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martes, 15 de noviembre de 2022

¿Por qué tanto dolor en la tierra? Padre Cleopa Ilie

 




Los dolores en el mundo son el resultado del pecado (Job 4:8; Sal. 7:14-16; Prov. 22:8; Jer. 4:18). Los diversos sufrimientos son castigos por los pecados (Lev. 26, 24-28; 2 Reyes 7, 14), pero si aceptamos todos los sufrimientos con paciencia y acción de gracias, nos traerán un gran beneficio espiritual para la salvación de nuestras almas.
En general, vemos que a medida que aumentan los pecados y los vicios en el mundo, también aumentan las visitas pedagógicas, a saber, el hambre, los terremotos, las guerras, toda clase de enfermedades y la muerte. Nuestra preocupación, como cristianos, es abandonar los pecados, reconciliarnos con Dios y tener el temor de Dios, la humildad y la paciencia, y entonces todos estos sufrimientos disminuirán y serán muy provechosos para nuestra salvación.

¿Cuál es la razón y el propósito de las tribulaciones?
Para los cristianos, la finalidad de las tribulaciones es una sola: la expiación de los pecados aquí en la tierra con diversas clases de enfermedades, dolores y dolores, para la purificación y salvación del alma. Para los malvados que no quieren corregirse, arrepentirse, quedan las penas de la tierra como desposorios de sufrimiento eterno. Y para los que con paciencia y agradecimiento aceptan el dolor y acuden al arrepentimiento, el dolor, sea del tipo que sea, es la mejor manera de corregir y expiar los pecados, que los libra del sufrimiento eterno.
Vemos que los que más sufren en la tierra están más reconciliados con su conciencia, son mejores, más humildes, más fuertes ante la tentación, están más cerca de Dios, y se salvan más fácilmente, como el justo Job, el pobre Lázaro, los santos Apóstoles, los Mártires, y tantos otros. Y los que viven bien, están sanos, tienen posesiones y todo lo que desean en la tierra, suelen ser infieles, despiadados, tiranos, especuladores, egoístas, temen a la muerte y mueren con graves pecados, yendo al castigo eterno.
El dolor es enviado del cielo para salvación, para prueba, para perdón de los pecados y para el progreso espiritual. Aceptémoslo solamente con acción de gracias, venido de la mano de Dios, como dice también el profeta David: "Tu vara y tu cayado me sosiegan" (Sal 22, 5). Por eso la vara y el dolor que produce consuelan a los buenos y a los fieles, les hace progresar en las buenas obras, los limpia de los pecados y los hace dignos de una mayor corona y galardón en el cielo. Y para los impíos, la vara del dolor es un llamado al arrepentimiento, es un castigo en lugar de un freno, porque no quieren acercarse al Señor (Sal. 31:10).

¿Cómo vamos a soportar la enfermedad, la injusticia, la inmundicia, la pobreza y cualquier dolor en la tierra?
Tengamos primero la fe de que el dolor, sea del tipo que sea, nos está destinado por Dios, nuestro Padre celestial, para nuestra salvación y no para nuestra condenación eterna. Entonces debemos aceptar el dolor con paciencia y acción de gracias. Y nuestra paciencia debe ir acompañada de piedad, templanza (2 Pe 1:2-7; Col. 1:11) y de esperanza.
La paciencia en el dolor se aumenta en nosotros por la oración, la confesión y la sagrada comunión, por la lectura de los libros sagrados, por la contemplación de los sufrimientos de nuestro Señor Jesucristo y de todos sus santos, por la visita a los que están más gravemente enfermos que nosotros y por la contemplación de la eterna felicidad en el cielo. Porque no hay otro camino de salvación, sino con la cruz, con la pasión, con la paciencia y el sacrificio, como dice el Salvador: “Y el que persevere hasta el fin, ése será salvo” (Mateo 24:13).

jueves, 10 de noviembre de 2022

NO CREAS TODO LO QUE ESCUCHAS

 

No creas fácilmente lo que oyes, porque hay quienes lo dicen tal como lo entienden. Una vez alguien fue a Hagi-efendi (así llamaban los habitantes de Farasa a San Arsenio el Capadocio) y le dijo: "Bendígame su Santidad, Hagi-efendi, cien serpientes se han reunido allí". “¿Cien serpientes? ¿Como llegaron ahí?" San Arsenio le preguntó. "Bueno, puede que no hayan sido cien, pero deben haber sido cincuenta". "¡¿Cincuenta serpientes?!". "Veinticinco era seguro". "¿Alguna vez has oído hablar de la reunión de veinticinco serpientes?" le dice el Santo. Luego le dice que deben haber sido las diez. "Está bien", dice el Santo, "pero qué, ¿tuvieron una conferencia donde se reunieron diez serpientes? ¡para! ¡No es posible!". "Debe haber sido alrededor de cinco", luego dice que "¿Cinco?" "Todavía quedaban dos". Después de eso San Arsenio le pregunta: "¿Tú las viste?" "No", dice aquél, "las escuché haciendo ssss....a través de las ramas". Puede que también haya habido un lagarto... Por lo que escuché, nunca saco conclusiones precipitadas sin investigar. Uno puede decir algo para juzgar, otro lo dice sólo para estar ocupado y otro con un propósito.

¡Qué falsos y mentirosos son algunos! Había dos muy buenos amigos en Konita. Los días festivos y los domingos nunca caminaban por la ciudad, sino que venían al monasterio de Stomio y cantaban en el banco. Después de eso subieron a la montaña, el Camello (pico del Pindo que tiene la forma de un camello). Un día, un hombre pervertido los engañó. Va a uno y dice: “¿Sabes lo que dijo ese tipo sobre ti? Esto y esto." Luego va hacia el otro y le dice: "¿Sabes lo que dijo de ti el que también es tu amigo? Esto y esto." ¡Inmediatamente ambos se convirtieron en bestias y armaron un gran alboroto en el monasterio! Mientras tanto, la persona que encendió la mecha se fue y continuaron discutiendo. El menor estaba un poco nervioso y regañó al mayor. "¿Ahora qué hago?" dije yo. Voy y le digo al mayor: "Escucha, él es más pequeño! Y solo porque esté un poco nervioso, no lo des por sentado. ¡Pídele perdón!". “Padre, ¿qué perdón le debo pedir”, me dice, “no ves cómo me insulta? No tengo idea de lo que me está diciendo". Entonces me dirijo al más joven y le digo: "Escucha, es mayor, las cosas no son como las ves. ¡Ve y pídele perdón!". Ese da un salto y empieza a gritarme: "¡Nosotros también vamos a pelear, Padre!" "¡Discutamos, hermano, Pantaleimon! Pero déjame prepararme un rato...", le dije y me fui. Afuera del monasterio tenía un leño largo para cercar el jardín. Voy, recojo a unos 400 m de distancia un tronco de casi 5 m y lo arrastro lentamente detrás de mí, para hacerlo reír. Ese escuchó que lo estaba arrastrando, pero ¿cómo puede imaginar para qué lo necesito? Entré al patio arrastrando la madera hasta llegar al porche. "Vamos hermano ¡Pantaleimon, discutamos!" Le digo al tronco. Ambos se echaron a reír cuando entendieron por qué traje la madera. ¡Se rompió el hielo! El diablo se quebró. Y volvieron a ser amigos.

– ¿La calumnia se dijo el mismo día?

- Sí, y se insultaron mucho. ¿Ves lo que está haciendo el diablo? Puede que les envidiara que fueran tan buenos amigos, como hermanos. Chismorreo entre ellos y se fue. La calumnia es muy mala. Por eso al diablo también se le llama calumniador. Él chismorrea. Uno le dice al otro y causa divisiones. Y viste, pobres de ellos, creyeron y riñeron.

– ¿Les dijo eso a propósito?

- Sí, para separarlos del "amor", no de la "envidia"...

San Paisios Aghiorita, Palabras espirituales vol.2, Sobre la sobriedad espiritual. Ed. Evangelismos Publishing House, Bucarest, 2011, pp. 70-72.

 

lunes, 31 de octubre de 2022

MANTENER EL CUERPO SANO

  

La contención de las pasiones es mejor que cualquier medicina; y prolonga la vida. Solicitasteis tratamiento y aquí está el tratamiento. Corred a la Madre de Dios y ella os mantendrá siempre en un estado de alegría.

La salud no depende solo de la alimentación, sino sobre todo de la tranquilidad. La vida en Dios, desprendiéndose de las olas del mundo, llena el corazón con la paz y, por lo tanto, mantiene el cuerpo en un buen estado de salud. La inquietud del espíritu y las pasiones estropean la sangre y dañan radicalmente la salud. El ayuno y, en general, la vida vivida en ayuno es el mejor medio para conservar la salud y su florecimiento.

Y así, ten siempre en tu mente este pensamiento y te salvarás: ¡aquí viene la muerte!

 (San Teofan el Recluso , Sabios Consejos , Editorial Egumenita, pp. 281-282)

martes, 22 de enero de 2019

SAN ANTONIO EL GRANDE
La semana pasada en el nuevo calendario, celebrábamos la semana de los padres del monasticismo: San Pablo de Tebas, San Antonio el Grande y San Macario de Egipto.
Hoy son muchas las voces que se alzan diciendo que hay que adaptar el mensaje del Evangelio a los nuevos tiempos que corren, a la sociedad de hoy día, que el mensaje de los Padres ya no es válido porque los tiempos han cambiado.
Pocos son los que han leído la vida de San Antonio escrita por San Atanasio. En occidente se quedan con la visión de un santo simpático con un cerdito que lo acompaña. No saben de las terribles luchas de Antonio en medio del desierto, de su continua batalla con los demonios que lo tentaban y que precisamente ese cerdo es la imagen del demonio que logró vencer con la ayuda de la fe, oración y la penitencia.
San Antonio era un joven que vivía cerca de la ciudad de Menfis. Se había terminado la última de las persecuciones y los cristianos del imperio vivían por primera vez en paz. Alejandría era la capital de la cultura mundial, Pero también la paz trajo la relajación.
Un domingo Antonio entró en la iglesia. Se estaba leyendo el Evangelio: "Ve, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo..." Y así lo hizo, vendió todo lo que tenía, tierra, casa... todo y se retiró al desierto. Muerto al mundo, fue a vivir a una tumba. Pronto el desierto se llenó de miles (literalmente) de monjes y monjas que no adaptaron el Evangelio a aquel momento en el que vivían, sino que adaptaron ellos su vida al Evangelio de forma radical y el desierto floreció.
Hoy necesitamos hacer lo mismo, somos nosotros los que hemos de adaptar nuestras vidas al Evangelio de Cristo. Qué adaptación puede tener el "Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo" Cómo se puede adaptar a hoy el "No podeis servir a dos señores..." o el "Nadie te condena, ve y no peques más..."
Si queremos que este mundo cambie, no hemos de esperar a grandes acciones por parte de los poderosos de este mundo. Hemos de cambiar nuestro corazón como lo hizo San Antonio, abrirlo a la gracia, a Cristo nuestro Redentor.
Qué él interceda por nosotros para que sean salvadas nuestras almas.

viernes, 19 de diciembre de 2014

19 de diciembre, fiesta de San Nicolás (calendario eclesiástico): Modelo de mansedumbre... y la bofetada a Arrio.

 
Es San Nicolás modelo de mansedumbre y maestro de templanza; es San Nicolás viva imagen del Buen Pastor, Cristo, que se desvive por su rebaño poniendo incluso en peligro su vida por librar a sus ovejas. Más, ¿Cómo se compagina esto con el hecho de que abofetease a Arrio en pleno Concilio de Nicea y delante del Emperador, lo que le supuso ser encerrado en la cárcel? Pues precisamente por imitar a Cristo en todo.
 
Cristo perdona a ...la pecadora arrepentida y le da el mandamiento de no volver a pecar; nuestro Señor perdona a Mateo que se arrepiente de su vida de robo y corrupción como recaudador de impuestos y lo hace su Apóstol; va a casa de zaqueo a comer y con él entra la salvación en su casa; perdona al Buen Ladrón y le abre las puertas del Paraíso... Más cogiendo el látigo expulsa a golpes a los cambistas y mercaderes que profanaban el templo de Dios.
 
Así ocurre con San Nicolás. Arrio con su herejía blasfema contra la Santísima Trinidad, negando la divinidad del Logos eterno, segunda Hipostasis, consustancial al Padre, profanaba y manchaba el Templo de la Iglesia y por eso, no soportando el olor hediondo que salía de sus boca, lo abofetea como Cristo fustiga a los profanadores.
 
Teman los herejes la ira santa del glorioso Nicolás y su celo por la Iglesia Santa de Cristo, teman aquellos que conducen a la perdición al rebaño de Cristo, el día del juicio final será para ellos tan terrible como para el desgraciado Arrio.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

 
Sábado y domingo, 9 y 10 de noviembre,
 
SOLEMNE FIESTA
DE NUESTRO PADRE ENTRE LOS SANTOS
Y PROTECTOR MILAGROSO
SAN NECTARIO DE EGINA,
OBISPO DE PENTÁPOLIS.
9 de noviembre:
 
8:30 hh Horas y Divina Liturgia
18:00 hh Paráclesis a San Nectario de Egina
18:30 hh Solemnes Vísperas, artoclasia y litia.
Veneración de la santa reliquia de San Nectario.
 
10 de noviembre:

8:15 hh Utrenie
9:30 hh Divina Liturgia
 
 
 

miércoles, 27 de febrero de 2013

¿Qué es Europa?





¿Qué es Europa?

por San Nicolás Velimirovic,

Es el deseo y ansia de poder y de placer, y el conocimiento. Y los dos humanos: el deseo y placer humano, y el conocimiento humano. Y los dos se realizan en el papa y en Lutero. ¿Qué es, entonces, Europa? Es el papa y Lutero. Así pues, saciados los deseos humanos al máximo y saciado el conocimiento humano al máximo.

El papa europeo  es el deseo humano de poder.

El Lutero europeo  es la obstinada determinación del hombre de que todas las cosas sean explicadas con la mente humana.

El papa como gobernante del mundo y el científico como soberano del mundo. Esto es Europa en su núcleo, ontológica e históricamente. Lo uno significa entrega de la humanidad al fuego y lo otro significa entrega de la humanidad al agua. Y los dos: separación del hombre de Dios. Ya que lo uno significa negación de la fe y lo otro negación de la Iglesia de Cristo. De este modo actúa el maligno espíritu en el cuerpo de Europa ya desde hace algunos siglos. ¿Quién puede expulsar este espíritu maligno de Europa? Nadie, excepto Aquél cuyo nombre ha sido marcado con color rojo en la historia del género humano como el único que expulsa a los demonios de los hombres. ¿Sabéis ya a quién me refiero? Me refiero al Señor Jesús Cristo, al Mesías y Salvador del mundo, nacido de la Virgen, asesinado por los judíos, resucitado por Dios, justificado por el cielo, glorificado por los Ángeles, mediante los Santos testimoniado y por nuestros antepasados conocido.

Mientras Europa siguió a Cristo como el “Sol de justícia” y a Sus Apóstoles, a Sus Mártires, a Sus Santos y a incontables Justos y otros que fueron agradables al Señor, hasta ese momento Europa se pareció a una plaza iluminada por cientos y miles de lámparas, grandes y pequeñas. Sin embargo, el deseo humano y la sabiduría humana golpearon a Cristo como dos terribles vientos, las lámparas se apagaron delante de los ojos humanos y reinó la oscuridad como en los corredores subterráneos que tienen los topos.

De acuerdo con el deseo humano cada pueblo y cada hombre busca el poder, el deleite y la gloria, imitando al papa de Roma.

De acuerdo con la sabiduría humana cada pueblo y cada hombre encuentra que él mismo es el más sabio de todos y el más valioso de todos los bienes terrenales.

¿Cómo no van haber entonces guerras entre los hombres y los pueblos? ¿Cómo no va a haber insensatez y rabia en los hombres? ¿Cómo no van a haber enfermedades, sequías e inundaciones, tumores y tuberculosis, revoluciones y guerras? Todas estas cosas no pueden dejar de suceder, tal y como no puede dejar de supurar una herida llena de pus, y tal y como no puede dejar de salir hedor de un sitio lleno de excrementos.

Traducido por J.C.

lunes, 11 de febrero de 2013

Fiesta de los Neomártires del comunismo.


San Vladimir, Metropolita de Kiev
El día 7 de este més de febrero celebrabamos la fiesta del Neomártir San Vladimir, Metropolita de Kiev. Fue éste Santo Jerarca el primero en ser martirizado por las tropas bolcheviques, por eso, el domingo siguiente a su fiesta se celebra la conmemoración de los 20 millones de Mártires y Confesores, víctimas del odio a la Ortodoxia del comunismo en Rusia.

Al ver las atrocidades cometidas por los siervos de Satanás, sobre todo durante el periodo de Stalin, es todavía incomprensible como puede haber cristianos ortodoxos que sigan diciéndose partidarios del comunismo en todas sus versiones, rusas, europeas o españolas.

Que ellos intercedan por nosotros, junto a los Santos Neomártires víctimas del comunismo de Serbia, Bulgaria, Georgia y Rumania, que siguen sin ser canonizados con la oposición incluso del Patriarca Daniel.





sábado, 2 de febrero de 2013

PRUDENCIO: HIMNO V DEL PERISTEPHANON O CORONA DE LOS MÁRTIRES DEDICADO A SAN VICENTE



HIMNO V: A SAN VICENTE MEGALOMÁRTIR

 

Bienaventurado mártir, haz propicio tu día triunfal, en el que se te da, Vicente, la corona como premio de tu sangre.

Este día en que venciste a tu verdugo y tu juez te elevó al cielo desde las tinieblas del siglo y te devolvió victorioso a Cristo.

Ahora, en compañía de los ángeles luces radiante la gloriosa estola que como testigo indomable con los ríos de tu sangre bañaras.

Cuando el esbirro del ídolo, armado de negras leyes, te empujaba con hierro y grilletes a hacer sacrificios a los dioses gentiles.

Y al principio, para convencerte, con tono zalamero te había dicho suaves palabras, cual lobo embaucador que primero juguetea con el cordero que pretende arrebatar.

Dice: «El rey mayor del orbe, que ostenta el cetro de Rómulo, decretó que todo se sometiera a los antiguos cultos de los dioses.

Vosotros, nazarenos, asistid y despreciad vuestro tosco rito. Estas piedras que el emperador venera, aplacadlas con humo y con víctimas».

Entonces Vicente, levita de la tribu sagrada, ministro del altar de Dios, una de las siete columnas de lechosa blancura, grita:

«Presidan tu vida esas deidades, rinde tú culto a piedras, ríndeselo tú a un madero, hazte tú pontífice muerto de unos dioses muertos.

Nosotros, Daciano, reconoceremos al Padre, creador de la luz y a Cristo su hijo, el único y verdadero dios».

Entonces aquél, más inquieto ya dice,: «¿Osas, desdichado transgredir con inamigables palabras esta autoridad de dioses y emperadores.

Autoridad tanto sagrada como pública a la que se somete el género humano, y no te mueve el peligro que amenaza tu hirviente juventud?

Entiende pues mi decisión: o rezas ahora mismo ante este altar con ofrendas de incienso y césped o sufrirás una muerte sangrienta».

Responde aquél, de su parte: «¡Vamos entonces, todas tus fuerzas, todo tu poder, muéstralos, públicamente me niego!

Escucha cuál es nuestra voz: Dios es Cristo y del Padre somos sus siervos y testigos ¡Arráncanos, si puedes, la fe!

La tortura, la cárcel, los garfios, la silbante lámina al rojo vivo y hasta la última de las penas, la muerte, es una nadería para los cristianos.

¡Oh insustancial vanidad la vuestra y obtuso decreto el del César! Nos ordenáis rendir culto a deidades adaptadas a vuestra manera de entender.

Talladas por mano de artesano y recocidas con huecos fuelles, que carecen de voz, de andares, inmóviles, ciegas, mudas.

En su honor se alzan suntuosos templos de espléndido mármol, en su honor caen golpeados por el hacha los cuellos de mugientes toros.

‘Pero hay también espíritus en ellos’; los hay, pero son maestros del mal y tramperos de vuestra salvación, erráticos, descomedidos, repugnantes.

Que a escondidas os incitan y empujan a todo crimen, a masacrar a los justos, a hostigar al pueblo de los píos.

Saben en su fuero interno y sienten que Cristo es poderoso y vive y que está a punto de llegar su reino, temible para los infieles.

Claman, reconociéndolo al fin, cuando son expulsados del escondrijo de la carne por la virtud y el nombre de Cristo, dioses y al mismo tiempo demonios».

No sufrió el juez sacrílego las atronadoras palabras del mártir; grita: «¡Tapadle la boca, que no siga profiriendo barbaridades!

Acallad su voz y traedme rápidamente a los lictores, aquellos de mano experta que se ceban con la carne de los reos.

Haré que este ultrajador sienta la ley del pretor, para que no se haya divertido impunemente destruyendo a nuestros dioses.

¿Es que tú solo, tozudo, vas a pisotear los rituales tarpeyos, tú solo, además, vas a pasar por encima de Roma, del senado, del César?

Atadlo con los brazos retorcidos a la espalda y tirad de él por arriba y por abajo hasta que cruja la juntura de sus huesos, descuajada miembro a miembro.

Después, con tajos bien abiertos desnudad el interior de sus costillas, para que a través del hueco de sus heridas palpite su hígado al descubierto».

Se reía de esto el soldado de Dios, increpando aquellas manos ensangrentadas porque el garfio que tenía clavado no entraba más hondo en sus miembros.

Y ya toda la potencia de aquellos hombres robustos había desaparecido arrancando sus entrañas, y su esfuerzo, sin aliento, había extenuado los músculos cansados de sus brazos.

Él, en cambio, tanto más alegre ilumina su frente serena, libre de toda maraña, porque está viendo, Cristo, tu presencia.

«¿Qué cara es ésa? ¡Qué bochorno!», decía furioso Daciano. «¡Está disfrutando, sonriendo y provocando, más bravo el torturado que el torturador!

Aquella violencia ejercitada en la muerte de tantos malhechores, de nada aprovecha en esta lid; es vencido el arte de hacer sufrir.

Y vosotros, pupilos de la cárcel, pareja que hasta ahora no me habéis fallado, refrenad por un momento vuestras manos a fin de que vuestro agotado vigor recobre aliento.

Cuando las llagas vuelvan a estar bien secas al unirse la cicatriz de la sangre ya fría, las reventará vuestra mano hurgando de nuevo».

Con estas palabras contesta por contra el levita: «Si ves que se agota ya el valor de tus perros, anímate tú, verdugo mayor.

Enséñales cómo pueden destazar los recodos profundos, mete tú mismo las manos y bebe los arroyos hirvientes de mi sangre!

Te equivocas, sanguinario, si crees que me infliges castigo cuando despedazas y matas mi cuerpo sujeto a la muerte.

Hay otro ser, hay dentro de mí alguien a quien nadie puede hacer violencia, libre, tranquilo, indemne, exento de tristes dolores.

Esto que te empeñas en arruinar con las poderosas fuerzas de tu saña es una deleznable vasija de barro abocada a romperse de un modo u otro.

Así que ¡venga, intenta ahora cercenar y golpear a aquel que sigue dentro, el que pisotea, tirano, tu desvarío!

¡A éste, hostiga a éste, derriba a éste, que es invicto, insuperable, no sometido a tempestad alguna y a Dios solo sujeto!».

Dice así y de nuevo es desgarrado por los garfios chirriantes; el pretor, con boca taimada, le silba estas palabras viperinas:

«Si es tal el empecinamiento que endurece tu encallecido pecho, que con horror rehúsas que tu mano toque nuestro cojín.

Al menos descúbrenos las páginas ocultas, vuestros libros secretos, para que la doctrina sembradora del mal sea quemada en fuego justiciero».

Al oír esto dice el mártir: «El fuego con que amenazas, malvado, a los textos de nuestro misterio, te hará arder a ti más justamente.

Una lanza vengará los libros celestiales, abrasando con su rayo la lengua que pone en palabras tan amargo veneno.

A tu vista están los rescoldos que indican los pecados de Gomorra y no se te esconden las cenizas de Sodoma, testigo de su muerte eterna.

Ésta es tu estampa, serpiente; pronto el hollín del azufre y el embreado alquitrán te embargarán en las honduras de Tártaro»

Afectado por estas palabras el perseguidor empalidece, enrojece, se agita y, volviendo sus ojos enloquecidos, entre rechinar de dientes arroja espumarajos.

Entonces, después de dudar largo rato, decide al fin: «Aplíquesele la más extremada de las torturas: el fuego, el jergón y las láminas»

Vicente se precipita a paso rápido para estos menesteres y acelerado por la alegría se adelanta a los propios encargados del castigo.

A la liza de la gloria se ha llegado, compiten la esperanza y la crueldad, entablan incierta lucha, de un lado el mártir, del otro el verdugo.

Barras dentadas con pinchos salteados forman riguroso lecho y una buena cantidad de carbón exhala en él vivos vapores.

A esta pira asciende espontáneamente el santo varón con semblante impertérrito, como si ya, sabedor de su corona, subiera al excelso tribunal.

Una capa de sal allí extendida chisporrotea y crepita por debajo; bullen las punzadas chirriantes, que se clavan por todas partes en su cuerpo.

Después, untan de manteca un hierro al rojo vivo, que resulta bañado al fundirse aquélla; el violento rocío humeante que allí se forma se va derritiendo poco a poco por sus miembros.

En medio de esto él permanece quieto, como si no supiera de dolores, y tiende a lo alto sus ojos, pues las sogas habían inmovilizado sus palmas.

Lo alzan entonces más embravecido de lo que llegara; es arrastrado a lúgubre cueva, para evitar que el libre disfrute de la luz animara su ya de por sí elevado espíritu.

Hay allí dentro, en el fondo de la mazmorra, un lugar más negro que las tinieblas, al que bloquean y asfixian las piedras angostas de una bóveda bajo el nivel del suelo.

Eterna noche se esconde allí, desconocedora del astro diurno; se cuenta que esta horrible cárcel tiene aquí sus propios infiernos.

Es en este Báratro donde arroja al mártir el salvaje enemigo y pone entre sus pies un madero, dejando sus piernas abiertas.

Pero más aún, este ducho artífice de tormentos añade un nuevo castigo, desconocido por todos los tiranos y nunca oído en tiempos pasados.

Ordena que bajo su espalda yacente pongan una capa de bastos trozos de teja con los ángulos sin pulir, trozos puntiagudos, sin forma regular.

Dolores angustiosos arman de agujas todo su lecho, pinchando con sus puntas la parte inferior de su costado sin dejarle dormir.

Éstos eran los sutiles espantos que aquel taimado había con astucia dispuesto y construido, pero Cristo destruye las invenciones ladinas de Belcebú.

Y es que la ciega oscuridad de la cárcel relumbra ahora con el brillo de la luz y el doble mordisco de la traba salta en pedazos rompiendo los orificios.

En ello reconoce Vicente que ha llegado el esperado premio a tan hondo sufrimiento: Cristo dador de la luz.

Ve entonces que los trozos de teja ya se revisten de blandas flores y la cárcel despide intenso olor a néctar.

Es más, se encuentra allí nutrida concurrencia de ángeles y conversan a su lado; uno de ellos, de rostro especialmente venerable, se dirige a nuestro varón con estas palabras:

«Levántate, mártir ilustre, levántate sin cuidarte ya de ti, levántate y súmate como un miembro más a nuestra augusta compaña!”

Aurelio Prudencio Clemens Himno V Peristephanon o Corona de los Mártires.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Video de la canonización de Mama Gabrieli

MAMA GABRIELI HA SIDO CANONIZADO POR EL SANTO SÍNODO DE LA IGLESIA DE GEORGIA





El Archimandrita Gabriel (Urgebadze) fue canonizado el 20 de diciembre por el Santo Sínodo de la Iglesia de Georgia, noticia que ha sido comunicada a todas las iglesias Ortodoxas para que su festividad sea introducida el día 2 de noviembre, día de su reposo.

Padre de profunda espiritualidad, por amor a la Ortodoxia y a su pueblo se opuso activamente al criminal y ateo régimen comunista en Georgia por lo que fue perseguido duramente por el gobierno de la entonces república de la Unión Soviética.

La sangre incorrupta de Mama Gabrieli.
Pese a las prohibiciones del gobierno, construyó él solo y sin ayuda de nadie, una iglesia de cuatro cúpulas en el patio de su casa. Fue detenido por el gobierno después de quemar un retrato del genocida Lenin durante un desfile en Tiblisi en el año 1965 lo que le costó el ser detenido y encarcelado por la KGB que lo torturó cruelmente durante varios meses antes de ser liberado finalmente gracias al clamor de los verdaderos georgianos.

Gran padre espiritual fue bendecido por Dios con el don de hacer milagros, a parte de otros muchos como el poder ver con claridad las conciencias y su estado. Durante sus últimos años vivió en el convento de Samtavro, en la torre del Santo Rey Miriam, construida en el siglo IV, en la ciudad de Miskheta. Allí fue visitado por miles de peregrinos contestando a las preguntas que estos traían antes de que se las formulasen.

Gran asceta, durísimo consigo mismo en ayunos y penitencias, era un padre amoroso, dulce y compasivo, con aquellos que a él acudían buscando consejo y consuelo en medio de los pesares. Falleció el 2 de noviembre de 1995 siendo enterrado en el patio de la Iglesia de la Transfiguración de Samtavro.

El Santo Sínodo de la Iglesia de Georgia ha procedido finalmente a reconocer la santidad de Mama Gabrieli basándose en la santidad de su vida, en su confesión de Fe Ortodoxa y en los milagros que obra Dios en los fieles por su intercesión. El aceite de la lámpara que arde ante su tumba es milagroso tal como lo atestiguan los informes médicos recibidos de personas que han sido curadas de enfermedades como el cáncer, la hidrocefalia, parálisis cerebral…

Así mismo uno de los grandes milagros es el de su sangre que después de 17 años sigue liquida e incorrupta.

Roguemos a Dios que por intercesión de San Gabriel de Georgia, Padre de los afligidos, médico de cuerpos y almas y gran hacedor de milagros conserve a Georgia en la Fe Ortodoxa que él confesó e interceda por todos nosotros ante Dios nuestro Señor.

miércoles, 23 de mayo de 2012

RELIQUIAS DE LAS SANTAS AGATA, APOLONIA DE ALEJANDRÍA Y POLIXENIA.

Esta tarde podrán venerarse en la parroquia, después del Oficio de la Vigilia de la Ascensión del Señor, las reliquias de las Santas, Águeda (Ágata) Apolonia de Alejandría y Polixenia.

Las recibimos llenos de alegría sobre todo la de Santa Polixenía, natural de la antigua ciudad de Tarraco (hoy Tarragona) que con su hermana Xantipa, recibieron al Apóstol Pablo en dicha ciudad de la antigua Hispania y más tarde fue bautizada por el Santo Apóstol Andrés, siendo testigo de su crucifixión en la ciudad de Patras.


¡Santas de Dios, interced por nosotros ente Él y pedidle el perdón de nuestros pecados!

Día 24 de mayo

Fiesta de los Santos Cirilo y Metodio

Apóstoles e iluminadores de los pueblos eslavos

Día de las letras y la cultura eslava

sábado, 19 de mayo de 2012

San Paisios el Aghioita: Sobre las oraciones comunes

Las oraciones comunes




Desgraciadamente, hoy en día, la cortesía europea ha llegado e intenta mostrarse gentil. Quieren mostrar su superioridad, y finalmente acaban por adorar al diablo de dos cuernos. “Una sola religión, os dicen, debería existir”, y lo nivelan todo.

Algunos vienen también a verme y me dicen: “Todos los que creen en Cristo deberían creer en una sola religión”. Y yo les digo: “Ahora, es como si me dijeseis, a propósito del oro y del cobre, que el oro de tantos quilates y tal cantidad de cobre, que han sido separados, hay que unirlos y no hacer más que uno solo.

¿Es correcto mezclarlos de nuevo? Preguntadle a un joyero. ¿Es apropiado mezclar la basura y el oro? Ha sido echa tanta lucha para destilar un dogma.” Los Santos Padres debían saber algo para impedir las relaciones con los heréticos.

Hoy, dice: “Debemos orar conjuntamente, no solo con los heréticos, sino también con los budistas y los adoradores del fuego, y los adoradores del demonio. Los ortodoxos deben igualmente estar presentes en la oración común y en sus conferencias. Es una presencia …” ¿Qué presencia? Lo resuelven todo con la lógica y justifican lo injustificable.

El espíritu europeo estima que incluso las cosas espirituales pueden, igualmente entrar en el Mercado común. Algunos ortodoxos que son poco profundos y que desean hacer promoción, “una misión”, organizan conferencias con los heterodoxos para crear sensación, creyendo que de esta forma favorecen a la Ortodoxia, llegando a ser, por así decir, un gulash húngaro con los falsos creyentes.

Después, los súper celotes se apoderan del otro extremo, blasfeman también contra los misterios de los Nuevos Calendaristas, y escandalizan profundamente las almas que tienen piedad y sensibilidad ortodoxa.

Por otra parte, los heterodoxos vienen a sus conferencias, actúan como maestros, toman cualquiera que sea el bien espiritual que encuentra en la Iglesia ortodoxa, y lo transforman, dándole su propio color y marca y lo presentan como un prototipo.

Y el mundo contemporáneo extranjero es tocado por cosas extrañas y es destruido espiritualmente. El Señor, sin embargo, en el momento oportuno, presentará a los santos Marcos Eugenikos y a los Gregorios Palamás que reunirán a todos nuestros hermanos profundamente escandalizados, para confesar la fe ortodoxa y reforzar las tradiciones de la Iglesia, dando un gran júbilo a nuestra Madre la Iglesia.

Traducido por P.A.B

miércoles, 18 de abril de 2012

San Justin Popovich: Las tres caídas




En la historia de la raza humana, ha habido tres principales caídas: la de Adán, la de Judas, y la del papa de Roma. La característica principal de caer en el pecado es siempre la misma: querer ser bueno por su propio bien, querer ser perfecto por su propio bien; querer ser Dios por su propio bien. De esta manera, sin embargo, el hombre inconscientemente se equipara al diablo, porque el diablo también quiere llegar a ser Dios por su propio bien, ponerse en el lugar de Dios. Y en esta auto-elevación instantáneamente se convierte en demonio, completamente separado de Dios, y siempre en oposición a Él. Por lo tanto, la esencia del pecado, de todo pecado (svegreha), consiste en este arrogante auto-engrandecimiento. Esta es la esencia misma del diablo, de Satanás. No es nada más que querer permanecer dentro de su propio ser, de no querer nada dentro de uno mismo que no sea uno mismo. El diablo entero se encuentra aquí: en el deseo de excluir a Dios, en el deseo de estar siempre por sí mismo, a pertenecer siempre sólo a uno mismo, de estar completamente dentro de sí mismo y siempre para sí mismo, de estar siempre cerrado herméticamente en oposición a Dios y todo lo que pertenece a Dios.

¿Y qué es esto? Es el egoísmo y el amor propio abrazado para toda la eternidad, es decir: es el infierno. Por eso es esencialmente lo que el humanista es, enteramente dentro de sí mismo, por sí mismo, para sí mismo, siempre con rencor cerrado en oposición a Dios. Aquí se encuentra todo el humanismo. La culminación de tan satánicamente orientado humanismo es el deseo de ser bueno para el bien del mal, de convertirse en Dios por el bien del diablo. Procede de la promesa del demonio a nuestros padres en el Paraíso, que con su ayuda “serían como dioses” (Gn 3: 5).El hombre fue creado con un potencial teantrópico (divino-humano) por Dios, que ama a la humanidad, para que voluntariamente pudiera dirigirse a sí mismo, a través de Dios, para llegar a ser Dios-hombre, basado en la divinidad de su naturaleza. El hombre, sin embargo, con su libre albedrío buscó la impecabilidad a través del pecado, buscó a Dios a través del diablo. Y seguramente, siguiendo este camino se habría hecho idéntico al diablo de no haber intercedido Dios con su inmenso amor a la humanidad y su gran misericordia. Al hacerse hombre, es decir, Dios-hombre, Él redirigió al hombre hacia el Dios-hombre. Él le presentó a la Iglesia que es su cuerpo, a la recompensa (podvig) de theosis a través de los santos misterios y las santas virtudes. Y de esta manera le dio al hombre la fuerza para convertirse en “un hombre perfecto, en la medida de la plenitud de Cristo” (Ef. 4:13), para lograr, el destino divino, de convertirse voluntariamente en Dios-hombre por la gracia.

La caída del Papa es una consecuencia del deseo de sustituir al hombre por el Dios-hombre. En el reino del humanismo el lugar del Dios-hombre había sido usurpado por el Vicarius Christi, y el Dios-hombre ha sido así exiliado al Cielo. Esto sin duda da lugar a una reenarnación peculiar de Cristo, el Dios-hombre, ¿no?

A través del dogma de la infalibilidad el Papa usurpa para sí mismo lo que es para el hombre, toda la jurisdicción y todas las prerrogativas que pertenecen sólo al Señor Dios-hombre. Él efectivamente se proclamó como la Iglesia, la iglesia papal, y se ha convertido en su (de la iglesia) principio y final de todo, el autoproclamado gobernador de todo. De esta manera el dogma de la infalibilidad del Papa ha sido elevado al dogma central (svedogma) del papado. Y el Papa no puede negar esto de ninguna manera en tanto que siga siendo papa de un papado humanista.

De “Reflexiones sobre la infabilidad del hombre europeo” en el “Orthodox Faith and Life in Christ” Belmont, MA: Instituto de estudios griegos modernos y bizantinos, 1994, Asterios Gerostergios, ed.

Traducido por H.M.P ©

viernes, 23 de marzo de 2012

Sobre el ayuno y la oración. San Nectario de Egina.

"La verdadera oración es enfocada, incesante y hecha con el corazón lleno de arrepentimiento y la mente atenta. El vehículo de la oración es siempre la humildad, siendo que la oración es, asimismo, una manifestación de aquella. Porque, siendo conscientes de nuestra propia limitación, le pedimos fuerza a Dios. La oración nos une con Dios: es una conversación divina y una comunión espiritual con el Ser más bello y sublime.

La oración es alejarse de todo lo que nos ata al mundo y elevarnos al cielo. Por medio de la oración nos acercamos a Dios. La oración es, en verdad, una coraza celestial, y sólo ella puede resguardar a quienes le dedican su vida a Dios. La oración es el medicamento usual para sanar todos nuestras aflicciones, para abstenernos de pecar y para la redención de nuestras faltas. La oración es un tesoro invaluable, un esfuerzo meritorio, la base de toda serenidad, la raiz y madre de innumerables bendiciones.

Cualquier cristiano debería saber que si no eleva su alma y su corazón hacia Dios, por medio del ayuno y la oración cristiana - no farisea - no podrá llegar jamás al verdadero conocimiento de su estado de pecador y a la búsqueda con toda el alma del perdón de esas faltas. Debemos entender que sólo en la medida en que elevemos nuestra mente y nuestro corazón a Dios, llegaremos a conocer nuestros pecados; y que nos elevamos a Dios en la medida en que nuestra alma se aligera y se ilumina con el ayuno y la oración.

La oración y el ayuno - ayuno cristiano - sirven como medios de búsqueda en el conocimiento de uno mismo, del conocimiento de nuestro verdadero estado moral y para llegar a valorar cuáles son nuestros pecados y su verdadero carácter. Sin ayuno y oración nos faltan los medios para alcanzar ese conocimiento, y no podremos llegar a tener una imagen real de nuestras faltas, un conocimiento pleno de ellas y el arrepentimiento por haberlas cometido, como camino hacia una verdadera y fructífera confesión. Además, porque el ayuno y la oración cristiana son las únicas maneras de preparar una verdadera confesión, debemos guardar con celo estos mandatos de la Iglesia, para no equivocarnos en el objetivo que nos hemos trazado, para lograr llevar al supremo bien que buscamos (la salvación).

El ayuno es un mandamiento de la Iglesia, obligando al cristiano a guardarlo en determinados días. En relación a esto, Nuestro Señor Jesucristo nos enseña: "Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Cuando tú ayunes, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve en lo secreto, y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mateo 6, 17-18).

De las enseñanzas del Salvador realizamos, entonces:

a) Que el ayuno es agradable a Dios.

b) Que el que ayuna, para elevar su mente y su corazón hacia Dios, será recompensado por su esfuerzo, por parte de Dios, Quien es el más generoso dador de bienes celestiales."


Paso a paso en la Ortodoxia: Traducción tomada de: "Sfantul Nectarie de Eghina. Viata, minunile si scrierile". Constantin Cavarnos. Editura Bunavestire. Bacau (Rumanía), 2011.

sábado, 28 de enero de 2012


Padre nuestro, oh Glorioso San Sava, protege a tu pueblo e intercede siempre por nosotros que nos ponemos suplicantes ante ti, implorando que vengas en nuestra ayuda. Mantén a nuestro Patriarca Irineo, a nuestro Obispo Luka y a todos los Obispos del Santo Sínodo, a los sacerdotes, diáconos, hieromonjes y hierodiáconos, a los monjes, a las monjas y a todos los que te sirven con devoción, a nuestros gobernantes, a los ejércitos y a todo tu pueblo en la santa Fe Ortodoxa que es el mayor bien y tesoro que poseemos. Intercede antre Cristo junto a la Madre de Dios y de todos los Santos. Amén.

domingo, 11 de diciembre de 2011

sábado, 26 de noviembre de 2011

Memoria de San Estilianos, protector de los niños


Oración a san Estilianos

Oh Padre bienaventurado San Estilianos, que movido por el amor a Cristo dedicaste tu vida a cuidar a los niños huérfanos siendo un padre y una madre para ellos en la tierra y esnseñandoles a adorar a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y venerar a su santísima Madre en el cielo. Proteje de todo mal y asechanza del maligno enemigo a nuestros pequeños; líbralos de las envidias y malas miradas envidiosas; ilumina a sus padres en la tarea de su educación humana y cristiana para que sean buenos cristianos y honrados ciudadanos; Que siempre permanezcan en la única, santa y verdadera Fe Ortodoxa, no desviándose por el pernicioso camino de las herejías. Oh Padre San Estilianos, que ellos y nosotros podamos alabar juanto a ti a nuestro Dios un día en el cielo, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

P hm Nicolás