencia?

La respuesta a estas preguntas depende casi exclusivamente de lo siguiente: ¿Queremos tomar la Cuaresma en serio, sí o no?

Si la Cuaresma ha ido perdiendo su influencia en nuestras vidas es porque, conscientemente o no, hemos reducido la religión a un nominalismo y a un simbolismo superficiales, lo que resulta ser una manera de pasar al costado y eliminar lo serio de las exigencias de la religión en nuestras vidas, exigencias que nos reclaman compromiso y esfuerzo.

Tomar en serio la Cuaresma significa que la vamos a considerar en el nivel más profundo posible, es decir, como un llamado espiritual que demanda una respuesta, una decisión, un plan y un esfuerzo continuo. Por esto la Iglesia estableció las semanas de preparación a la Cuaresma y la vía más fácil es seguir a la Iglesia que nos guía a meditar los evangelios de los domingos del tiempo de "Gésimas." Estos evangelios no están sólo para ser escuchados en la iglesia; lo esencial es llevarlos a casa para meditarlos en función de mi vida, mi situación familiar, mis obligaciones profesionales, mis ocupaciones materiales y mi relación con los demás [...] comenzaremos entonces a comprender lo que significa `sentir con la Iglesia´, y cómo un período litúrgico puede `colorear´ la vida cotidiana.
Es un tiempo propicio para la lectura de un libro espiritual no sólo para acrecentar nuestro conocimiento de la religión sino para purificar nuestro espíritu de todo aquello que lo ocupa habitualmente. Es increíble hasta qué punto estamos invadidos por un mar de preocupaciones, intereses, inquietudes e impresiones y el escaso dominio que ejercemos sobre esa invasión. Leer un libro espiritual crea una atmósfera mental y espiritual bien diferente.

Participación a los oficios de Cuaresma.

Nadie asiste a todos los oficios pero cada uno puede asistir a algunos; es un tiempo para asistir y participar más de la liturgia. Hay un mínimo de esfuerzo a realizar para recibir lo esencial del espíritu de la Cuaresma. En primer lugar, conviene asistir a las vísperas del Domingo del Perdón que debería ser preparado como un verdadero acontecimiento espiritual ya que se trata del Oficio que nos revela a la Cuaresma como un `tiempo fuerte´ de arrepentimiento y de reconciliació n y como la partida para un viaje en común.
Luego, hay que darle prioridad a la primera semana de Cuaresma haciendo un esfuerzo particular por rezar el Gran Canon de San Andrés de Creta. La función litúrgica de estos primeros días es introducirnos en el ambiente espiritual que hemos llamado `radiante tristeza´.
Por último, hay que consagrar sin falta, al menos una noche, a la Liturgia de Presantificados y a la experiencia espiritual que nos aporta: la del ayuno total y de la transformación por lo menos de un día en un intento real del Juicio y del Gozo.
No es sólo en nuestro siglo sino desde Adán y Eva que `el mundo´ es un obstáculo al cumplimiento de las exigencias de Dios, así que no hay nada de nuevo ni especial en nuestro modo de vida moderno.

La plegaria y el ayuno.

No hay Cuaresma sin ayuno. Aún aquellos que lo cumplen, desconocen su verdadero objetivo espiritual.
El ayuno o ausencia de alimento no es una práctica exclusivamente cristiana. Existió y existe todavía en otras religiones y aún fuera de la religión como, por ejemplo, en terapias particulares. En nuestros días se ayuna por diversas razones, hasta por motivos políticos.
Entonces, es importante discernir el contenido específicamente cristiano del ayuno, que nos es revelado en la interdependencia de dos acontecimientos bíblicos, uno al comienzo del Antiguo Testamento, el otro al principio del Nuevo. El primero es la `ruptura del ayuno´ por Adán en el Paraíso: Él comió del fruto prohibido. Así se nos revela el pecado original del hombre. El segundo es el Cristo, el nuevo Adán, quien comienza ayunando. Adán fue tentado y sucumbió a la tentación; el Cristo fue tentado y venció esa tentación. La consecuencia de la debilidad de Adán fue la expulsión del Paraíso y la muerte; el fruto de la victoria del Cristo fue la destrucción de la muerte y nuestro retorno al Paraíso.
La Ortodoxia enseña que el pecado no es solamente la trasgresión de una regla sino la mutilación de la vida que Dios nos regaló. Por esta razón la historia del pecado original se nos presenta en el acto de comer. El alimento es un medio de vida, lo que nos mantiene vivos. El término `vida´ tiene un sentido biológico muy marcado pero para la Santa Escritura y la Tradición cristiana, vivir "sólo de pan" no es más que morir. Dios no creó la muerte; Él es el Donador de la Vida. Entonces, ¿cómo es que la vida se volvió mortal? De todo lo que existe, ¿por qué la muerte es la única certeza absoluta?
La Iglesia responde: porque el hombre rechazó la vida tal como Dios se la ofreció y prefirió una vida que depende no de Dios sino "sólo de pan." No sólo desobedeció a Dios y fue castigado sino que transformó su relación con el mundo. A decir verdad, la creación le había sido dada por Dios como `alimento´, como medio de vida, pero la vida debía ser comunión con Dios, la vida tenía en Él su fin y su plenitud. En la Palabra de Dios estaba la Vida y la Vida era la Luz de los hombres (Jn 1:4).
El mundo y el alimento fueron creados como medios de comunión con Dios y sólo pueden dar la vida si son recibidos por amor a Dios. En sí mismo, el alimento no tiene vida y no puede darla. Sólo Dios tiene la Vida y es la Vida. En el alimento mismo es Dios -y no las calorías- el principio de vida.
Entonces, comer, estar vivo, conocer a Dios y estar en comunión con Él eran una sola y misma cosa. La insondable tragedia de Adán es que comió para sí mismo; más aún, comió `separado´ de Dios, para ser independiente de Él. Y si lo hizo, es porque creyó que el alimento contenía la vida en sí mismo y que al comerlo, él sería como Dios y tendría la vida en sí mismo.
Dicho en otras palabras `puso su fe en el alimento´, mientras que el único objeto de fe, de confianza, de dependencia es Dios y sólo Él. El mundo y el alimento se volvieron su Dios, fuente y principio de su vida y él se volvió su esclavo. Adán, en hebreo, significa `el hombre´: es nuestro nombre, el nombre de todos.
El hombre todavía es Adán, esclavo del `alimento´. Puede fingir que cree en Dios pero Dios no es su vida, su alimento, lo que abarca toda su existencia. Puede fingir que recibe su vida de Dios pero no vive en Dios y por Dios. Su ciencia, su experiencia, su conciencia de sí mismo, todo ello está construido sobre el mismo principio: "sólo de pan." Comemos para estar vivos pero no estamos vivos en Dios. Es el pecado de los pecados, el veredicto de muerte pegado a nuestra vida.
El Cristo es el nuevo Adán que viene a reparar el daño producido a la vida por Adán, para devolver al hombre a la verdadera Vida, entonces, comienza por el ayuno: Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre (Mt. 4:2). El hambre es el estado en el que nos damos cuenta de que dependemos de otra cosa cuando sentimos la necesidad urgente de alimento; eso nos muestra que no tenemos vida en nosotros mismos. Es el momento de preguntarse: ¿de qué depende mi vida?
Es una pregunta que se siente con todo el cuerpo, entonces llega el momento de la tentación. Satán vino al encuentro de Adán en el Paraíso y del Cristo en el desierto, dos hombres hambrientos, y les dijo lo mismo: "Coman, ya que vuestra hambre es la prueba de que dependéis por completo del alimento, de que vuestra vida está en el alimento." Adán lo creyó y comió pero el Cristo rechazó esta tentación y dijo: No sólo de pan vive el hombre, sino de Dios (Mt. 4:4). Jesús se negó a aceptar esa mentira cósmica que Satán impone al mundo convirtiéndola en una verdad tan evidente que ya no se la discute y que se volvió el fundamento de nuestra visión del mundo, de la ciencia, de la medicina y tal vez, también de la religión. Al hacer eso el Cristo restableció el vínculo entre el alimento, la vida y Dios, que Adán había quebrado y que nosotros quebramos cada día.
Para nosotros cristianos, el ayuno es nuestra incorporación y participación a esta experiencia del Cristo mismo por la cual nos libera de la dependencia del alimento, la materia y el mundo. El hecho es que esta liberación no es completa porque vivimos en este mundo caído, el mundo del viejo Adán. Pero, así como nuestra muerte se transformó, por la virtud de la muerte del Cristo, en un pasaje a la vida, el alimento que comemos y la vida que sostiene pueden ser una vida en Dios y por Dios. Una parte de nuestro alimento ya se convirtió en "alimento de inmortalidad, " el Cuerpo y la Sangre del Cristo.
Sólo el ayuno puede operar esta transformació n, darnos la prueba existencial de que la dependencia del alimento y de la materia no es ni total ni absoluta y que unida a la plegaria, a la gracia y a la adoración, puede volverse una transformació n espiritual.
Todo lo cual significa que el ayuno es el único modo para el hombre de recuperar su verdadera naturaleza espiritual. Es un desafío concreto, no teórico, al Mentiroso que logró convencernos de que sólo necesitamos pan. El ayuno denuncia esta mentira y prueba que lo es. Es muy significativo que el Cristo haya encontrado a Satán durante su ayuno y que, más tarde, haya dicho que Satán sólo puede ser vencido por el ayuno y la plegaria (Mt. 17:21).
En resumen, ayunar significa tener hambre, descubrir que ese hambre es ante todo un estado espiritual que resulta en definitiva un hambre de Dios. En la Iglesia primitiva el ayuno significaba una abstinencia total, un estado de hambre que lleva al cuerpo hasta un límite extremo, un esfuerzo físico que debe ir acompañado por su complemento espiritual: la plegaria. Si no logramos alimentarnos de la Realidad Divina, si no descubrimos que dependemos total y solamente de Dios, nuestro ayuno físico será un suicidio. Si el propio Cristo fue tentado cuando ayunaba, nosotros no tenemos la menor oportunidad de escapar a esa tentación.
El ayuno es un arte que sólo los santos dominan por completo; sería presuntuoso y peligroso querer practicarlo sin discernimiento ni prudencia. Es por eso que necesitamos en primer lugar una preparación espiritual para este esfuerzo del ayuno, que consiste en pedir ayuda a Dios y centrar nuestro ayuno en Él. Es por amor a Dios que debemos ayunar; Él nos have redescubrir nuestro cuerpo como Templo de la Divina presencia, reencontrar el respeto religioso por el cuerpo, la alimentación, el ritmo de la vida.
Luego viene el momento del ayuno propiamente dicho que debe ser practicado en dos niveles: el ayuno ascético y el total. El primero consiste en una enérgica reducción de alimento de modo tal que un estado permanente de pequeño apetito sirva de orientación de nuestro espíritu hacia Dios. Quien lo ha practicado sabe que lejos de debilitarnos, este ayuno ascético nos vuelve ligeros, cohesionados, sobrios, alegres, puros. Esto nos orienta de manera constante hacia nuestro mundo interior que, inexplicablemente, se transforma en alimento. Es un estado de semi-apetito cuya naturaleza `negativa´ se convierte en fuerza positiva por la plegaria, la memoria, la atención y la concentración.
El ayuno total, estricto, debe ser de duración limitada y estar ligado a la eucaristía. Lo mejor es practicarlo el día que precede la Liturgia de Presantificados. Ese día, ya sea que ayunemos desde la mañana temprano, sea a partir del mediodía, lo esencial es vivirlo como un día de espera, esperanza, apetito de Dios. Es una concentración espiritual sobre algo que está por venir, sobre el don que vamos a recibir y para el cual estamos listos a sacrificar cualquier otro don.
Dicho todo esto hay que recordar que, aunque sea limitado, si es un ayuno verdadero, nos llevará a la tentación, la debilidad, la duda y la irritación. Será un combate real en el que probablemente fallaremos varias veces. Una fe que no ha superado dudas y tentaciones no es real. No hay progreso posible en la vida cristiana sin la amarga experiencia del fracaso.
Muchas personas empiezan el ayuno con entusiasmo pero renuncian al primer desmayo; es precisamente en esa primera caída que se encuentra la verdadera prueba: si, después de haber dado libre curso a nuestros apetitos y pasiones, retomamos la tarea sin abandonarla, tarde o temprano el ayuno producirá sus frutos espirituales.

Entre la santidad y el cinismo desencantado hay lugar para la gran y divina virtud de la paciencia, hacia uno mismo en primer lugar. No hay un atajo para llegar a la santidad, hay que pagar el precio de cada paso por adelantado. Entonces es preferible y más seguro empezar con un mínimo que esté justo un poco por encima de nuestras posibilidades naturales e ir aumentando el esfuerzo progresivamente, antes que ensayar un salto demasiado alto.
Para concluir diremos que hay que volver de un ayuno simbólico y formal concebido como una obligación y una costumbre, al verdadero ayuno; aunque modesto y limitado, que sea serio y efectivo. Tomemos con sinceridad la medida de nuestras capacidades físicas y espirituales y actuemos en consecuencia, recordando que no hay ayuno que no desafíe esas capacidades y que no nos haga conocer la prueba divina de que las cosas imposibles para el hombre son posibles para Dios.

Un "estilo de vida" de Cuaresma.

El esfuerzo de Cuaresma no se reduce a la asistencia a los oficios litúrgicos, al ayuno y a la plegaria a intervalos regulares; estas prácticas, para ser eficaces y tener un sentido, deben ser sostenidas por la vida entera. Necesitan un estilo de vida que no esté en contradicción con ellas, que no corte la existencia en dos. En otros tiempos, en los países ortodoxos, la sociedad misma ofrecía ese apoyo, constituido por un conjunto de costumbres, cambios exteriores, leyes y cumplimientos públicos y privados, conjunto definido por el término ruso "hyt" que significa en parte "cultura."
No vivimos en una sociedad ortodoxa así que no es posible crear un `clima´ de Cuaresma a nivel social. En consecuencia, debemos hacer un nuevo esfuerzo para replantearnos el vínculo religioso que existe necesariamente entre `lo exterior´ y `lo interior´. El drama espiritual del secularismo es que nos arroja a una `esquizofrenia´ religiosa que divide nuestra vida en dos partes, la religiosa y la seglar, ambas cada vez menos interdependientes.
En la concepción ortodoxa, el hogar y la familia constituyen el primer y principal terreno de la vida cristiana, el lugar donde los principios cristianos se aplican a la vida cotidiana. Es el hogar, el estilo y el espíritu de la vida de familia los que modelan nuestra primera visión del mundo, los que nos dan una orientación fundamental de la que ni siquiera somos conscientes por mucho tiempo y que en definitiva será un factor decisivo. Dostoievsky have decir al staretz1 Zózimo en "Los hermanos Karamazov": "Un hombre que tiene buenos recuerdos de su infancia está salvado para toda la vida." Es significativo que el autor haga esta acotación luego de recordar que su madre lo llevaba a la Liturgia de Presantificados, mientras evoca la belleza del oficio y la melodía incomparable del canto: Que suba mi oración como incienso en tu presencia.
¿Qué podemos hacer en casa durante la Cuaresma? La vida familiar se ha transformado radicalmente por la radio y la televisión. El sentimiento de belleza de la `interioridad´ , del mundo interior, están desapareciendo de nuestra cultura. Si no es la televisión, es la música que ha dejado de ser algo que escuchamos para ser el fondo sonoro de la conversación, la lectura, etc. El hombre moderno está imposibilitado de disfrutar del silencio, de concebirlo como una pura ausencia o más precisamente como la condición de toda verdadera Presencia. El hombre actual debe hacer un esfuerzo particular para reencontrar esta dimensión esencial del silencio que nos puede poner en contacto con las realidades superiores. Por eso el problema de la radio y la televisión durante la Cuaresma es un tema de vida o muerte espirituales. Son dos aspectos incompatibles y necesariamente uno matará al otro.
Sugerimos reducir seriamente el uso de la radio y la televisión durante la Cuaresma. No osamos esperar un ayuno total pero sí al menos uno ascético, que supone reducir el régimen habitual, evitar `entregarse´ a la televisión.
Cuando yo era niño (no había televisión), mi madre acostumbraba cerrar el piano con llave durante la primera, cuarta y séptima Semanas de Cuaresma; guardo de esto un recuerdo más vivaz que de los largos oficios de Cuaresma y aún hoy, si escucho una radio en esa época, me choca casi como una blasfemia. Este recuerdo personal es para ilustrar la impresión que producen en el alma de un niño ciertas maneras de actuar de los adultos. La Cuaresma es un tiempo especial que no hay que perder, mutilar ni destruir; una simple privación o la abstinencia no son suficientes, hay que buscar el correspondiente positivo. El silencio producido por la ausencia de ruidos del mundo debe ser llenado con algo positivo ya que nuestra inteligencia también necesita alimento. Sugerimos la lectura de las obras maestras de la literatura, que traen implícita mucha teología. Si no vemos a la Cuaresma como una peregrinación a las profundidades de nuestro ser, ella pierde todo su sentido.
Por último, ¿qué sentido tiene la Cuaresma durante las horas que pasamos fuera del hogar? En primer lugar es un tiempo propicio para medir el carácter increíblemente superficial de nuestras relaciones con los otros, las cosas y el trabajo. Los slogan: "Sonríe," "Toma las cosas como vienen," son grandes `mandamientos´ que seguimos alegremente y que significan: No te comprometas, no hagas preguntas, no profundices tus relaciones con los demás, respeta las reglas del juego que combina una actitud amistosa con una indiferencia total, considera cada cosa en función de la ganancia material, o sea: forma parte de un mundo que utiliza constantemente las grande palabras de libertad, responsabilidad, devoción, etc..., pero que de hecho sigue el principio materialista según el cual ¡el hombre es lo que come!
La Cuaresma es el momento de la búsqueda de sentido: en la vida profesional (o búsqueda de la vocación), en mi relación con los otros, el sentido de la amistad, de mi responsabilidad. Todo trabajo, toda vocación, pueden ser transformados en términos del valor humano.
Nuevamente se trata de un esfuerzo de interiorizació n en todas nuestras relaciones, ya que somos seres libres pero prisioneros inconscientes de sistemas que deshumanizan progresivamente al mundo. Y nuestra fe no tiene sentido si no se relaciona con la vida en toda su complejidad. Mucha gente piensa que los cambios necesarios vienen de lo exterior, de las revoluciones y de modificaciones de condiciones exteriores. A nosotros, cristianos, nos toca probar que en realidad todo viene del interior, de la fe y de la vida según la fe.
Cuando la Iglesia penetró en el mundo greco-romano, no denunció la esclavitud ni llamó a la revolución. Su fe y la nueva visión del hombre y de la vida hicieron progresivamente imposible la esclavitud. Un santo, y "santo" significa simplemente un hombre que toma a cada instante su fe en serio, have más por cambiar el mundo que mil programas impresos. El santo es, en este mundo, el único verdadero revolucionario.
En segundo lugar, la Cuaresma es el tiempo en que debemos intentar dominar nuestras palabras. Nuestro mundo es terriblemente verbalista, estamos continuamente sumergidos en palabras que han perdido su sentido y por consiguiente, su fuerza. El cristianismo revela el carácter sagrado de la palabra, verdadero don divino al hombre. Razón por la cual nuestras palabras están dotadas de un poder extraordinario, sea positivo, sea negativo. También por esta razón seremos juzgados por nuestras palabras: Os digo que de toda palabra sin fundamento que hablen los hombres, darán cuenta en el día del Juicio; porque por tus palabras serás declarado justo y por tus palabras serás condenado (Mt 12:36-37).
Dominar las propias palabras es reencontrarles el sentido serio, el carácter sagrado. Es comprender que tal vez una broma `inocente´ que hemos dicho sin pensar, puede tener consecuencias desastrosas, ser la `última gota´ que impulse a un hombre al fondo de la desesperación. Pero la palabra puede también ser un testimonio, una conversación fortuita con un colega de trabajo puede comunicar más una concepción de la vida o una actitud hacia los demás que todo un sermón. Puede sembrar la semilla que provocará una pregunta o que hará encarar la vida de otra manera o que hará desear saber más.
No tenemos idea de hasta qué punto nos influimos constantemente los unos a los otros con nuestras palabras y el estilo de nuestra personalidad. Hay hombres que se convierten a Dios no porque les han dado explicaciones brillantes sino porque vieron en una persona esa luz, ese gozo, esa profundidad, esa seriedad y ese amor que revelan la Presencia y la Potencia de Dios en este mundo.
Si la Cuaresma es para el hombre un redescubrimiento de su fe, es también un redescubrimiento de la vida, de su sentido divino y de su sagrada profundidad. Absteniéndonos del alimento, redescubrimos su dulzura y aprendemos a recibirlo de Dios con gozo y gratitud. Al reducir la música, las diversiones y las conversaciones redescubrimos el valor de las relaciones humanas, del trabajo del hombre y de su arte. Y redescubrimos todo esto simplemente porque redescubrimos a Dios mismo, porque volvemos hacia Él y en Él a todo aquello que nos dio en su misericordia y su amor infinitos. Es lo que cantamos la noche de Pascua:

Hoy, todo está inundado de Luz:
el cielo, la tierra y el infierno;
que todos celebren la Resurrección del Cristo,
que todos se fortifiquen en Él.
Esta espera, no la decepciones, ¡Oh Amigo del hombre!

SIRNI ZAGOVEZNI


Los búlgaros ortodoxos celebraron ayer, Domingo del Perdon, una de las fiestas eclesiásticas más populares, el rito por el que los jóvenes piden perdón a sus padres y abuelos por los pecados que han cometido durante el año y que los enamorados lancen flechas ardiendo contra las casas de sus novias para enardecer su corazón. 'Sirni Zagovezni' es una fiesta sin fecha fija y se celebra cada año, siete semanas antes de Pascua. En diferentes partes de Bulgaria la fiesta se llama también 'Pokladi' o 'Proshka', que significa perdón. 'Mamá, te pido perdón por los errores y los pecados que pueda hacer cometido durante el año', dice al despertarse Stefan a su madre en su casa en Varna, en la parte oriental del país. La costumbre exige también que el joven, de 25 años, bese la mano derecha de sus padres mientras pide perdón y la respuesta siempre es 'Te perdono, hijo mío'. El rito ortodoxo es igual para Lyuba y Gueorgui, ambos de 27 años, y recién casados, que además de a sus padres tienen que pedir disculpas a sus padrinos. Por eso por la noche van a su casa para una cena tradicional y llevan comida y bebidas como regalo, por lo general gallina asada, vino y 'rakia'. Todo el día de 'Sirni Zagovezni' está marcado por fiestas pero la culminación tiene lugar después de la puesta del sol y en las aldeas se encienden grandes fuegos sobre los que niños saltan para ser sanos y felices hasta el final del año, según la leyenda. También hay procesiones de 'kukeri' o jóvenes, vestidos como monstruos con máscaras de lobos y cuernos y trajes de pelaje con centenares de campanillas tradicionales alrededor de la cintura, porque según la creencia, el ruido producido por el baile y los saltos ahuyenta los malos espíritus del pueblo. Es muy popular que los mozos todavía no casados disparen flechas con fuego contra la casa donde viven sus elegidas para demostrar el amor que sienten hacia la muchacha y 'contagiarla' con este sentimiento. 'Sirni Zagovezni', que marca el fin del invierno y el inicio de la primavera, es una fiesta muy importante para la familia ortodoxa búlgara. Todos se sienten a una mesa llena de manjares tradicionales búlgaros y allí se organiza una de las costumbres propias de la fiesta. La persona de más edad de la familia toma un hilo rojo al que ata a uno de sus extremos un pedazo de turrón blanco, y un huevo en el otro extremo y empieza a darle vueltas. Según la costumbre, la tarea de los niños en la familia es intentar agarrar la comida en movimiento sólo con boca y quien lo consiga estará sano durante todo el año. En la cena se come también carne, tortas con queso y patatas fritas o asadas, el último ágape generoso antes de que empiece mañana la Gran Cuaresma .

sábado, 8 de marzo de 2008

DOMINGO DE LA EXPULSIÓN DE ADÁN DEL PARAÍSO


Contaquio, tono 6º
Oh Señor, Tú que nos guías a la sabiduría
y das entendimiento e inteligencia,
Maestro de los ignorantes, Auxilio de los pobres,
fortalece mi corazón y dale entendimiento.
Dame la palabra, oh Verbo del Padre,
pues no impediré que mis labios te clamen:
Ten piedad de mí, Oh Misericordioso, que estoy caído.




Rom XII, 11- XIV, 4

Y esto, teniendo en cuenta el momento en que vivimos. Porque es ya hora de levantaros del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz. Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de rivalidades y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo y no os preocupéis de la carne para satisfacer sus concupiscencias. Acoged bien al que es débil en la fe, sin discutir opiniones. Uno cree poder comer de todo, mientras el débil no come más que verduras. El que come, no desprecie al que no come; y el que no come, tampoco juzgue al que come, pues Dios le ha acogido. ¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Que se mantenga en pie o caiga sólo interesa a su amo; pero quedará en pie, pues poderoso es el Señor para sostenerlo.

Mt VI, 14-21

"Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas. "Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. "No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

QUERIDOS HERMANOS…

Hemos llegado al último día antes de la Gran Cuaresma. No es causal el hecho que ayer día sábado, en vísperas de este día Domingo de Consumir Queso, nuestra Iglesia conmemoró a todos los santos, que brillaron con su gran lucha espiritual y el ejercicio del ayuno, la oración y el arrepentimiento.

Los santos son ejemplos que vamos seguir, nuestros guías en el difícil arte del ayuno y del esfuerzo espiritual. En la lucha pues que emprendemos mañana no estamos solos.

Santo Tomás Etolo dice al respecto que la Gran Cuaresma de la Pascua es una escuela de arrepentimiento, en la cual debemos acudir todos para progresar en la virtud y en la santificación de nuestra alma. Dicho de otro modo, este período de ayuno antes de la Pascua es una singular oportunidad de recogimiento espiritual, de meditación y anabaptismo.

En la entrada del período del ayuno, la Iglesia nos recuerda el pecado de Adán que se convirtió en pecado de todo el género humano. Adán des-obedeció el mandamiento de Dios que era mandamiento de ayuno. La Iglesia nos ayuda, con la lectura evangélica de hoy a profundizar y a comprender bien el sentido del verdadero ayuno.

Hoy, muchos de nosotros recortamos y armamos el mensaje del Evangelio a nuestra medida y hasta el límite de verse afectado nuestro egoísmo y nuestros intereses, con el triste resultado de haber creado un evangelio humano propio que, como tal, no nos puede ayudar a salvar nuestro ser cansado psíquica y espiritualmente.

El auténtico ayuno es ejercicio de amor y de todas las virtudes que hallamos en el evangelio. Hago ayuno, significa tengo hambre, permanezco en ayuno, ejerzo la continencia corporal y el hambre, como medio de búsqueda de Dios en mi vida. El ayuno tiene carácter claramente pedagógico, no el fin en sí mismo, sino un medio auxiliar que nos conduce al logro del único y singular fin que es la unión, la comunión con Dios y nuestra redención del pecado y de la muerte espiritual.

Con el ayuno agradable, el ser humano se pone en comunión y comunicación incesante con Dios. El verdadero ayuno conduce a Dios. Es cierta-mente, un medio religioso muy antiguo de ejercitación, que utilizaban también los hebreos en el Antiguo Testamento, como medio de purificación y expiación para aplacar la ira de Dios, por sus pecados serios y sus faltas o in conductas. El ayuno fue practicado también por nuestro Señor, quien se retiró al desierto por cuarenta días continuos antes de comenzar Su actuación pública en el mundo.

El verdadero ayuno es ejercicio espiritual. Es por eso que no hace falta publicidad y demostración. En ese caso pierde su sentido y su valor. El verdadero ayuno es entrega a la voluntad de Dios. Y naturalmente el verdadero ayuno no es tan sólo la sustitución de un régimen alimenticio sino la disminución de la cantidad de los alimentos y la observancia de una postura integradora de nuestro comportamiento espiritual, en nuestro rumbo.

Nuestra Iglesia nos señala hoy, mis queridos hermanos, el camino de salvación. Es la lucha espiritual que emprendemos especialmente en el pe-ríodo de la Gran Cuaresma, para domesticar y para aniquilar nuestro egoísmo. Con el ayuno correcto, nos conduciremos a la contrición y al arrepenti-miento que al final nos concederá como un regalo, como un don, Dios muy bondadoso y misericordioso.

viernes, 7 de marzo de 2008

La última víctima de ETA


Hoy ha sido asesinada la última víctima de ETA. A dos días de la elecciones generales en España le han pegado cobardemente tres tiros en la nuca y por la espalda a un esposo y padre de tres niños, a un vasco, trabajador, da igual ahora su afiliación política. En él han agredido a toda España, han agredido a la democracia, han agredido a la libertad. No hay palabras, y en la calle se eleva un clamor: ¡Basta ya! Y basta ya de hablar de desaparición de ETA, hay que hablar de derrota, de derrotar, juzgar y encarcelar a los asesinos. Nada de diálogo con ellos sino aplicación de la justicia. Que Dios perdone al asesino, que perdone a los que le apoyan, que perdone a los que jalean a los cobardes que pegan tiros en la nuca. Que acompañe a la viuda de este hombre, a sus tres hijos, dos de los cuales han contemplado como asesinaban a su padre. Dios nos libre el domingo de gobernantes funestos y nos conceda gobernantes que trabajen activamente por la derrota del grupo asesino de ETA y que no negocien bajo ningún aspecto con ellos. Que Dios ilumine al pueblo español para elegirlos y nosotros estemos siempre al lado de la libertad y la democracia.

Discurso Catequetico en el inicio de la Gran Cuaresma del Patriarca Ecuménico


Constantinopla 5 de marzo de 2008


BARTOLOMÉ POR LA GRACIA DE DIOS ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA, NUEVA ROMA Y PATRIARCA ECUMÉNICO A TODA LA GREY DE LA IGLESIA LA GRACIA Y LA PAZ DE NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO, Y DE NOS LA ORACIÓN, LA BENDICIÓN Y EL PERDÓN


Nuestra Iglesia, en el período de la Santa y Gran Cuaresma, nos llama al arrepentimiento. Es cierto que el ser humano, en nuestros días, no se siente cómodo cuando oye el llamado al arrepentimiento, porque se ha acostumbrado al modo de vida que sigue y no quiere poner en duda su corrección. La duda sobre la corrección le produce una sensación de inseguridad, porque el edificio ideológico dentro del cual ha buscado refugio seguro, se ve amenazado seguramente. No obstante, un examen más profundo de la cuestión, nos convence de que las convicciones de las personas no se formaron con objetividad, sobre la base de un juicio lógico, sino que fueron creadas para justificar lo que les place, es decir, que se trata de excusas en pecados. Pero lo cierto es que esa actitud de intentar justificar sus hechos y de justificarse a sí mismo sobre la base de axiomas errados, resulta perjudicial para sí mismo, porque cuando llegue inevitablemente el momento de la revelación de la verdad, se hallará carente de justificación y tal vez, ya no tendrá tiempo para reacomodar sus convicciones, es decir, para arrepentirse de sus pecados y de sus creencias equivocadas, por medio de las cuales quería justificar su comportamiento. Pero nosotros los cristianos, estamos familiarizados con el anuncio y la praxis del arrepentimiento y no nos agitamos frente al llamado al arrepentimiento de nuestra Iglesia. No obstante, nosotros también tenemos que tomar conciencia de que el arrepentimiento pleno tiene dos objetivos. El primero es la renuncia a nuestros pecados y la decisión de terminar con nuestros actos y costumbres pecaminosos, así como la reparación de sus consecuencias. Es ejemplo, Zaqueo, el recaudador de impuestos, quien habiéndose arrepentido sinceramente a su encuentro con Cristo, demostró su arrepentimiento con hechos, al devolver por cuadriplicado todo aquello que había cobrado injustamente. El segundo objetivo de nuestro arrepentimiento es cambiar de mentalidad. Reemplazar nuestras concepciones por otras superiores y más altas, según las palabras del Salmista: “elevaciones en su corazón dispuso”. Este segundo objetivo es necesario que se persiga también por aquellos que no son cuestionados por su propia conciencia por pecados concretos. Porque, por ejemplo, nuestro concepto del amor, seguramente carece de perfección, así también nuestro concepto de la humildad. Comparando nuestra situación espiritual con la perfección de Dios, de la cual somos llamados a ser imitadores, seguramente vemos nuestra flaqueza y el inmenso camino que hemos de recorrer para hallarnos en la órbita de los imitadores de Cristo. Investigando la calidad de nuestra paz interior, verificamos que estamos muy lejos de la paz de Cristo que supera a toda mente. Sopesando en qué medida confiamos nuestra vida en la Providencia de Dios, con tristeza cercioramos que muchas veces somos atrapados por la angustia y la incertidumbre por el futuro, como si fuéramos de poca fe o también sin fe. Y, en general, examinando la pureza de nuestra conciencia, vemos que muchas veces no tomamos conciencia de muchos sentimientos perjudiciales para nuestra pureza, a los que muchas veces consideramos sanos. Se necesita, pues, una nueva y más plena iluminación de nuestra conciencia por medio de las enseñanzas de los Padres y del Evangelio, a fin de que nuestros juicios acerca de nosotros mismos y de nuestras carencias, sean más correctos y más acordes con el juicio de Dios. Y, dado que ninguna persona puede decir que ha llegado a la perfección de su juicio sobre sí mismo, ninguna persona puede afirmar que no necesita una mente nueva, una mente más iluminada, un cambio de mente, una rectificación de su mente y de su mentalidad, es decir, de su arrepentimiento. Nuestra Iglesia Ortodoxa que nos llama al arrepentimiento, no nos llama sólo a una autoinculpación. La autoinculpación es necesaria también y la contrición es necesaria y las lágrimas de arrepentimiento son necesarias, pero no bastan. Se necesita además la alegría de nuestro perdón de parte de Dios, la percepción de nuestra liberación del peso de nuestras ataduras de cualquier pecado nuestro y la percepción del amor de Dios para con nosotros. Nuestro arrepentimiento no es algo que nos priva de la alegría de la vida, como para que nos sintamos incómodos al escuchar la prédica del arrepentimiento. El arrepentimiento es purificación e iluminación de nuestra mente, recalentamiento de nuestro amor a Cristo y a Su creación, libertad y alegría por la renovación de la vida a la que ingresamos incesantemente por medio del arrepentimiento perpetuo. Quien se arrepiente constantemente, progresa constantemente, se alegra constantemente por sus nuevas elevaciones, se satisface constantemente por el conocimiento más profundo que adquiere de todas las cosas. Por medio del cambio de su mentalidad y de sus concepciones, el arrepentido comprende mejor a todo el mundo, se convierte en más sabio, más prudente, más discreto, se convierte en persona de alto vuelo y en amigo de Cristo. De donde, la prédica del arrepentimiento es aceptada con beneplácito por las personas más inteligentes que pueden apreciar cualquier mejora que se brinda al ser humano, su renacimiento por medio del arrepentimiento. Por eso, queridos hermanos e hijos en el Señor, hagamos propia la invitación al arrepentimiento de nuestra Iglesia, en las dos formas que fueron expuestas precedentemente, y purifiquémonos de nuestros pecados por medio de la confesión, quienes hemos pecado, y revisemos constantemente nuestras concepciones los demás, a fin de que nuestros juicios y nuestros pensamientos sean inspirados por Dios y puros, verdaderos y justos. Con todo ello, os deseamos paternalmente todo el auxilio del Señor en vuestro camino de arrepentimiento y en toda vuestra vida renovada en Cristo.


En la Santa y Gran Cuaresma 2008 † Bartolomé de Constantinopla Ferviente suplicante ante Dios por todos vosotros