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jueves, 17 de noviembre de 2022

ARRÁNCALA ANTES DE QUE CREZCA

 

Incluso si una falta te parece pequeña y en ciernes, arráncala antes de que crezca y madure. No descuidéis esta falta, aunque os parezca poca cosa; de lo contrario, más tarde se convertirá en un amo inhumano para ti, y tendrás que correr ante él como un esclavo encadenado. El que lucha contra una pasión desde el principio la dominará rápidamente.

San Isaac el Sirio, Discursos espirituales, V, 11.

martes, 11 de octubre de 2022

La esencia de todas las oraciones.

 

La esencia de todas las oraciones.

 

¿Qué es la oración? La oración es el sentimiento real de la presencia de Dios. Es también la seguridad de la comunión con Dios, con quien se habla y a quien se abre el corazón. Cada una de estas naturalezas, humana y divina, permanece dentro de sus límites, pero el hombre en la oración asciende a Dios y Dios desciende al hombre. El hombre se ofrece a Dios a través de la oración, y Dios se ofrece al hombre. Y de aquí viene el milagroso reencuentro de Dios y el hombre al mismo tiempo.

 

¿Por qué rezan los monjes? Porque es una obra natural que sale del corazón de todas las personas y de toda la naturaleza humana. No hay persona que no sienta esta necesidad de orar, y esta necesidad de buscar a Dios y encontrarlo es también un privilegio, un derecho humano. Por lo tanto, todas las personas rezan, y no solo los monjes. Los laicos tienen el ejemplo de comunidades monásticas, los monjes tienen un ejemplo de huestes angélicas.

 

Obviamente, los monjes que oran no buscan satisfacer sus necesidades personales específicas. No hay nada en el mundo material que pueda inducirlos a ofrecerse a Dios o establecer una relación con Él. No están motivados por ningún interés personal. Nunca piensan en términos materiales. ¡Al contrario!

 

Los santos oran como un solo ser y entienden que ascienden a Dios no físicamente, sino de una manera real. Por lo tanto, todos los monjes rezan. Su objetivo es muy alto. Esta es la comunicación misma, el descenso de Dios mismo a sus vidas, esto es la deificación. Por lo tanto, los monjes rezan día y noche. Este es su trabajo. Y realmente logran acercarse a un abrazo con Dios. Cuando decimos "comunión" significa que descubrimos nuestra relación y nuestra identidad con la Iglesia. Y la Iglesia asciende a Dios, así como Cristo descendió una vez del cielo. La oración mantiene al hombre cerca de lo divino, y Dios abraza al hombre...

 

Y ahora nos adentramos en el espacio interior... ¿Qué es la "Oración de Jesús"?

 

La Oración de Jesús es la esencia de todas las oraciones que existen en nuestra Iglesia. Esta es la oración más corta, más comprobada y más efectiva que una persona puede orar.

 

Y, como entendemos, esta oración es la más directa, adecuada y accesible a todas las personas, y no sólo a los monjes. Y esto también es de gran importancia: que los laicos y los monjes recen la misma oración, porque esta es la oración que inmediatamente nos hace capaces de encontrar a Dios.

 

La Oración de Jesús es una bendición única y exclusiva de la Iglesia. Esta es una consecuencia que brota de lo más profundo de la experiencia monástica y, por supuesto, de la experiencia de toda persona que busca y espera en Dios. Esta es la experiencia de los Padres de la Iglesia y el fruto que adquiere toda persona que vive una vida pura y evangélica.

 

Por lo tanto, la Oración de Jesús es un recuerdo vivo. Y este es un llamado al nombre de Dios: "Señor Iisucristo, ten piedad de mí".

 

¿Qué nos sucede durante esta llamada y repetición? Adquirimos un dinamismo espiritual que no proviene de nosotros, sino de Dios mismo. El nombre del Señor que repetimos no es elegido por casualidad. Invocamos a Cristo mismo, que inmediatamente entra en comunión con nuestros corazones. Así que la repetición de la oración importa. Pero no porque este anuncio en sí mismo tenga algo que ofrecernos. Sino porque nos ayuda a adquirir el hábito de que el recuerdo de Cristo en nosotros se haga incesante. Y como resultado, todo lo que nos rodea y dentro de nuestro corazón está lleno de Dios.

 

Pero esta repetición no es una "fórmula mágica" que pueda dar sus frutos por sí sola. La repetición es simplemente el fortalecimiento, enfoque y arraigo del Nombre de Cristo y por lo tanto del mismo Cristo en nuestra vida diaria. Esto no es un trabajo mecánico. Esta no es una opinión subjetiva. Ésta no es una obra que estimule la imaginación. No es un ejercicio psicosomático que se pueda pensar que se accede a algún tipo de conocimiento gnóstico o sincrético… O que con la ayuda de esta fórmula se pueda aspirar al infinito o a un “dios” sin rostro…

 

Esta repetición crea en el hombre el poder de invocar continuamente al Dios vivo y por lo tanto le ofrece un estado de alegría, felicidad espiritual y otros dones. Y luego, cuando una persona llega a esta etapa inicial, comprende que el Espíritu Santo es el mediador entre su persona y la Persona de Dios mismo. Y a partir de ese momento, el Espíritu Santo eleva a la persona a Dios.

 

¿Por qué los monjes rezan la Oración de Jesús siempre y en todas partes? Bueno, diría que esta es la única oración que claramente crea las condiciones para que encontremos a Dios diariamente y nos regocijemos en Dios. A través de esta oración, Aquél que es invisible se hace visible en nuestras vidas.

 

 

Por lo tanto, a través de esta oración, los monjes en todas partes y siempre obtienen un fuerte sentido de la presencia de Dios y un diálogo interior que es tan profundo que llega a la mayor profundidad del "mar" de la Divinidad. De esta manera y de la manera que los monjes han descubierto a partir de la experiencia de la Iglesia desde la antigüedad, pueden llenar sus días, pueden convertir su noche en una vela que esparce la luz celestial por todo el universo, que Dios tiene en su mano. ... Por lo tanto, gracias a este encuentro con Dios, los monjes logran santificarse no solo ellos mismos y su espacio, sino el mundo entero...

 

¿Cuál es el propósito de la Oración de Jesús? El propósito de la Oración de Jesús no es la forma en que se hace, ni las palabras mismas, ni el lugar, ni la hesiquia (silencio)... Podemos decir que el propósito de la oración es lo que Dios hace en nosotros, en nuestro ser interior. También es una revelación de cómo Él viene, cómo Dios entra en nuestro corazón. Un Dios personal dentro de la persona humana… ¡Y por supuesto viene como Luz!

 

Y con esta unión viene la purificación, el avance espiritual, el crecimiento del hombre interior que nace en nosotros. Además, el Espíritu da a la persona un estado desde el cual asciende a la iluminación, a la luz, a la prosperidad en los diferentes niveles que Dios nos ofrece y nos revela.

 

En una palabra, podríamos decir que el fin de la oración es el misterio perfecto del Dios invisible y del hombre visible... un misterio realizado por Dios, y que nos fue revelado por los Padres de la Iglesia.

 

También sabemos por experiencia cómo convertirnos en recipientes de la gracia de Dios. No a través del razonamiento y la meditación, sino de tal manera que Dios penetre en la personalidad humana y la transforme por completo. Entonces se convierte en una persona que puede probar, entender y comprender este misterio.

viernes, 30 de diciembre de 2011

LOS VERDADEROS ORTODOXOS MOLESTAN.

La Iglesia Ortodoxa es molesta para los planes de los gobernantes de Grecia. No molestan los clérigos sumisos, los obispos que callan… Molestan los verdaderos ortodoxos que están cansados ya de tanto desmán y denuncian abiertamente los planes de los que dirigen el país y que se enmarcan dentro del proyecto de descristianización de Grecia dentro de los proyectos laicistas de la Unión Europea.

Dentro de Grecia además se encuentra el Monte Athos, verdadero bastión de la Ortodoxia y punto de referencia doctrinal y litúrgico para todos los cristianos ortodoxos que allí acuden buscando guía y consejo de los padres.

La importancia de la Santa Montaña la hemos podido ver en estas últimas semanas cuando han sido millones los peregrinos que en toda Rusia y de países cercanos como Ucrania, Bielorusia, Moldavia e incluso Rumanía han acudido a venerar el santo Cinturón de la Madre de Dios y que se venera en el santo Monasterio de Vatopedi.

Ha sido precisamente después de este peregrinaje multitudinario cuando se ha decidido encarcelar al Geronta Efraim, Igumeno de Vatopedi como una vulgar y mafiosa manifestación de poder del impío gobierno griego frente a la Iglesia Ortodoxa, una amenaza frente a los que defienden los verdaderos valores de la Helade y que están inseparablemente unidos a su tradición cristiana ortodoxa cosa que no encaja en una Europa que ha dado la espalda a sus raíces cristianas y que camina a una destrucción interna en medio de una crisis económica, de valores y humana sin precedentes.

Mientras el gobierno- títere en manos de Alemania y Francia encerraba en la prisión de Korydallos al Geronta Efraim, miles de creyentes se manifestaban en toda Grecia y Chipre en contra de esta decisión. Y no sólo allí, sino también en Rusia donde el Patriarca Kiril ha mandado un mensaje de profundo pesar por esta injusta y antilegal detención al presidente de la República Karolos Papoulías. Por cierto, ¿Dónde está el Mensaje del patriarca Ecuménico? ¿Por qué la Iglesia de Grecia no ha convocado ya una sesión extraordinaria del Santo Sínodo que últimamente trata temas de mínima importancia eclesial y social con la que tiene encima el pueblo griego?

Mientras tanto el Geronta se encuentra en una celda de la sala sexta de la cárcel de Korydallos. No saben los impíos que para un monje la libertad no la da el hecho de estar en un sitio o en otro, sino el estar en Dios. Un colaborador del Geronta que lo ha podido visitar dice que está tranquilo, dedicado a la oración. “Su rostro brilla literalmente y que acepta todo como voluntad de Dios, que se dedica a la oración continua y que confía en que si Dios permite esto es para manifestar un bien mayor” afirma el Sr. Korinadinis que sigue diciendo “Reza por todos, especialmente por los que lo han encarcelado”.

La persecución a la Iglesia no es algo de tiempos pasados. La incursión en La Santa Montaña, ilegal por cierto, para la detención del Geronta recuerda actuaciones de otros tiempos como las que llevaron al martirio de los monjes de Zografou. No pensemos que esto es algo accidental: los verdaderos ortodoxos molestan, Cristo estorba, la Iglesia que brota de su costado es un peligro. Los tibios, relajados, ecumenistas, pseudomasones… esos no molestan, están en la onda del Anticristo.

¡¡¡Pertrechémonos con las armas de la luz!!!

lunes, 10 de octubre de 2011

La reprimenda del Patriarca Ecumenicó Bartolomé a los monjes del Monte Athos.

Se encuentra estos días el patriarca Bartolomé de visita en la Gran Laura de la Santa Montaña que está bajo su jurisdicción. Durante esta visita se ha dirigido a los igumenos de los monasterios y ha recordado la situación que se vive en Atos. Por un lado están los monjes cismáticos de Esphigumenou, que han roto su comunión con la Iglesia de Constantinopla y por lo tanto con la Iglesia universal, al considerar que Su Santidad ha caído en la herejía del ecumenismo entre otras cosas; por otro, la mayoría de Igumenos y monjes de Athos, son contrarios a las relaciones interreligiosas que han establecido las distintitas Iglesias Ortodoxas, así como a lo encuentros litúrgicos que se celebran, son contrarios a lo que San Justin Popovic denominó como la “madre de todas las herejías”. Desde luego, no rompen su comunión con el Jerarca, pero manifiestan su oposición a su actitud.

Recordaba el Patriarca las palabras de San Atanasio, fundador del que es el más antiguo de los monasterios de la Santa Montaña: “la obediencia es la primera de las virtudes que perfecciona al monje; aligera la vida ascética ya que la carga es levantada por el Igumeno. La segunda es el amor y la unidad entre los hermanos, que evita las discordias y peleas”.

En todo tiene razón Su Santidad ya que por la obediencia, el monje se asemeja a Cristo que voluntariamente subió por nosotros a la Cruz en obediencia al Padre. Por obediencia el monje no se equivoca y asciende por el camino de la perfección. Ahora bien, si a uno le mandan pecar, ¿ha de obedecer? Imaginemos que un día el Igumeno de la Gran Laura se levanta al toque del simandrón y manda que se quemen todos los iconos del Catolicón en el patio del monasterio, y prohíbe a los monjes tener iconos en sus habitaciones y lanza al fuego las reliquias, ¿qué tendrían que hacer los monjes? Este ejemplo es claro y cierto pues ocurrió durante la persecución iconoclasta. ¿Obedecieron también los santos monjes del monasterio de Zografou con su Igumeno, cuando llegó la orden desde Constantinopla de aceptar la unión con los latinos, o antes bien, prefirieron ser encerrados en la torre del monasterio por estos para prenderle fuego después?

Desde luego, el monje ha de obedecer en todo, pero el monje no es tonto, el monje no deja de tener capacidad de raciocinio, ni voluntad, ni libre albedrio, y precisamente por su vida ascética sabe, cuando es un monje santo, por donde viene el demonio metiendo cizaña. No veremos al monje iluminado por Dios liarse a palos con aquellos que son contrarios a la Fe Ortodoxa, al contrario, la historia nos dice que será él, el que se deje pisar y moler como es molido el trigo, antes de romper su comunión con la Iglesia y de separarse de la Ortodoxia de la fe.

Ningún monje ni laico ortodoxo, ni ningún sacerdote ni obispo puede creerse depositario de la Fe Ortodoxa ya que la depositaria de este legado de la Fe es la Iglesia. Pero lo que sí que pueden tener bien claro es cuál es esta Fe Ortodoxa y que es lo que se separa de ella ya que tenemos las Sagradas Escrituras, los escritos de los Santos Padres y las disposiciones de los Concilios Ecuménicos. Si hay algo que no está conforme con este depósito, claro como la luz del día, no pertenece al depósito de la Iglesia y si un fiel laico, monje, diácono, sacerdote u obispo, profesa o hace algo contrario a este depósito se sitúa fuera de la Iglesia.

Bien dice el Apóstol Pablo en su carta a los Hebreos: " Tened confianza en vuestros dirigentes y someteos a su autoridad, porque velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta por ellas” (Heb. 13:17) y así lo ha recordado el Patriarca con mucha razón. Por eso los Jerarcas de la Iglesia de Cristo (que no de ellos) han de ser los primeros en guardar prístino este depósito, actuando siempre escrupulosamente de acuerdo a las enseñanzas de los Santos Padres, y cumpliendo en todo aquello que ha sido dispuesto por los Santos Concilios Ecuménicos. Pues a ellos miran el rebaño de Cristo y de ellos esperan ser conducidos a los pastos de las salvación. Por eso rezamos por ellos pidiendo insistentemente a Dios que ilumine y guarde a nuestros Jerarcas, conscientes del gran peso que llevan con el omorfión.

¡Pero líbrenos Dios de los Jerarcas que se disfrazan de pastores y luego son lobos rapaces que esperan el momento de devorar a los corderos!

Se lamenta Su Santidad de las protestas que han encabezado los monjes de los monasterios del Monte Athos, al que mira toda la Ortodoxia, y las denuncias que han hecho a consecuencia de los desmanes cometidos en el llamado diálogo ecuménico e interreligioso. Justifica él todas las actividades, oraciones, encuentros, discusiones teológicas, etc., etc…. Pero se olvida de una cosa y es que el mismo Apóstol recomienda no perder el tiempo con aquellos que persisten en su error aún después de ser amonestados hasta tres veces. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Cita después las palabras del Salvador en la Última Cena: “Que sean uno”, ¿pero no se referirá al Señor a los de dentro de casa? ¿No se tendrá que trabajar primero por la “Unión de las Santas Iglesias de Dios”?

El dialogo está muy bien, pero en ocasiones no es más que diálogo de sordos, pues lo primero que es necesario es la conversión del corazón y que sean verdaderos teólogos los que realicen ese diálogo, teniendo en cuenta que los otros se encuentran en la oscuridad del error por desgracia.

“Si alguno se ha extraviado del camino de la verdad, haga volver al pecador del error de su camino y los salvaré de la muerte” (St. 5:19-20), dice el apóstol Santiago, pero Recordemos que Dios también deja libertad al hombre. Ellos tienen delante de si las Escritura, el testimonio de los Padres, los Concilios, pero persisten en el error y peligramos de que nos arrastren con ellos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Santa Catalina del Sinaí



Video sobre el Monasterio de Santa Catalina del Sinaí

Mănăstirea Sf. Ecaterina din Sinai from HarrDelos on Vimeo.

lunes, 12 de julio de 2010

Una breve explicación del simbolismo de la Analavos




El Análavos (άνάλαβος) o Gran Esquema, es la prenda distintiva de los monjes y monjas que han alcanzado el más alto grado dentro del monacato ortodoxo. Viene su nombre de la verbo αναλαμβάνω que significa “tomar” y les recuerda continuamente las palabras del Señor “Tomar la Cruz cada día” (Lc 9, 23). También se le denomina Polistavríon (πολυσταύριον), por las cruces que lo ornamentan y que recuerdan al monje que lo lleva qué está “Crucificado con Cristo” (Gal 2, 20).

¿Qué significa cada uno de los elementos que aparecen en él?

Alrededor de la Cruz aparecen los símbolos de la Pasión Vivificadora



El gallo: en recuerdo de las tres veces que san Pedro negó a Cristo (Jn 13, 18)


La columna: representa la flagelación que sufrió el redentor atado a ella (Mc 15, 15) y nos recuerda la profecía de Isaías: “Sus heridas, nos han curado” (Is 53, 5)

La corona de espinas: que entretejieron los soldados (Jn 19, 2) y pusieron sobre la cabeza del Redentor (Mt 27, 29) Por cuyas espinas nos libró de la maldición de luchar contra las espinas y los cardos (Gn 3, 18-19)

El madero vertical y el horizontal: son el stipes y el patíbulo que formaban la Cruz de nuestro Señor (Gal 6, 14) en la que extendió sus brazos por el pueblo rebelde (Is 65, 2; Rm 10, 21)
Los clavos: en el centro de la Cruz están los cuatro clavos y el martillo con que fue clavado el Redentor (Jn 20, 25) y con los cuales traspasaron sus manos y pies santísimos (Salmo 21, 16)


La base de la Cruz: que está dispuesta la Cruz representa el Calvario (Lc 23, 33), o Gólgota, es decir, el Lugar de la Calavera (Mt 27, 33) y allí crucificaron (Jn 19, 18) a quien ha traído la salvación a la tierra (Salm 73, 13)


El cráneo y los huesos cruzados: representan a Adán, el primer hombre (I Cor 15, 45) que retornó a la tierra en el Gólgota (I Cor 15, 45) y por ser el Calvario lugar de ejecución (Mt 23, 27) donde el segundo Adán venció a la muerte con su muerte (I Cor 15, 45)

El Titulus: la placa en la parte superior de la Cruz es el Titulus (Jn 19, 19-20) en el que fue escrita la acusación por la que se ejecutaba a Cristo y que escribió Pilatos (Jn 19, 19) y que pusieron en la Cruz sobre su cabeza (Mt 27, 37) y en el que estaba escrito: “Jesús Nazareno, Rey de los judíos” (Jn 19, 19) y que fue escrito en griego, latín y hebreo (Lc 23, 38) y que no mentía ya que en la Cruz fue clavado el Rey de la gloria (Salm 23, 7-10)

La Caña: es el hisopo al que ataron una esponja empapada en vinagre (Mc 15, 36) y con la que se le dio a beber vinagre y hiel (Salm 68, 21) al que maravilló a todos por las palabras de gracia que salían de su boca (Lc 4, 22)

La Lanza: es aquella con la que se abrió el costado del Salvador del que al instante salió sangre y agua (Jn 19, 34), de Aquél que tomo una de las costillas del costado de Adán (Gn 2, 21) y que nos lavó de nuestros pecados con su propia sangre.


El Subpedaneum: es el madero, el estrado de sus pies (Salm 98, 5) en el que fueron clavados. Esta torcido porque en el momento en que entregó su espíritu al Padre (Mc 15, 37) sufrió un espasmo de manera que el lado derecho en el que estaba San Dimas (Mc 15, 27) quedó hacia arriba confirmando su entrada en el Paraíso (Lc 24, 51)


La Escalera y las Tenazas: representadas al pie de la Cruz, representan los instrumentos con que San José de Arimatea que pidió el cuerpo de Cristo a Pilatos (Mt 27, 58) lo bajó de la Cruz (Lc 23, 53) y así descendiendo el Cuerpo del Redentor al seno de la Madre de Dios que lo esperaba al pie de la Cruz, el alma descendió al seno del infierno (Ef 4, 9) para predicar a los que estaban allí cautivos (I Pe 3, 19)

La Cruz de Cristo (I Cor 1, 17) se convirtió en el Árbol de la Vida (Gen 2, 9; Prov 3, 18; Ap 22, 2) desde la que Cristo proclama: “Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí aunque esté muerto vivirá para siempre y el que cree en mí no morirá jamás (Jn 11, 25-26)

Las letras griegas que aparecen en la Analabos son abreviaciones de frases que ensalzan la Cruz como "el poder de Dios" (I Cor 1,18). De arriba a abajo:

ΟΒΤΔ Ό Βασιλεύς της Δόξης: El Rey de la Gloria.

ΙC XC NIKΑ Ιησούς Χριστός νικά: Jesús Cristo vence.

ΤΤΔΦ Τετιμημένον τρόπαιον δαιμόνων φρίκη: Glorioso Trofeo, el temor de los demonios.

ΡΡΔΡ Ρητορικοτέρα ρητόρων δακρύων ροή: Río de lágrimas más elocuentes que los oradores (o, más probable: Ρητορικοτέρα ρημάτων δακρύων ροή)

ΧΧΧΧ Χριστός Χριστιανοίς Χαρίζει Χάριν: Cristo derrama su Gracia sobre los cristianos.

ξΓΘΗ Ξύλου γεύσις θάνατον ηγαγεν: El probar del árbol ha provocado la muerte.

Cξζ ∈ Σταυρού Ξύλω ζωήν εύρομεν: A través del árbol de la Cruz hemos encontrado la vida.

∈ ∈ ∈ ∈ Ελένης εύρημα εύρηκεν Εδέμ: El descubrimiento de Eelena ha descubierto Eden.

ΦΧΦΠ Φως Χριστού φαίνοι πάσι: La luz de Cristo brilla para todos.

ΘΘΘΘ Θεού Θέα Θείον Θαύμα: La visión de Dios, un milagro divino.

ΤCΔΦ Τύπον Σταυρού δαίμονες φρίττουσιν: Los demonios temen el signo de la Cruz.

ΑΔΑΜ Αδάμ: Adán.

ΤΚΠΓ Τόπος Κρανίου Παράδεισος γέγονε: El Lugar de la Calavera ha convertido en el Paraíso.

ξζ Ξύλον Ζωής: El árbol de la vida.


Esta prenda proclama en silencio la predicación de la santísima Cruz (I Cor 1, 18) " Dios me libre gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, y yo al mundo "(Gal 6, 14).