miércoles, 27 de febrero de 2013

¿Qué es Europa?





¿Qué es Europa?

por San Nicolás Velimirovic,

Es el deseo y ansia de poder y de placer, y el conocimiento. Y los dos humanos: el deseo y placer humano, y el conocimiento humano. Y los dos se realizan en el papa y en Lutero. ¿Qué es, entonces, Europa? Es el papa y Lutero. Así pues, saciados los deseos humanos al máximo y saciado el conocimiento humano al máximo.

El papa europeo  es el deseo humano de poder.

El Lutero europeo  es la obstinada determinación del hombre de que todas las cosas sean explicadas con la mente humana.

El papa como gobernante del mundo y el científico como soberano del mundo. Esto es Europa en su núcleo, ontológica e históricamente. Lo uno significa entrega de la humanidad al fuego y lo otro significa entrega de la humanidad al agua. Y los dos: separación del hombre de Dios. Ya que lo uno significa negación de la fe y lo otro negación de la Iglesia de Cristo. De este modo actúa el maligno espíritu en el cuerpo de Europa ya desde hace algunos siglos. ¿Quién puede expulsar este espíritu maligno de Europa? Nadie, excepto Aquél cuyo nombre ha sido marcado con color rojo en la historia del género humano como el único que expulsa a los demonios de los hombres. ¿Sabéis ya a quién me refiero? Me refiero al Señor Jesús Cristo, al Mesías y Salvador del mundo, nacido de la Virgen, asesinado por los judíos, resucitado por Dios, justificado por el cielo, glorificado por los Ángeles, mediante los Santos testimoniado y por nuestros antepasados conocido.

Mientras Europa siguió a Cristo como el “Sol de justícia” y a Sus Apóstoles, a Sus Mártires, a Sus Santos y a incontables Justos y otros que fueron agradables al Señor, hasta ese momento Europa se pareció a una plaza iluminada por cientos y miles de lámparas, grandes y pequeñas. Sin embargo, el deseo humano y la sabiduría humana golpearon a Cristo como dos terribles vientos, las lámparas se apagaron delante de los ojos humanos y reinó la oscuridad como en los corredores subterráneos que tienen los topos.

De acuerdo con el deseo humano cada pueblo y cada hombre busca el poder, el deleite y la gloria, imitando al papa de Roma.

De acuerdo con la sabiduría humana cada pueblo y cada hombre encuentra que él mismo es el más sabio de todos y el más valioso de todos los bienes terrenales.

¿Cómo no van haber entonces guerras entre los hombres y los pueblos? ¿Cómo no va a haber insensatez y rabia en los hombres? ¿Cómo no van a haber enfermedades, sequías e inundaciones, tumores y tuberculosis, revoluciones y guerras? Todas estas cosas no pueden dejar de suceder, tal y como no puede dejar de supurar una herida llena de pus, y tal y como no puede dejar de salir hedor de un sitio lleno de excrementos.

Traducido por J.C.

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