lunes, 17 de agosto de 2009



Hay días que uno, desde por la mañana bien temprano se cansa de escuchar y leer estupideces. A noche me acostaba con la solemne noticia de que en muchos pueblos de la provincia, que celebran estos días sus fiestas patronales en honor de las distintas “Maredeus d’Agost” se han dedicado a prohibir besar pies y manos de las imágenes por si se contagiaban con el virus de la dichosa gripe A y las pilas de agua bendita vacías en las puertas de las iglesias romanas. Hoy me desayunaba con la noticia de que en la Basílica de Santa María de Alicante, ayer domingo y supongo que para que hablen de él, a semejanza del cardenal de Toledo que ha prohibido besar las medallas de la Patrona de la ciudad, (eso sí que hablen de uno bien o mal, pero que hablen) el párroco de susodicha Basílica menor de Santa María de la Asunción de Alicante, dedicó su homilía de la misa mayor a explicar que hay que hacerle caso a la ministra de cupo Trini Jiménez y hay que darse la paz muy educadamente con una inclinación de cabeza, nada de apretones de manos ni efusivos besos en ese rito despendolado llamado de la paz. Y bueno de comulgar en la boca nada, no sea que se contagie alguien con la forma y a ver que hacemos.

Bueno, ¿Se quiere mayor despropósito que este que se está viviendo? Y a mí muy indignada una piadosa señora papista me decía: “Pues vosotros comulgando todos con la cucharilla a ver que hacéis, y tanto beso a reliquias e iconos?” y yo le contestaba: “Pues no vamos a hacer nada, de nada?

Detrás de todo esto se esconde una tremenda falta de fe. Me explico: Nosotros los ortodoxos seguiremos comulgando con la cucharilla y cuanto más frecuentemente mejor. Lo que toma el fiel al comulgar es el Santísimo Cuerpo de Cristo y su Purísima y Preciosa Sangre, así con todas las palabras. Él, que es el Médico de las almas y cuerpos, se nos ofrece como verdadero alimento y verdadera bebida de Salvación. ¿Va a ser nuestro Señor causa de enfermedad para sus fieles que se acercan con el corazón puro a participar en el banquete celestial? Nunca he oído tal cosa y pensar lo contrario sería un terrible pecado.

Cuando se exponen a la veneración las Reliquias de los Santos y sobre todo el Madero de la Santa y VIVIFICANTE Cruz, nótense las mayúsculas, ¿Van a ser causa de enfermedad lo que precisamente se nos ofrece como remedio de las enfermedades? ¿Es que la Santísima Cruz, con la que se bendice el Agiasma que permanece incorruptible todo el año, va a causar enfermedad a aquéllos que con fe la besen? Por favor déjense de estupideces, por Dios, y revisen como anda la fe, que debe de andar muy mal.

¿Y los Santos Iconos con la Imagen de nuestro divino Salvador, su purísima Madre y de los Santos, a los que precisamente se invocan pidiendo la salud del alma y del cuerpo, van a ser causa de enfermedad? El día 1 de Agosto precisamente celebrábamos la fiesta de la Procesión de la Santa y Vivificante Cruz, que se sacaba para consuelo de los fieles afligidos por las epidemias y enfermedades que se hacían presentes con el calor estival. Con ella se bendecían las cisternas y pozos y los fieles la besaban buscando la salud. Las epidemias cesaban y los fieles sanaban, cuando no resucitaban los muertos.

¡Dios mío, Dios mío! lo dicho, todas estas estupideces no son más que el fruto de la falta de fe.

¡Ah, se me olvidaba! a mí lo que me preocuparía es tener sólo treinta personas en la misa mayor de un domingo en la Basílica menor de Santa María de Alicante, eso si que me preocuparía.

Por lo demás, los ortodoxos seguiremos comulgando, besando los Santos Iconos y Reliquias.

No hay comentarios: