domingo, 18 de mayo de 2008

El Patriarca Pavle es relevado de su cargo


Sábado 17 de mayo de 2008 18:39 GYT BELGRADO (Reuters) El patriarca Pavle, quien encabezó la Iglesia Ortodoxa serbia durante la guerra yugoslava de la década de 1990, fue relevado de su cargo debido a su estado de salud, dijo el sábado la Iglesia en un comunicado.

El Patriarca, de 93 años, fue trasladado al hospital en noviembre del 2007. Antes de eso, había presidido misas y discursos ocasionales, la mayoría sobre Kosovo, la patria ortodoxa de Serbia donde la mayoría albanesa declaró la independencia en febrero.

Un comunicado en la página de internet de la Iglesia dijo que los poderes y tareas del Patriarca Pavle habían sido asumidos por el Sínodo Sagrado, el principal ente de la iglesia. El Obispo más viejo, Vladika Amfilohije, actuará como el presidente del Sínodo.


sábado, 17 de mayo de 2008

Duminica Slabanogului de la Vitezda


Ioan 5, 1-16

După acestea era o sărbătoare a iudeilor şi Iisus S-a suit la Ierusalim. Iar în Ierusalim, lângă Poarta Oilor, era o scăldătoare, care pe evreieşte se numeşte Vitezda, având cinci pridvoare. În acestea zăceau mulţime de bolnavi, orbi, şchiopi, uscaţi, aşteptând mişcarea apei. Căci un înger al Domnului se cobora la vreme în scăldătoare şi tulbura apa şi cine intra întâi, după tulburarea apei, se făcea sănătos, de orice boală era ţinut. Şi era acolo un om, care era bolnav de treizeci şi opt de ani. Iisus, văzându-l pe acesta zăcând şi ştiind că este aşa încă de multă vreme, i-a zis: Voieşti să te faci sănătos? Bolnavul I-a răspuns: Doamne, nu am om, care să mă arunce în scăldătoare, când se tulbură apa; că, până când vin eu, altul se coboară înaintea mea. Iisus i-a zis: Scoală-te, ia-ţi patul tău şi umblă. Şi îndată omul s-a făcut sănătos, şi-a luat patul şi umbla. Dar în ziua aceea era sâmbătă. Deci ziceau iudeii către cel vindecat: Este zi de sâmbătă şi nu-ţi este îngăduit să-ţi iei patul. El le-a răspuns: Cel ce m-a făcut sănătos, Acela mi-a zis: Ia-ţi patul şi umblă. Ei l-au întrebat: Cine este omul care ţi-a zis: Ia-ţi patul tău şi umblă? Iar cel vindecat nu ştia cine este, căci Iisus se dăduse la o parte din mulţimea care era în acel loc. După aceasta Iisus l-a aflat în templu şi i-a zis: Iată că te-ai făcut sănătos. De acum să nu mai păcătuieşti, ca să nu-ţi fie ceva mai rău. Atunci omul a plecat şi a spus iudeilor că Iisus este Cel ce l-a făcut sănătos.

4º Domingo después de Pascua , Domingo del Paralítico



Este día, recordamos el milagro que realizo Nuestro Señor Jesucristo, a un hombre que sufría de parálisis desde hacía 38 años. “Había allí, junto a la Puerta de las Ovejas, un estanque rodeado de cinco pórticos, cuyo nombre en arameo es Betzata. En esos pórticos se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos se encontraba un hombre inválido que llevaba enfermo treinta y ocho años.” .(Juan 5:2-5) Este fragmento del Evangelio nos ubica en el lugar y la particularidad de éste estanque que curaba cuando sus aguas se agitaban, a la primera persona que entrase en él.(Juan 5:7) “Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: --¿Quieres quedar sano? --Señor --respondió--, no tengo a nadie que me meta en el estanque”.(Juan 5:6-7) Notemos la fe, paciencia y mansedumbre de este hombre, que no se quejo al no haber recibido ayuda durante tanto tiempo para poder curarse. Pero el Señor con su gran misericordia le dice: Levántate, recoge tu camilla y anda(Juan 5:8) realizando un milagro más. Fe, esperanza, mansedumbre y arrepentimiento; éstas y otras aptitudes más, nos ayudaran a poder recibir la bendición y la gracia de nuestro Señor.

EXAPOSTELARIO

El Señor misericordioso, Amante de la humanidad, se detuvo en la Piscina de Betesda para curar las enfermedades, y encontró a un hombre paralítico desde muchos años atrás, y le dijo: “Levántate, carga tu camilla, y anda por rectos caminos.”


DOXASTICO

Oh Señor, la Piscina de Betesda no curó al paralítico, pero tu palabra sí lo renovó, sin que la prolongada enfermedad lograra ser un obstáculo, porque la acción de tu voz se reveló mucho más penetrante que su mal. Así descargó lo insoportable y cargó el peso de la camilla como testimonio de la abundancia de tu compasión, ¡Gloria a Ti!

miércoles, 14 de mayo de 2008

EL PATRIARCADO DE MOSCÚ CONFIRMA SU INTENCIÓN DE ABSTENERSE DE LA PARTICIPACIÓN EN LAS ORACIONES COMUNES CON LOS NO ORTODOXOS


En la Iglesia Ortodoxa Rusa se ha afirmado, una vez más, que la concelebración con los representantes de otras confesiones cristianas no es posible. "Queremos una vez más confirmar la intención de abstenerse de la participación en las oraciones comunes con los no ortodoxos", declaró a Interfax.ru el colaborador del secretariado para las relaciones inter-ortodoxas del Patriarcado de Moscú, el padre Aleksander Vasyoutin.

Según el P Aleksander Vasyoutin, esta cuestión está nuevamente de actualidad en el proceso de preparación de la XIII junta general de la Conferencia de las Iglesias Europeas que deberá celebrarse en julio de 2009 en Lyon. El P Aleksander Vasyoutin, que es miembro del comité organizador de esta asamblea, subrayó que "La posición de la Iglesia Ortodoxa Rusa, lamentablemente, no encontraba siempre la comprensión entre los representantes de otras Iglesias Ortodoxas locales".

La postura de la Iglesia Ortodoxa Rusa es conforme a los Cánones de la Iglesia Ortodoxa en los cuales se prohíbe rezar con los “herejes y cismáticos”. Esto es primero para no crear confusión en los fieles y segundo la expresión de que si no hay comunión de fe no puede haber comunión de oración. Por lo tanto no es algo que sólo tenga que secundar el Patrircado de Moscú, sino todas las Iglesias Orotodoxas incluida la Iglesia Ortodoxa Española bajo la jurisdicción dl Ptriarcado de la Iglesia Ortodoxa de Serbia.

Hay algunas Iglesias Ortodoxas que no tienen en consideración este canon y en ocasiones los que quedan mal ante la opinión pública son precisamente los que lo cumplen. Creo que hemos de ser valientes. Siempre he apoyado que los encuentros entre las distintas denominaciones cristianas y las Iglesias Ortodoxas son necesarios. Primero para poder tratar temas que nos atañen a todos como pueden ser temas sociales y éticos. Desde luego también se ha de estar presente en reuniones de carácter teológico para poder expresar cual es la teología ortodoxa, pero no es obligatorio que en estas asambleas tenga que haber oración.

Me he encontrado a veces en situaciones muy comprometidas. Celebraciones ecuménicas en las que se ha rezado el llamado credo de los Apóstoles. Para nosotros los ortodoxos sólo hay una profesión de fe. En esos momentos, qué haces ¿Te quedas callado? ¿Cómo se puede participar en una oración en la que preside una sacerdotisa o una pastora? ¿O junto a personas que ven en la Resurrección algo simbólico? ¿Cómo puedes rezar con alguien que niega la virginidad de la Madre de Dios o su intercesión ante su Hijo? ¿Cómo un sacerdote ortodoxo puede aceptar la bendición de una persona laica?

Y que decir de los fieles que ven esto. Desde hace mucho tiempo siempre he escuchado la misma canción: Es que es lo mismo, no nos diferencia casi nada, menudencias y disquisiciones teológicas sin importancia. Esto es lo que tiene que escuchar muchos creyentes ortodoxos de parte de los católicos romanos. Cuando los fieles miran con seriedad su fe ven que las diferencias son algo más que esas pequeñas disquisiciones de los teólogos y sobre todo hay algo muy importante: NO HAY PLENA COMUNIÓN. Los sacerdotes ortodoxos hemos de tener esto en cuenta, por mucho que cueste a veces, hemos de dejar clara cual es nuestra postura y pedir respeto ante la misma. Yo no voy a obligar a un luterano a que bese un icono, ni a un romano a que niegue la inmaculada concepción. De la misma manera creo que es necesario que también se entienda y comprenda nuestra postura que no es una muestra de desprecio hacia nadie sino la constatación simple y sencilla del hecho de la no comunión de fe entre nosotros.

Es necesario que nos conozcamos, que reflexionemos, que actuemos, que nos respetemos pero también es necesario que comprendamos que para nosotros es imposible la oración común sin comunión, precisamente como signo de la misma.

Quiera Dios iluminar los corazones de todos los hombres con la luz divina del Espíritu Santo para que todos puedan alcanzar el conocimiento de la Verdad. Quiera Dios que todos los hombres se injerten en la verdadera vid que es Cristo para que por ellos corra la savia vivificante. Mientras tanto no creemos confusión y seamos fieles.

Monseñor Hilarión ha sido electo primado de la Iglesia Rusa Fuera de las Fronteras


Monseñor Hilarión (Kapral), arzobispo de Australia y de Nueva Zelanda, ha sido elejido primado de la Iglesia Rusa Fuera de las Fronteras en el sínodo de obispos reunido en Nueva York hoy lunes, 12 de mayo. La elección ha sido comunicada al Patriarca Alexis de Moscú y Toda Rusia que, con el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, deberá confirmar esta elección.

Monseñor Hilarión (Kapral) nació el 6 de enero de 1948 en Canadá en una familia de emigrados ucranianos. En 1967, ingresa en el seminario de la Santísima Trinidad de Jordanville, concluyendo sus estudios en el año 1972, antes de entrar en la comunidad monástica de la Santísima Trinidad. Es tonsurado como monje el 12 de diciembre de 1974, fue ordenado diácono en 1975 y presbítero en 1976 por el metropolitano Laurus.

El 10 de diciembre de 1984, monseñor Hilarión fue ordenado obispo de Manhattan y nombrado secretario adjunto del Sínodo de Obispos. En junio de 1996, es nombrado Arzobispo de Sidney y de Australia. Desde 2006, monseñor Hilarión era el vicepresidente del Sínodo de los Obispos de la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de las Fronteras.

lunes, 12 de mayo de 2008


El Patriarca Ecuménico ha invitado a un encunetrom a todos los los Priados de la Iglsias Ortodoxas el próximo 9 de octubre en la sede patriarcal del Fanar. Este encuentro estará precedido de otro preparatorio en la isla de Rodas donde asistirán repreentantes de las distintas Iglesias con el fin de redactar un proyecto de texto para el encuentro de los Primados. No se celebra ninguna reunión panortodoxa desde que fue elegido Patriarca Ecuménico STS Bartolomeos I en el año 1992.

jueves, 8 de mayo de 2008

Refugiados iraquíes piden solidaridad a cristianos de todo el mundo


Refugiados iraquíes piden solidaridad a cristianos de todo el mundo

"Aunque había sido amenazada muchas veces en Iraq, no quería irme", dice Cayran, una peluquera ortodoxa armenia. "Pero luego mi peluquería fue incendiada y robaron el coche de mi marido, que trabajaba como chofer. Así que abandonamos todo y huimos a Siria."La pérdida de seres queridos, la necesidad de huir repentinamente del propio hogar y de la comunidad, y la penuria de vivir como refugiados son experiencias que necesitan ser contadas. Y quienes tienen poder para ayudar a poner fin a la tragedia de ser refugiado deben prestar oídos. En una reunión celebrada el pasado mes de abril entre refugiados cristianos iraquíes y representantes de iglesias de todo el mundo en el Patriarcado Ortodoxo Griego de Antioquía y todo Oriente, en Damasco, cristianos iraquíes que ahora son refugiados en Siria hablaron de sus experiencias mientras miembros de las iglesias de los Estados Unidos, Alemania, Líbano, Pakistán y Suecia, así como los secretarios generales del Consejo Mundial de Iglesias y del Consejo de Iglesias de Oriente Medio, escucharon atentamente. Los representantes de las iglesias oyeron historias de increíble sufrimiento en Iraq y de la sobreabundante hospitalidad de Siria. Supieron del dolor de vivir en Iraq y tener finalmente que abandonar el país. Fueron informados de la tensión a la que la afluencia de un millón y medio de refugiados iraquíes ha sometido a la economía siria, creando la necesidad de generar empleo y proporcionar seguridad a pesar de las preguntas sin respuesta sobre el futuro de los iraquíes.Los precios de la comida y la vivienda se están disparando, y es sumamente difícil encontrar un trabajo bien remunerado. "Aunque no hubiera refugiados, la economía tendría que generar miles de empleos cada año para integrar a los jóvenes sirios que se incorporan al mercado de trabajo", explicó Samer Laham, director de relaciones ecuménicas del Patriarcado Ortodoxo Griego, a los visitantes extranjeros. "Los animales viven mejor que los seres humanos"Aquella tarde muchos hablaron del trauma sufrido por sus hijos y de la incertidumbre sobre su futuro. Cayran explicó que su hijo no puede hablar con normalidad desde que se salvó por muy poco de un secuestro. "Los animales viven mejor que los seres humanos en Iraq", dijo Samira, una refugiada ortodoxa siria. "Al menos, tienen libertad para moverse. A nosotros nos daba demasiado miedo incluso ir a la iglesia porque habían secuestrado a gente allí."Un día, cuando aún vivía en Iraq, Samira fue de compras con su hija. "Tres hombres armados nos pararon. Intimidaron a mi hija y le preguntaron por qué estaba en la calle sin velo. Desde entonces, ella no quiso salir de casa y dejó la universidad." Aram, que había sido miembro de la Iglesia Ortodoxa Armenia en Bagdad, dijo: "Mi mujer y yo conocíamos a algunos cristianos que fueron asesinados. Como nuestros números de teléfono estaban en sus móviles, sus asesinos los usaron para llamarnos y amenazarnos." Aram también habló de la desconfianza que está corrompiendo las comunidades en Iraq: "Teníamos unos amigos que resultaron trabajar para el Ejército del Mahdi [una de las organizaciones insurgentes]. Pensábamos que eran nuestros amigos, pero nos tomaron fotografías para que fuéramos asesinados." Incidentes como la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma en Dinamarca en 2005 benefician a los extremistas, que los utilizan para justificar sus intenciones ocultas de expulsar a los "no creyentes" del país, afirma convencido Munir, de la comunidad calvinista de Bagdad."Mi familia fue amenazada: o se van en 15 minutos o los matamos", Munir describió así su propia experiencia. Como no sabían cuán seria era la amenaza, fueron al apartamento de su hermana, que vivía al lado, y esperaron. Llegó entonces un grupo armado. "Violaron a nuestras mujeres e incluso pegaron a mi madre de 80 años." Después de que el cuñado de Munir, que había sido secuestrado, fuera puesto en libertad, la familia se marchó "de inmediato, sin ni siquiera llevarse ropa", vendiendo el apartamento por un cuarto de su valor. En el exilio, los cristianos acuden a las iglesias en busca de ayudaSin embargo, la vida en Siria tampoco es fácil, ya que los recursos que los refugiados logran traer consigo pronto se agotan, y es difícil encontrar trabajo."Tengo un hermano y una hermana fuera de la región", dijo Munir. "Dependemos de su ayuda y somos una carga para ellos. Pero ellos no pueden permitirse enviarnos dinero todo el tiempo." Para muchas familias representa una carga psicológica saber que cualquier emergencia o enfermedad los encontrará desprotegidos. Kwarin, padre de cuatro hijos, dejó su trabajo en una empresa de seguridad de Bagdad para reunirse con su familia en el exilio y cuidar de sus hijos. "Mi mujer necesita una operación con urgencia", dijo, "pero no tengo dinero para pagarla."Aunque los refugiados agradecen a Siria y a las iglesias del país su hospitalidad, muchos sienten que la comunidad internacional les ha dado la espalda. La frustración predomina en relación con las embajadas de países occidentales que han rechazado sus solicitudes de visados una y otra vez. "¿Quieren que los padres vuelvan a Iraq y sean asesinados antes de permitir salir a sus hijos? ¿Deben nuestras jóvenes volver y ser violadas antes de que se les permita irse?", preguntaba furioso un hombre.Gritos de "¡No!" o incluso "¡Nunca!", tanto en inglés como en árabe, llenaron la sala cuando se preguntó a los refugiados si querían volver a Iraq. "Por supuesto que quiero volver a mi país", explicó una joven de Basora. "Pero, ¿pueden ustedes garantizarme que no me matarán? Mis familiares volvieron y fueron asesinados la primera noche." El pastor Dr. Volker Faigle, de la Iglesia Evangélica en Alemania, agradeció a los hombres y mujeres que ofrecieron su testimonio a la delegación del CMI por su claro mensaje. "No podemos traer pasajes de avión o visados", reconoció. "Pero mi iglesia y la Iglesia Católica Romana en Alemania unirán sus fuerzas y se pondrán en contacto con el Gobierno, el parlamento y las instituciones europeas para contarles lo que hemos visto y oído. [...] Cuando volvamos a nuestros países, pensaremos en ustedes, oraremos por ustedes y actuaremos por ustedes."La preocupación de las comunidades cristianas sirias por sus hermanas y hermanos en y de Iraq fue palpable en todos los encuentros que la delegación del CMI mantuvo con líderes religiosos.El patriarca Ignatius Zakka I, de la Iglesia Ortodoxa Siria, nacido en Iraq, contó a los visitantes ecuménicos la historia de un sacerdote de su iglesia que había sido asesinado una semana antes, tras oficiar la liturgia. "No queremos que Iraq se quede sin cristianos, pero si están en peligro allí, ¿cómo podemos decirles que se queden?", preguntó.Muchos refugiados cristianos han experimentado cuán peligroso es pertenecer a una minoría religiosa en Iraq. "Los cristianos y otras minorías están pagando el precio de la guerra de Iraq", dijo Samer Laham, "porque se los sospecha de traición y de ayudar a las fuerzas aliadas, como si no formaran parte del tejido social y no hubieran compartido el pan con sus hermanos musulmanes desde hace siglos." Por ello, cuando llegan al país anfitrión, los cristianos depositan la mayor parte de su confianza y esperanza en que las iglesias los ayuden. Las fronteras denominacionales, por otro lado, se superan con facilidad. "Las puertas de nuestra iglesia siempre están abiertas para los iraquíes, ya sea para que celebren sus propios oficios religiosos o para que se unan a los nuestros", afirmó el patriarca melquita católico griego Gregorio III. Su patriarcado trabaja mano a mano con un centro islámico para atender a los refugiados iraquíes, sean cristianos o musulmanes.El pastor Boutros Zaour, de la Iglesia Nacional Evangélica, dijo: "Ha sido el sino de Siria ser hospitalaria con los refugiados desde que los armenios buscaron aquí refugio de las persecuciones que sufrieron bajo el Imperio Otomano." "Las historias personales que escuchó la delegación fueron desgarradoras", dijo Clare Chapman, secretaria general adjunta del Consejo Nacional de Iglesias de los Estados Unidos, al final de la visita. "Debemos orar por los refugiados iraquíes y trabajar juntos como iglesias miembros del CMI y como ciudadanos de nuestros países para abordar las condiciones que soportan a diario. Debemos asumir seriamente nuestra responsabilidad, como personas de fe, de hacer todo lo que podamos para apoyarlos mientras intentan rehacer su vida, una vida que perdieron sin tener la culpa."


Annegret Kapp, editora del sitio web del CMI, es miembro de la Iglesia Evangélica en Württemberg, Alemania.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Horario de celebraciones 10 y 11 de Mayo




III DOMINGO DE PASCUA

DOMINGO DE LAS SANTAS MUJERES MIRÓFORAS

MEMORIA DE LOS SANTOS CIRILO Y METÓDIO



Sábado 10 de Mayo:

19:30 h Akathistos de la Resurrección

20:00 h Vísperas y Litia


Domingo 11 de Mayo:

8:30 Utrenie

9:30 Divina Liturgia


Reliquia de Santa María Mágdalena

Este Domingo en la Parroquia será expuesta por primera vez para la veneración de los fieles la Reliquia de la Santa Mujer Mirófora, Igual a los Apóstoles, María Magdalena. Es para nosotros una auténtica bendición y pedimos a Dios nuestro Señor que sea así mismo un gran bien espiritual para todos aquellos que se acerquen a venerarla.

El relicario es una ampolla de cristal que contiene varios fragmentos de hueso de la Santa Mujer Mirófora. Ha sido puesta en una hermosa caja que guardará la reliquia y que ha sido regalo de una familia de la Parroquia.

Como es costumbre, durante la fiesta, arderá una lámpara de aceite delante de la misma, que será expuestá junto a la de San Simón el Zelote, cuya fiesta se celebra el sábado, y con este aceite se ungirá a los fieles tanto el sábado como el domingo.

Que Santa María Magdalena, primer testigo de la Resurrección interceda ante Cristo Resucitado por todos aquellos que con fe veneramos su Santa Reliquia, para que nos llene el corazón de la santa alegría de su Pascua.

¡Cristo ha resucitado!

Hristos a înviat!

Χριστός Ανέστη!

Христос Воскресе!

ქრისტე აღსდგა!



martes, 29 de abril de 2008

Mensaje Pascual del Patriarca Pavle de Servia


+ PAVLE

Por la gracia de Dios
Arzobispo ortodoxo de Pec,

Metropolitano de Belgrado-Karlovci

y Patriarca serbio,


y con él todos los Jerarcas de la Iglesia Ortodoxa serbia a todo el clero, monjes, y a todos los hijos e hijas de nuestra Iglesia Santa: la gracia, misericordia y paz de Dios Padre, y nuestro Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo, os damos el alegre saludo Pascual:

¡CRISTO HA RESUCITADO!

“Hoy todo está llenos de luz,
el cielo y tierra y las regiones inferiores;
que toda la creación celebre la Resurrección de Cristo,
pues en Él estamos fundamentados”


Con estas palabras del gran himnógrafo de la iglesia nosotros os felicitamos en el día de la Fiesta de la Resurrección de Cristo y os repetimos, queridos hijos espirituales:

¡CRISTO HA RESUCITADO!

Después de Gran y Santo viernes, la tragedia más grande de humanidad, pero también la manifestación de la gloria de Dios cuando el hombre se hizo juez implacable de su Amor, cuando el hombre juzgó y mató al Dios y Hombre Cristo, cuando la mentira, y el engaño triunfaron sobre Cristo crucificado, cuando el cielo y tierra y las regiones inferiores se avergonzaron por la maldad de la humanidad, después de la oscuridad llegó el día de la Pascua, donde Cristo, Dios y Hombre verdadero, pasó de la muerte a la vida de la oscuridad de la tumba a la luz del Día. Contemplad el Día que es sobre todos los días, el día en que Él ha roto las cadenas del pecado y de la muerte, el día en que el diablo fue encarcelado. ¡Contemplad el día de nuestra libertad, el día de nuestra alegría! Con la Resurrección de Cristo, todo y todos están llenos con una nueva luz de vida, una luz en la que nosotros nos establecemos. Que se nos permita regocijarnos y alegrarnos en la Pascua del Señor, en el día de la libertad y de la vida. Aquellos que estaban encarcelados en medio de la oscuridad se alegran y se regocijan en la libertad de la Luz de la Resurrección. Con la Resurrección de Cristo, la antigua injusticia que trajo al hombre el pecado y la muerte han sido vencidas. El santo apóstol Pablo, lleno de la alegría de la Resurrección exclama: ¿Dónde está muerte tu aguijón, donde está invierno tu victoria? ¡Han sido vencidas para siempre! El aguijón de la muerte ha sido destruido y el Averno se ha vaciado y se han librado los que estaban prisioneros en él. La Luz del mundo ha brillado delante de la tumba como el Sol, así como antes de la pasión había brillado en el monte Tabor. Que toda la Creación se regocije en la Resurrección de Cristo pues por su poderío el débil y desvalido se ha vuelto fuerte y poderoso. En la Resurrección de Cristo el universo entero ha sido transformado. Esto es por qué la Resurrección es una nueva creación del mundo y un nuevo nacimiento de hombre, en la que Cristo Resucitado da su Vida al hombre y al mundo. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida,” dice el Señor

El Señor Resucitado se apareció a las Mujeres Miróforas y a los Apóstoles que estaban escondidos por miedo a los judíos y reuniéndolos en torno a Él dio fortaleza a su fe diciéndoles: ¡No temáis, Yo he vencido al mundo! Ese mundo que apenas hacía unos días lo había condenado y lo había crucificado en la Cruz. De la misma manera, Él hoy y siempre nos reúne a todos nosotros alrededor de Él y nos dice: ¡No tengáis miedo, porque yo he vencido al mundo! Habiendo visto y experimentado la gloria de Cristo resucitado proclamemos al universo entero: ¡Hombres, Cristo ha Resucitado! ¡Cristo ha Resucitado, glorifiquémosle! Cristo ha Resucitado, creedlo pueblos todos pues “nosotros proclamamos lo que nuestros ojos han visto, y nuestras manos han tocado” que como el apóstol santo y evangelista Juan el Teólogo dice, “para que vosotros también creyendo podáis tener la vida eterna”. Nuestra fe es la fe de la experiencia de la Cruz y la Resurrección. Nosotros sabemos esto porque lo creemos y hemos experimentado y el conocimiento obtenido a través de la experiencia es la más grande confirmación de fe. Antes de su sufrimiento, entierro y resurrección, nuestro Señor trajo tres de sus discípulos a la cima de una montaña muy alta, el monte Tabor. En esta montaña, en el misterio de su Transfiguración, Él les reveló el misterio de Su naturaleza divina, la naturaleza que ellos y el mundo entero conocerían a través de la experiencia después de su Resurrección. La manifestación de la naturaleza divina y su gloria se mostró con la luz de la gracia increada que está en Cristo y qué el mundo ha recibido a través de la Resurrección. El mundo sin Cristo es un mundo de oscuridad. El mundo con Cristo resucitado es un mundo de luz eterna, la luz que ilumina cada parte de nuestra alma y nuestro ser. Esto es por qué nosotros somos hijos de la luz. De Él que es la Luz de la Vida nosotros hemos recibido la luz para brillar en este mundo. Es por esto que él Señor nos dice: “Brille vuestra luz ante los hombres para que ellos puedan ver vuestras obras y puedan glorificar a vuestro Padre que está en los cielos.

Sólo Cristo resucitado es la piedra angular de nuestra fe y de nuestra vida. Al mismo tiempo Él es la piedra angular y la cabeza divina y humana de nuestra Iglesia Santa. No hay más piedra angular que Él, ni ninguna otra puede ser puesta. Cuando los discípulos preguntaron San Juan Bautista si Cristo era que tenía que venir o si ellos debería esperar a otro, les contestó: “Yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia” Si el Santo Profeta y Bautista Juan dijo esto, él que puso su mano sobre la cabeza del Señor, si él que es el más grande de los nacidos de mujer dijo esto ¿Cómo es entonces que alguien puede proclamarse la cabeza visible de la Iglesia, infalible y vicario del Hijo de Dios aquí en la tierra? ¡Dios lo prohíbe y no lo acepta! Nuestra Iglesia Santa con todos sus sacerdotes y fieles ha de permanecer firme en la fe de Cristo resucitado, la fe de los profetas, de los apóstoles, de los mártires y los santos. Al mismo tiempo Dios da la fuerza a su Iglesia para que establezcamos diálogo con todos los hombres y naciones iluminándolos con la luz de Cristo. Nosotros no nos replegamos dentro de nosotros mismos ni nos encerramos en Cristo dentro de los confines de nuestra mente. Al contrario mostramos la verdadera Luz al mundo y damos testimonio de la Verdad a los hombres como lo hicieron los apóstoles, los mártires y los santos. En esto el mundo reconoce que somos de Cristo y como dice el Santo Apóstol Pablo: “Yo era todo para todos por ganar a alguno para el Evangelio de Cristo”.

¿Qué es la Resurrección de Cristo para nosotros que vivimos 2000 años después de que ocurrió? ¿Es sólo un recuerdo o memoria? ¿Es sólo una celebración, o es algo más profundo? La gracia de la resurrección de Cristo es la fuente inagotable de la salvación de hombre y del mundo en cada época y lugar. Es el cambio absoluto y completo del hombre y del mundo que Cristo Dios, y hombre verdadero, ha traído con su venida y resurrección. Así pues, la Resurrección de Cristo tiene la misma e igual fuerza y nos impulsa de la misma manera a nosotros hoy, 20 siglos después, que como impulsó a sus contemporáneos.

El Santo Apóstol Pablo, nos asegura que eternamente viviremos con Cristo porque “Así como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura toda la justificación que da la vida” (Romanos 5:18). “Sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él. Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios. Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús” (Romanos 6: 9-11). El pasado, el presente, y el futuro han sido redimidos por la Resurrección.

En estos días de alegría Pascual, en este tiempo de misericordia divina hacia todos y todo, nosotros no podemos dejar de recordar la injusticia humana y la violencia que los poderosos de este mundo han infligido a nuestro Kosovo y Metohija, y la Nación Serbia entera Kosovo y Metohija son una parte íntegra de la vida de cada serbio, cuando cada serbio es una parte de Kosovo y Metohija. Sabiendo esto los maquinadores de esta injusticia histórica han querido infligir la herida más profunda posible, el mayor dolor y sufrimiento que nos hace mirar al dolor salvífico que sufrió Cristo en el Gólgota

Kosovo y Metohija no son sólo una parte de territorio serbio, es nuestra cuna espiritual porque nosotros crecimos, vivimos y maduramos con Kosovo y Metohija como individuos y como nación. Hemos vivido y hemos muerto por el Testamento de Kosovo: “El reino terrenal es pasajero, mientras el reino celestial es para siempre” y esto es lo que nos conectó psicológica y antropológicamente a cada uno de nosotros. Bien saben esto los poderosos de este mundo y por eso desean castigar a los Ortodoxos serbios, desean rompernos y aplastarnos formando una masa informe dispuestos a arrodillarnos delante de ellos, rindiéndonos a su voluntad. Más nosotros sólo nos sometemos a la voluntad de Cristo y a sus enseñanzas y sometiéndonos a ellas iluminamos sus actos ilegales y su hipocresía similar a la de Pilatos que se lavo las manos en la sangre del Justo.

Hemos de tener a Kosovo y Metohija en nuestros corazones y preocuparnos de todos nuestros hermanos y hermanas que sufren allí. La Patria es el corazón de hombre, dice un poeta. Dentro de nuestros corazones nosotros hemos puesto Kosovo y Metohija. Hacemos un llamamiento a todos los serbios y a todos los ortodoxos para evitar que se separe de nosotros Kosovo y Metohija, para cumplir el testamento del Santo Zar Lazar. Es como si pretendieran quitar a los judíos la ciudad santa de Jerusalén. Llamamos a todos, desde los políticos y los intelectuales hasta los más humildes, a los mayores y los más jóvenes hijos e hijas de nuestra patria para que con nuestras vidas honradas merezcamos Kosovo y Metohija ante Dios.

Que los intelectuales con su trabajo científico defiendan Kosovo y Metohija; que los artistas con su creatividad expresen la belleza y el ser de nuestro Kosovo y Metohija; que nuestros atletas dediquen sus triunfos a Kosovo y Metohija. Que cada padre susurren a sus hijos recién nacidos Kosovo y Metohija y que sean éstas las primeras palabras que escuchen. Que cada agricultor dedique la primera hora de su labor a Kosovo y Metohija; que cada obrero dedique su primera hora de trabajo a Kosovo y Metohija; que cada político dedique su primer pensamiento político a Kosovo y Metohija; que cada pastor ofrezca su primera oración a Dios a Kosovo y Metohija.

Esta es la llamada a la batalla agradable a Dios, y nuestras oraciones serán escuchadas por Él porque ponemos en sus manos a Kosovo y Metohija y confiamos en su juicio no en el de los mentirosos movidos por viles intereses. Así como el salmista cantaba antiguamente a Jerusalén injustamente asaltada y destruida, nosotros también hemos de cantar por Kosovo: Si me olvido de ti Kosovo, si nos olvidamos de ti Metohija, que se olvide de mí el Señor, que se me paralice la mano derecha. Que se me pegue la lengua al paladar si no te recuerdo, y si no pongo a Kosovo y Metohija como el principio de mi alegría.

Estimados hijos espirituales, nosotros vivimos en un tiempo duro y crítico de globalización, en un tiempo en el que se pisotean los derechos humano básicos: el derecho de hombre a la vida; el derecho de un bebé a nacer; el derecho de padres para educar y guiar a sus niños; el derecho de una madre para ser una amante y afectuosa madre para sus niños y una esposa para su marido, ¡el derecho del hombre de ser hombre! Está creándose una civilización extraña de globalización según la medida de unos valores morales deformados e in morales, sin la levadura que da el significado eterno a la vida humana. Una civilización que está en la oposición directa a Cristo Resucitado y a su Evangelio no puede sobrevivir. Estando atentos a esto, hemos de ser cautos y sabios cuando nosotros nos acercamos esta mesa extraña de ofertas y deleites mundanos. Hemos de escoger sabiamente sólo lo que es digno de Cristo. Neguémonos a esta pseudo-civilización torcida e inhumana como Cristo se negó a las tentaciones del Diablo: “Si te inclinas ante mí todo esto que ves será tuyo”. Nosotros sabemos cual es la respuesta que hemos de dar: “Sólo a tu Dios adoraras y ante Él solo te postrarás.

Saludamos a nuestros hermanos sobre todo a aquellos que están en la diáspora: En Estados Unidos de América, Canadá, Australia, Europa, Asia y África. También saludamos a nuestros hermanos y hermanas de la Republika Srpska, de Bosnia y Herzegovina, Croacia, Montenegro, Eslovenia y la República Yugoslava de Macedonia y los llamamos a unirse en nuestro Señor Jesucristo Resucitado para que nunca más vuelvan a dividirse y pelear entre ellos.

Saludamos a toda la Iglesia de Dios extendida a lo largo del mundo y a las personas de buena voluntad. Llamamos a todos a la paz y la unidad y a ser testigos ante todas las tribulaciones. Renovémonos en Cristo Resucitado y brillemos con bondad y virtud en este mundo. Reunidos en la Divina Liturgia y dando testimonio de la verdad, démonos el fraternal abrazo de la paz y saludémonos a nosotros y a toda la creación diciendo:

¡Cristo ha resucitado!
¡En verdad ha resucitado!




Mensaje Pascual del Patriarca Ecuménico


† BARTOLOMÉ

POR LA GRACIA DE DIOS ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA

NUEVA ROMA

Y PATRIARCA ECUMENICO

A TODA LA GREY DE LA IGLESIA

LA GRACIA, LA PAZ Y LA MISERICORDIA

DEL SALVADOR CRISTO RESUCITADO CON GLORIA


Queridos y entrañables hermanos e hijos en el Señor, “¡He aquí que el invierno pasó!” “amaneció la primavera” de salvación, “aparecieron las flores en la tierra, la voz de la tórtola se oyó, ... los viniedos exhalan su fragancia, han dado aroma” . Ha amanecido la Pascua sacrosanta y magna, y acoge, ilumina y da brillo al mundo. “Ahora todo se ha colmado de luz, el cielo, la tierra y los bajo tierra” . CRISTO RESUCITÓ Dios, Impasible, Inmortal, el bello Novio de la Iglesia, nuestro Señor Jesucristo, Hermano Primogénito y Amigo, “resucitó de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte” al tercer día, desde que, de lo alto de la Cruz exclamó “¡Se ha consumado! El “hades abajo se amargó al encontrarlo” a Él, porque, no sólo abolió su poder y vació de manera divina sus arcas oscuras, regalando la vida a quienes se encontraban en los sepulcros, sino además, porque regala una vida infinita y una resurrección cierta, a todos aquellos que después de ello y hasta el fin de la era, creerán en Él, vivirán en Él y mantendrán hasta el final la confesión y la fe en Él. Cristo “armado en Su cinto con la justicia y revestido en sus costillas con la verdad” se levantó del Sepulcro, “resucitando a Adán y toda su descendencia, como filántropo” . He aquí, pues, queridos y entrañables hermanos e hijos, el capítulo de nuestra gran fiesta y el clima de primavera que, en tiempos de primavera anuncia la Iglesia a la Ecumene. ¡El pesado invierno de la muerte pertenece al pasado! La tiranía del diablo fue vencida definitivamente. El temible reino de las tinieblas y de la perdición fue disuelto. “El Señor reinó, se vistió con decoro” . Hemos visto a Jesús sufriendo en la Cruz voluntariamente, a causa de amor extremo, muriendo y siendo sepultado por nosotros y por nuestra salvación. Nos hemos prosternado ante el Resucitado de entre los muertos y, junto a los Apóstoles y las mujeres portadoras de ungüentos, hemos oído de Su santa boca “Paz a vosotros” y “Alégrense” , y se alegró nuestro corazón. Y “nuestra alegría nadie la podrá quitar de nosotros” , porque en adelante, nuestra muerte personal, de cada uno de nosotros, ha sido potencialmente abolida. En tanto y en cuanto, nosotros también hemos crucificado la mentalidad carnal que hay en nosotros, del hombre viejo “junto a las pasiones y los deseos” y “hemos muerto junto a Cristo, creemos que también conviviremos” con Él. Desde que fuimos sepultados junto a Cristo “por medio del bautismo” , seremos también partícipes de Su Resurrección . Proclama esta verdad con suma elocuencia San Gregorio Teólogo diciendo: “Ayer estaba crucificándome junto a Cristo, hoy estoy siendo glorificado junto a Él. Ayer estaba muriendo junto a Él, hoy estoy volviendo a vivir junto a Él. Ayer estaba siendo sepultado junto a Él, hoy estoy resucitando junto a Él” . Con estas convicciones, nuestro problema eterno lo ha resuelto, una vez para siempre, el Señor Resucitado. Nuestra agonía se terminó. “¡Resucitó Cristo y la vida prevalece!” . En adelante, nuestra Vida y nuestra Resurrección, no es lo buscado, no es un sueño, no es una utopía, sino, es la realidad tangible y palpable. Una realidad que tiene una persona concreta y un nombre: “el nombre superior a todo nombre” Jesucristo, delante de Quien “se doblará toda rodilla de los celestiales, de los terrenales y de los demonios” , y toda lengua confesará que Él es el único Vivificador y Señor, que vive y reina por los siglos, compartiendo voluntariamente Su Reino, Su gloria y la herencia de Su Padre, con todos los partícipes de Su Cruz, de Su muerte y de Su Resurrección, como “primogénito entre muchos hermanos” . A Él rogamos extensamente, desde nuestra sede martírica Patriarcal y Ecuménica, para que conceda paz al mundo, iluminación de verdad y de justicia a las almas de las personas, paciencia y sostén a cada uno que está siendo tentado, sabor de salvación y de vida eterna a todos los creyentes. A este Vencedor de la muerte y príncipe de la vida, sea la gloria, el poder, el honor y la prosternación, junto al Padre y al Espíritu Santo, por los siglos. Amén.

En la Santa Pascua 2008

† Bartolomé de Constantinopla Ferviente suplicante ante Cristo Resucitado por todos vosotros

Pastorala Preafericitului Părinte Daniel, Patriarhul Bisericii Ortodoxe Române, la praznicul Învierii Domnului Al vostru către Hristos-Domnul rugător



DANIEL

ARHIEPISCOP AL BUCUREŞTILOR,

MITROPOLIT AL MUNTENIEI ŞI DOBROGEI,

LOCŢIITOR AL TRONULUI CEZAREEI CAPADOCIEI

ŞI PATRIARHUL BISERICII ORTODOXE ROMÂNE


"Preacuvioşi şi Preacucernici Părinţi, Iubiţi fraţi şi surori în Domnul,


După ce a înviat din morţi, Mântuitorul nostru Iisus Hristos, timp de patruzeci de zile, de la Paşti până la Înălţare, S-a arătat de mai multe ori şi în mai multe locuri. Mai întâi S-a arătat femeilor mironosiţe, apoi ucenicilor Săi şi altor oameni încredinţându-i de adevărul Învierii Sale din morţi şi învăţându-i "cele despre împărăţia lui Dumnezeu", aşa după cum ne mărturisesc Sfintele Evanghelii (cf. Matei cap. 28; Marcu cap. 16; Luca cap. 24; Ioan cap. 20-21), Cartea Faptele Apostolilor (cf. Fapte 1, 3) şi unele scrieri ale Sfântului Apostol Pavel (cf. I Corinteni 15, 6).
1Sfântul Evanghelist Matei ne arată că, după Învierea Sa din morţi, Hristos-Domnul S-a arătat ucenicilor Săi în Galileea „la muntele unde le poruncise lor Iisus” (Matei 28, 18-20) şi le-a zis lor: „Datu-Mi-s-a toată puterea, în cer şi pe pământ.Drept aceea, mergând, învăţaţi toate neamurile, botezându-le în numele Tatălui şi al Fiului şi al Sfântului Duh, învăţându-le să păzească toate câte v-am poruncit vouă; şi iată, Eu cu voisunt în toate zilele, până la sfârşitul veacurilor. Amin” (Matei 28, 18-20).Sfântul Evanghelist Marcu ne vorbeşte în termeni asemănători despre întâlnirea Mântuitorului Cel Înviat cu ucenicii Săi, „pe când şedeau la masă” (cf. Marcu 16, 14-18).Sfântul Evanghelist Luca ne arată lămurit că Mântuitorul Iisus Hristos Cel Înviat din morţi a călătorit cu ucenicii Săi, Luca şi Cleopa, pe drumul spre Emaus când le-a tâlcuit lor ceea ceprevestiseră Sfintele Scripturi despre Moartea şi Învierea Sa (cf. Luca 24, 13-32). În această călătorie, Mântuitorul părea la început ucenicilor Săi ca fiind un călător necunoscut pe care ei l-au invitat în casă pentru a nu călători singur în timp de noapte. După ce a intrat în casă, El S-a aşezat la masă, a binecuvântat şi a frânt pâinea şi le-a dat ucenicilor ca să mănânce din ea. Atunci ochii lor duhovniceşti s-au deschis şi L-au recunoscut pe Iisus Cel Răstignit. Dar îndată, El S-a făcut nevăzut. Luca şi Cleopa s-au întors apoi la Ierusalim şi au povestit celor unsprezece ucenici ai lui Iisus şi celor ce erau împreună cu ei cum L-au întâlnit pe Domnul Înviat din morţi. Pe când vorbeau acestea, Iisus S-a arătat în mijlocul lor şi le-a explicat că toate cele petrecute cu El, adică Patimile, Moartea şi Învierea Sa, s-au împlinit întocmai după cum fuseseră prevestite „în Legea lui Moise, în prooroci şi în psalmi” (Luca 24,44). Iar după ce le-a spus că va trimite peste ei „făgăduinţaTatălui ” (Luca 24, 49), adică pe Duhul Sfânt, Iisus Cel Înviati-a dus afară din Ierusalim şi, „ridicându-Şi mâinile, i-a binecuvântat. Şi pe când îi binecuvânta, S-a despărţit de ei şi S-a înălţat la cer. Iar ei, închinându-se Lui, s-au întors în Ierusalim cu bucurie mare. Şi ucenicii erau în toată vremea în templu, lăudând şi binecuvântând pe Dumnezeu” (Luca 24, 50-53).Vedem, aşadar, cum binecuvântarea lui Hristos Cel Înviat şi Înălţat la cer aduce bucurie Bisericii, iar bucuria naşte laudă de mulţumire adusă lui Dumnezeu.Sfântul Apostol Pavel, în Epistola întâia către Corinteni, vorbeşte şi el despre apariţiile Domnului Iisus Hristos după Învierea Sa din morţi, zicând: "S-a arătat lui Chefa, apoi celor doisprezece; în urmă S-a arătat deodată la peste cinci sute de fraţi... După aceea S-a arătat lui Iacov, apoi tuturor apostolilor; iar la urma tuturor, ca unui născut înainte de vreme, mi S-a arătat şi mie” (I Corinteni 15, 5-8).Din aceste arătări sau apariţii ale Domnului nostru Iisus Hristos după Învierea Sa din morţi vedem deja că El este prezent tainic şi Se arată oamenilor când vrea El, unde vrea El şicum vrea El.Mai observăm, de asemenea, că viaţa Mântuitorului Iisus Hristos Cel Înviat din morţi nu este simplă revenire la viaţa trăită pe pământ printre oameni, ci una diferită. Trupul Său înviat trece prin uşile încuiate (cf. Ioan 20, 19), deşi Apostolul Toma constată apoi că Iisus poartă şi după moarte pe trupul Său semnele cuielor şi al suliţei din timpul răstignirii Sale (cf. Ioan 20, 19). Deşi gustă din peşte şi din fagurele de miere după Înviere (cf. Luca 24, 42; Ioan 21, 10), Domnul face aceasta nu pentru că ar avea nevoie să-şi hrănească trupul Său, ci pentru a dovedi ucenicilor Săi că este El Însuşi, nu vreo fantomă sau nălucă. Cu alte cuvinte, deşi se arată timp de patruzeci de zile din când în când ucenicilor Săi şi altor persoane de pe pământ, Hristos Cel Înviat trăieşte viaţă cerească şi veşnică, într-o totală libertate spirituală şi fizică, adică liber de toate determinismele şi limitele spaţiului şi ale timpului. Nimeni şi nimic din lumea pământească nu-L mai poate atinge sau reţine, nici măcar cu privirea, decât dacă doreşte El. Iisus Cel Înviat nu mai moare niciodată, El este veşnic viu: „moartea nu mai are stăpânire asupra Lui”, după cum ne învaţă Sfântul Apostol Pavel (cf. Romani 6, 9). Iisus Cel Înviat din morţi trăieşte o viaţă nouă, nelimitată şi netrecătoare, nepătimitoare sau nestricăcioasă şi nemuritoare, adică: viaţa veşnică din Împărăţia lui Dumnezeu.Făgăduinţa Mântuitorului Iisus Hristos Cel Înviat din morţi făcută ucenicilor Săi: „Iată, Eu cu voi sunt în toate zilele, până la sfârşitul veacurilor” (Matei 28, 20), se împlineşte în Biserica Sa şi este trăită ca atare de Biserica Sa mai ales după Înălţarea la ceruri a Domnului Hristos şi Pogorârea Duhului Sfânt, aşa după cum El Însuşi a prevestit ucenicilor Săi înainte de Patima şi Învierea Sa: „De Mă iubiţi, păziţi poruncile Mele.şi Eu voi ruga pe Tatăl şi alt Mângâietor vă va da vouă ca să fie cu voi în veac, Duhul Adevărului, pe Care lumea nu poate să-L primească, pentru că nu-L vede, nici nu-L cunoaşte; voi Îl cunoaşteţi, că rămâne la voi şi în voi va fi! Nu vă voi lăsa orfani: voi veni la voi” (Ioan 14, 15-18). Vedem, aşadar, că după cum Duhul Sfânt Cel din ceruri era prezent în Hristos când El vieţuia pe pământ, tot aşa acum Hristos din ceruri este prezent pe pământ în Duhul Sfânt pogorât şi lucrător în Biserica lui Hristos, care este Trupul Său tainic plin de Duhul Sfânt.Sărbătoarea Învierii lui Hristos şi Sărbătoarea Cincizecimii sunt legate tainic între ele prin lucrarea Sfântului Duh asupra trupului înviat al lui Hristos, ca prin trupul Lui răstignit, înviat şi înălţat în slavă să se reverse apoi viaţa veşnică divino-umană a lui Hristos în Biserica Sa ca să o pregătească ca pe o mireasă pentru viaţa veşnică (cf. Ioan 6, 40 şi 47; Romani 6, 22-23; Efeseni 2, 6), pentru slava Împărăţiei lui Dumnezeu sau slava Ierusalimului ceresc (cf. Apocalipsă cap. 21).Astfel, Hristos Cel Înviat este prezent în Biserică prin Duhul Sfânt, luminând Biserica să înţeleagă Scripturile, să săvârşească Sfintele Taine şi să păzească toate cele poruncite de El, îndreptând necontenit viaţa creştinilor spre Învierea de obşte şi spre Împărăţia cerească a slavei Preasfintei Treimi (cf. Ioan 16, 13).Dreptmăritori creştini,Modurile prezenţei Domnului nostru Iisus Hristos în Biserică şi ale comunicării harului Său mântuitor celor ce cred în El şi împlinesc voia Lui sunt multe şi minunate, sfinte şi mântuitoare.Hristos Cel Înviat este prezent în Biserica Sa şi Se dăruieşte credincioşilor prin ascultarea cuvântului Evangheliei Sale şi prin împlinirea poruncilor Sale, după cum El Însuşi ne învaţă zicând: „cel ce ascultă cuvântul Meu şi crede în Cel ce M-a trimis are viaţă veşnică şi la judecată nu va veni, ci s-a mutat de la moarte la viaţă” (Ioan 5, 24); „dacă păziţi poruncile Mele, veţi rămâne întru iubirea Mea după cum şi Eu am păzit poruncile Tatălui Meu şi rămân întru iubirea Lui” (Ioan14, 10); „dacă rămâneţi întru Mine şi cuvintele Mele rămân în voi, cereţi ceea ce voiţi şi se va da vouă” (Ioan 15, 7).
Cuvântul Evangheliei prin care Hristos Însuşi împreună cu Duhul Sfânt este lucrător în inimile şi cugetele credincioşilorhrăneşte şi inspiră cuvântul nostru de mulţumire şi de cerere către Dumnezeu (cf. Romani 10, 17). Astfel, prezenţa lucrătoare a lui Hristos în noi se simte îndeosebi în şi prin rugăciune,întrucât aceasta este răspunsul nostru la chemarea adresată nouă de Hristos prin cuvântul Evangheliei Sale. De aceea, înainte şi după ascultarea Evangheliei lui Hristos în biserică,noi cântăm "Slavă ţie, Doamne, slavă ţie!".Un alt mod al prezenţei lui Hristos în Biserică şi al dăruirii. Sale celor ce cred în El sunt Sfintele Taine pe care Biserica le numeşte "dumnezeieştile, sfintele, preacuratele, nemuritoarele, cereştile şi de viaţă făcătoarele, înfricoşătoarele lui Hristos 5 Taine". Părintele Dumitru Stăniloae a definit Sfintele Taine ale Bisericii ca fiind multipla dăruire a lui Hristos către noi prin care se înfăptuieşte unirea oamenilor cu Hristos 1.În Taina Sfântului Botez, Hristos Cel botezat în Iordan şi Cel Ce a botezat mai apoi cu Duh Sfânt în chip de limbi de foc pe ucenicii Săi, este prezent şi Se uneşte cu cei ce cred în El: „Căci, câţi în Hristos v-aţi botezat, în Hristos v-aţi îmbrăcat”, ne învaţă Sfântul Apostol Pavel (cf. Galateni 3, 27).Botezul este Sfânta Taină prin care ne împărtăşim de harul mântuitor al Sfintei Treimi şi primim numele Mântuitorului nostru Iisus Hristos, adică numele de creştin care înseamnă uns cu Duhul Sfânt, după cum se spune în slujba Sfintei Taine a Mirungerii celui botezat: „Pecetea Darului Sfântului Duh”. Prin credinţă şi prin harul Sfântului Duh primit la Sfântul Botez, Hristos locuieşte în inimile celor botezaţi (cf. Efeseni 3, 17-18) şi îi pregăteşte pentru viaţa veşnică, după cum ne învaţă Sfântul Apostol Pavel zicând: „Iar dacă Duhul Celui ce a înviat pe Iisus din morţi locuieşte în voi, Cel ce a înviat pe Hristos Iisus din morţi va face vii şi trupurile voastre cele muritoare, prin Duhul Său care locuieşte în voi” (Romani 8, 11).Hristos Cel Înviat este prezent şi lucrător în Biserică şi prin Sfânta Taină a Cununiei, binecuvântând cu prezenţa şi cu harul Său legătura de iubire dintre mire şi mireasă ca icoană sfântă a legăturii dintre El şi Biserica Sa, după cum se spune în Apostolul de la Cununie: „De aceea, va lăsa omul pe tatăl său şi pe mama sa şi se va alipi de femeia sa şi vor fi amândoi un trup. Taina aceasta mare este; iar eu zic în Hristos şi în Biserică” (Efeseni 5, 31-32). Hristos Cel prezent împreună cu Maica Sa şi cu ucenicii Lui la Nunta din Cana Galileii (cf. Ioan cap. 2) este prezent prin harul Său la fiecare Cununie creştină săvârşită cu credinţă şi evlavie în Biserica Ortodoxă.Hristos Cel Înviat este prezent şi lucrător în Sfânta Taină a Preoţiei întrucât treptele şi numele de diacon , preot şi episcop sunt nume hristologice, adică mărturii ale lucrării lui Hristos în Biserica Sa, El fiind Slujitorul (Diaconul) , Marele Preot şi Episcopul („Păstorul şi... Păzitorul şEpiscopulţ sufletelor voastre” , cf. I Petru 2, 25). Însuşi Mântuitorul a făgăduit că este prezent în cei pe care El îi trimite ca să-L mărturisească: „Cel ce vă ascultă pe voi, pe Mine Mă ascultă” (Luca 10, 16), sau „Cel care primeşte pe cel pe care-l voi trimite Eu, pe Mine Mă primeşte” (Ioan 13, 20). Prin aceasta se vede cât de mare şi sfântă este lucrarea lui Hristos în Biserică prin preoţii Lui sfinţiţi de Duhul Sfânt „ca să păstorească Biserica lui Dumnezeu”(Fapte 20, 28).Hristos Cel Înviat este prezent în Taina Sfântului Maslu, El „doctorul sufletelor şi al trupurilor noastre” (Slujba Sfântului Maslu) sau Izvorul tămăduirilor (Slujba sfinţirii apei), Cel Ce avindecat mulţime de bolnavi. De aceea, Sfântul Ioan Gură de Aur a numit Biserica lui Hristos o „farmacie duhovnicească, unde se pregătesc leacuri noi, ca să ne vindecăm de rănile pecare ni le face lumea”Hristos Cel Înviat este prezent în Taina Pocăinţei şi a Iertării Păcatelor ca Cel Ce a iertat şi vindecat pe femeia păcătoasă, pe slăbănogul din Capernaum, pe bolnavul de la lacul Vitezda şi pe mulţi alţii. Darul iertării păcatelor pentru dobândirea vieţii veşnice este cel mai mare dar pe care Hristos Domnul l-a dăruit ucenicilor Săi în prima zi a Învierii Sale din morţi, zicând: „Pace vouă! Precum M-a trimis pe Mine Tatăl, vă trimit şi Eu pe voi.Şi zicând acestea, a suflat asupra lor şi le-a zis:Luaţi Duh Sfânt, cărora veţi ierta păcatele, le vor fi iertate şi cărora le veţi ţine vor fi ţinute” (Ioan 20, 21-23). Sfântul Ioan Gură de Aur, vorbind despre iertarea păcatelor prin SfântaSfântul Ioan Gură de Aur zice: „Intraţi în biserică şi mărturisiţi-vă păcatele voastre, căindu-vă pentru ele; căci acolo veţi afla doctorul care vă vindecă, iar nu un judecător care să vă osândească; acolo nu se cere pedepsirea păcătosului, ci se dă iertarea păcatelor”În mod deosebit Hristos-Domnul Cel Înviat din morţi este prezent şi se dăruieşte credincioşilor în Taina Sfintei Euharistii, potrivit făgăduinţei Sale: „Cel ce mănâncă trupul Meu şi bea sângele Meu are viaţă veşnică, şi Eu îl voi învia în ziua cea de apoi” (Ioan 6, 54), sau „Cel ce mănâncă trupul Meu şi bea sângele Meu rămâne întru Mine şi Eu întru el” (Ioan 6, 56).Tâlcuind cele spuse de Sfântul Evanghelist Ioan, Sfântul Chiril al Alexandriei († 444) zice: „Deoarece Cuvântul de viaţă făcător al lui Dumnezeu S-a sălăşluit în trup, l-a prefăcut pe acesta în binele propriu, adică în viaţă, şi l-a arătat, prin unirea negră ită, devenit prin adaos de viaţă făcător, precum este El Însuşi prin fire. De aceea trupul lui Hristos face vii pe cei ce se împărtăşesc de El. Căci, când vine în cei muritori, alungă moartea şi scoate stricăciunea, având în Sine puterea care desfiinţează stricăciunea în mod desăvârşit”
Un alt mod al prezenţei tainice a lui Hristos Cel Înviat în lume este prezenţa şi chemarea Sa în şi prin semenii noştri care au nevoie de prezenţa şi ajutorul nostru frăţesc. În ei, Hristos-Domnul aşteaptă răspunsul nostru la iubirea Lui milostivă, precum şi disponibilitatea noastră de a deveni mâinile Lui milostive faţă de semenii noştri în nevoi. Acest adevăr ni-l arată Sfânta Evanghelie după Matei, în capitolul 25, în care se vorbeşte despre iubirea faţă de aproapele ca fiind criteriul Judecăţii de Apoi, când Hristos-Dreptul Judecător va zice: „Adevărat zic vouă, întrucât aţi făcut unuia dintr-aceştifraţi ai Mei, prea mici, Mie Mi-aţi făcut... Adevărat zic vouă: Întrucât nu aţi făcut unuia dintre aceşti prea mici, nici Mie nu Mi-aţi făcut” (Matei 25, 40 şi 45). Sfântul Ioan Gură de Aur ne învaţă că unirea cu Hristos prin Taina Sfintei Euharistii rămâne neroditoare dacă nu se împlineşte în faptele milei creştine: „Vrei să cinsteşti Trupul lui Hristos? Nu-l nesocoti când este gol. Nu-l cinsti aici, în biserică, prin ţesături de mătase atunci când îl laşi afară să sufere de frig şi fără îmbrăcăminte.Căci Cel Ce a spus: Acesta este trupul Meu şi l-a transformat pe el spunând aceste cuvinte este Acelaşi Care zice: Flămând am fost şi nu Mi-aţi dat să mănânc (...) Aminteşte-ţi că este vorba, de asemenea, de Hristos atunci când semenul tău rătăceşte străin şi fără adăpost”Iubiţi credincioşi şi credincioase, Prezenţa lui Hristos Cel Înviat în Biserică şi în lume este o prezenţă tainică, spirituală, care nu izbeşte privirile şi nu ne constrânge fizic sau moral, pentru că Hristos-Domnul respectă libertatea noastră de a-L primi sau refuza. Hristos Cel Înviat nu forţează uşile sufletului nostru, nu anulează libertatea noastră; drumul Lui se întâlneşte cu drumul vieţii noastre, dar în casa sufletului şi a trupului nostru nu intră decât dacă este primit înmod liber. El ne spune adesea, în multe chipuri şi în multe împrejurări: „Iată, stau la uşă şi bat; de va auzi cineva glasul Meu şi va deschide uşa, voi intra la el şi voi cina cu el şi el cu Mine”(Apocalipsa 3, 20). Cine-L primeşte pe El primeşte Viaţa şi Bucuria veşnică, primeşte Cerul în inima şi în casa sa. Cine nu deschide uşa inimii sale lui Hristos, se încuie pe sine în afara Împărăţiei lui Dumnezeu, după cum se spune într-o cântare liturgică din Postul Sfintelor Paşti: „Iată Mirele vine în miezul nopţii şi fericită este sluga pe care o va afla priveghind; iar nevrednică este iarăşi cea pe care o va afla lenevindu-se. Vezi, dar, suflete al meu, cu somnul să nu te îngreunezi, ca să nu te dai morţii şi afară de împărăţie să te încui...”
Prezenţa lui Hristos Cel Înviat se invocă în rugăciune.Când spunem „Doamne, ajută-mă”, „Doamne, miluieşte-mă”, „Doamne, fii cu mine”, „Doamne, scapă-mă”, „Doamne, mântuieşte-mă”, toate aceste expresii pe care le-am învăţat din Evanghelia lui Hristos sunt chemări ale lui Hristos în sufletul, în viaţa noastră şi în activitatea noastră, întrucât prezenţa Lui se oferă, dar nu se impune.Hristos Cel Înviat nu lipseşte niciodată de la întâlnirea cu noi, ci noi uităm adesea să-L căutăm, să-L chemăm sau să-L primim. Mărturisirea cea mai cunoscută a prezenţei lui Hristos în Biserica Sa este salutarea liturgică ortodoxă: „Hristos în mijlocul nostru”, urmată de răspunsul: „Este şi va fi, totdeauna, acum si pururea si în vecii vecilor, amin!”. Astfel se confirmă făgăduinţa prezenţei lui Hristos în Biserica Sa, pe baza experienţei Bisericii Sale care trăieşte în şi se hrăneşte cu prezenţa iubitoare, sfinţitoare şimântuitoare a lui Hristos.Precum în ziua Învierii Sale, Hristos-Domnul Cel Înviat a venit la ucenicii Săi adunaţi laolaltă, a stat în mijlocul lor şi i-a binecuvântat, tot aşa El vine şi stă în mijlocul credincioşilor adunaţi în numele Său, în orice loc şi orice timp, potrivit făgăduinţei Sale: „Unde sunt doi sau trei adunaţi în numele Meu, acolo sunt şi Eu în mijlocul lor” (Matei 18, 20). Folosindu-Se de mâna şi glasul preotului, Hristos ne întâmpină şi ne binecuvintează cu pacea Sa. De aceea, în cultul ortodox preotul transmite, prin cuvânt şi gest, binecuvântarea lui Hristos, zicând: „Pace tuturor!”, în timp ce binecuvintează cu mâna dreaptă în formă de cruce.Pacea cerească pe care o aduce Hristos Cel Înviat din morţi în sufletele credincioşilor este pacea împăcării omului cu Dumnezeu, puterea biruinţei asupra păcatului şi a morţii, puterea iubirii jertfelnice, care îi ajută să treacă prin necazurile, ispitele şi încercările vieţii pământeşti. Această putere o confirmă Sfântul Apostol Pavel când zice: „Toate le pot întru Hristos, Cel care mă întăreşte” (Filipeni 4, 13).
Puterea Crucii şi a Învierii, ca prezenţă tainică, dar reală a lui Hristos în Biserică, o confirmă apostolii şi martirii care şi-au dat viaţa pentru El, ierarhii, preoţii şi diaconii care s-au luptat pentru apărarea dreptei credinţe, monahii şi monahiile care s-au nevoit în mănăstiri şi schituri prin post şi rugăciune, familiile creştine care au născut şi crescut copii în credinţă, precum şi toţi cei ce au purtat cu bucurie crucea multor încercări şi suferinţe, cu credinţa în ajutorul lui Hristos şi cu nădejdea Învierii. Biserica trăieşte din prezenţa iubirii mântuitoare a lui Hristos (cf. Romani 8, 35), din legătura vie cu El, ca urmare a „credinţ ei lucrătoare prin iubire” (Galateni 5, 6) şi aşteaptă cu credinţă, nădejde şi dragoste împlinirea făgăduinţei Lui: „Eu sunt învierea şi viaţa; cel ce crede în Mine, chiar dacă va muri, va trăi. Şi oricine trăieşte şi crede în Mine nu va muri în veac” (Ioan 11, 25-26).În paginile de mai sus ale Scrisorii Pastorale, când am subliniat importanţa prezenţei mântuitoare a lui Hristos Cel Înviat în Biserică, am adus mai ales mărturii din Sfânta Scriptură şi din Sfânta Liturghie, îndeosebi pentru că anul acesta 2008 este, în Patriarhia Română, Anul jubiliar al Sfintei Scripturi şi al Sfintei Liturghii , când aniversăm 320 de ani de la tipărireaBibliei de la Bucureşti (1688), prima ediţie integrală a Sfintei Scripturi în limba română, şi 500 de ani de la tipărirea primului Liturghier ortodox, şi anume Liturghierul slavon apărut laTârgovişte în anul 1508. Prin ascultarea cuvântului lui Dumnezeu din Sfânta Scriptură şi prin participarea la Sfânta Liturghie, simţim noi în modul cel mai intens prezenţa iubitoare, sfinţitoare şi mântuitoare a lui Hristos în Biserică, pentru a ne dărui bucurie, pace şi viaţă veşnică.Fraţi şi surori în Domnul,În aceste zile de Sfântă Sărbătoare a Sfintelor Paşti să ne bucurăm de prezenţa iubitoare şi sfinţitoare a lui Hristos Cel Înviat în sufletele şi în casele noastre. Să-L preamărim mulţumindu-I pentru binecuvântarea şi pacea pe care ni le dăruieşte când Îl căutăm pe El. În acelaşi timp, să transmitem şi noi bucurie şi pace în jurul nostru, prin cuvânt şi faptă, mai ales ajutând pe cei bolnavi, pe cei săraci, pe cei bătrâni, pe cei nevoiaşi, pe cei întristaţi şi necăjiţi, pe cei îndoliaţi sau îndureraţi.Să nu uităm în rugăciunea şi iubirea noastră pe fraţii noştri din străinătate, îndeosebi pe cei ce se află departe de România. Să folosim timpul Sfintelor Paşti pentru a întări comuniuneade iubire între părinţi şi copii, între soţi şi soţii, între prieteni, între vecini, să căutăm „pacea cu toţi şi sfinţenia, fără de care nimeni nu va vedea pe Domnul” (Evrei 12, 14).În lumina marelui Praznic al Învierii Domnului nostru Iisus Hristos şi a rugăciunii Sfinţilor Săi, vă adresăm tuturor părinteşti doriri de sănătate şi mântuire, de pace şi bucurie, de ajutor de la Dumnezeu în toată fapta cea bună, dimpreună cu salutarea pascală: „Hristos a înviat!”.„Harul Domnului nostru Iisus Hristos, dragostea lui Dumnezeu- Tatăl şi împărtăşirea Sfântului Duh să fie cu voi cu toţi!(II Corinteni 13, 13).


"Al vostru către Hristos-Domnul rugător,† D A N I E L

lunes, 28 de abril de 2008



¡Cristo ha resucitado!
¡En verdad ha resucitado!
Hristos a înviat! Adevărat a înviat!
Христос Воскресе!
Воистину Воскресе!
Χριστός Ανέστη! Αληθώς Ανέστη!
ქრისტე აღსდგა! ჭეშმარიტად აღსდგა!

¡Feliz fiesta de la Pascua del Señor!

Que Cristo Resucitado ilumine nuestros corazones

y nuestras vidas con la luz de su Santa Resurrección

y nos de el don de su paz.

Que brille siempre en nosotros la luz dichosa de la Santa Pascua

P Nicolás y toda la Parroquia de Alicante.


Fotos fiestas de Semana Santa:

http://picasaweb.google.com/Parroquiaortodoxa/ViernesSantoYPascua2008

Al celui între sfinti Pãrintelui nostru Ioan Gurã de Aur, Arhiepiscopul Constantinopolului,


De este cineva credincios si iubitor de Dumnezeu, sã se bucure de acest Praznic frumos si luminat. De este cineva slugã înteleaptã, sã intre, bucurându-se, întru bucuria Domnului sãu. De s-a ostenit cineva postind, sã-si ia acum rãsplata. De a lucrat cineva din ceasul cel dintâi, sã-si primeascã astãzi plata cea dreaptã. De a venit cineva dupã ceasul al treilea, multumind sã prãznuiascã. De a ajuns cineva dupã ceasul al saselea, sã nu se îndoiascã nicidecum, cãci cu nimic nu va fi pãgubit. De a întârziat cineva pânã în ceasul al nouãlea, sã se apropie, nicidecum îndoindu-se. De-a ajuns cineva abia în ceasul al unsprezecelea, sã nu se teamã din pricina întârzierii, cãci darnic fiind Stãpânul, primeste pe cel din urmã ca si pe cel dintâi, odihneste pe cel din al unsprezecelea ceas ca si pe cel ce a lucrat din ceasul dintâi; si pe cel din urmã miluieste si pe cel dintâi mângâie; si acelui plãteste, si acestuia dãruieste; si faptele le primeste; si gândul îl tine în seamã, si lucrul îl pretuieste, si vointa o laudã. Pentru aceasta, intrati toti întru bucuria Domnului nostru: si cei dintâi si cei de-al doilea luati plata. Bogatii si sãracii, împreunã bucurati-vã. Cei ce v-ati înfrânat si cei lenesi, cinstiti ziua. Cei ce ati postit si cei ce n-ati postit, veseliti-vã astãzi. Masa este plinã, ospãtati-vã toti. Vitelul este mult, nimeni sã nu iasã flãmând. Gustati toti din ospãtul credintei: împãrtãsiti-vã toti din bogãtia bunãtãtii. Sã nu se plângã nimeni de lipsã, cã s-a arãtat împãrãtia cea de obste. Nimeni sã nu se tânguiascã pentru pãcate cã din mormânt, iertare a rãsãrit. Nimeni sã nu se teamã de moarte, cã ne-a izbãvit pe noi moartea Mântuitorului; si a stins-o pe ea cel ce a fost tinut de ea. Prãdat-a iadul, Cel ce s-a pogorât în iad; umplutu-l-a de amãrãciune fiindcã a gustat din Trupul Lui. Si aceasta mai înainte întelegând-o, Isaia a strigat: Iadul s-a amãrât întâmpinându-Te pe Tine jos: amãrâtu-s-a cã s-a stricat. S-a amãrât cã a fost batjocorit; s-a amãrât cã a fost omorât, s-a amãrât cã s-a surpat, s-a amãrât cã a fost legat. A prins un trup si de Dumnezeu a fost lovit. A prins pãmânt si s-a întâlnit cu cerul. A primit ceea ce vedea si a cãzut prin ceea ce nu vedea. Unde-ti este moarte, boldul? Unde-ti este iadule, biruinta? Înviat-a Hristos si tu ai fost nimicit. Sculatu-s-a Hristos si au cãzut diavolii. Înviat-a Hristos si se bucurã îngerii. Înviat-a Hristos si viata stãpâneste. Înviat-a Hristos si nici un mort nu este în groapã; cã Hristos sculându-Se din morþi, începãtura celor adormiti S-a fãcut.
Lui se cuvine slavã si stãpânire în vecii vecilor. Amin!

HOMILIA PASCUAL DE NUESTRO PADRE ENTRE LOS SANTOS SAN JUAN CRISÓSTOMO ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA


Aquél que es devoto y amante de Dios, que disfrute de esta magnifica y brillante fiesta. Aquél que es un siervo agradecido, que entre alegremente en el gozo del Señor. Aquél que está cansado en ayuno que reciba ahora el denario de recompensa. Si a1guien ha trabajado desde la primera hora, que reciba su gratificación correspondiente. Si a1guien ha llegado después de la tercera hora, que participe en la fiesta agradecido. Aquél que llega después de la sexta hora, que no dude: él nada pierde. Si a1guien ha demorado hasta la novena hora, que se aproxime, sin vacilación. Aquél que llega en la undécima hora, que no tema a causa de su demora, porque el Señor es de gracia y de generosidad. El recibe tanto a los últimos como a los primeros. El concede descanso al que viene en la undécima hora, igual como aquél que ha trabajado desde la primera. hora. El tiene misericordia del último, y satisface al primero. A aquél da, y a éste regala. El recibe las obras y acepta la intención. Honra los hechos, y alaba el empeño. Por lo tanto, entrad vosotros todos al gozo de vuestro Señor. Los primeros y los últimos, tomad vuestra recompensa. Ricos y pobres, regocijaos y alegraos juntos. Porque la mesa está llena, deleitaos de ella todos. El ternero está echado entero; que nadie se retire con hambre. Regocijaos todos del banquete de la fe. Disfrutad de todas las riquezas de la bondad. Que nadie se queje de su pobreza, porque el Reino Universal se ha manifestado. Que nadie se lamente a causa de los pecados, porque el perdón ha surgido resplandeciente del Sepulcro. Que nadie tema la muerte, porque la muerte del Salvador nos ha librado. Porque destruyó la muerte cuando ésta se apoderó de El. Aquél que descendió al infierno aniqui1ó al infierno; y lo hizo experimentar la amargura; cuando éste tomó su Cuerpo. Esto predijo Isaías cuando exclamó diciendo: "El hades fue amargado, cuando Te encontró abajo. Ha sido amargado, funestamente, porque ha sido destruido. Ha sido amargado porque ha sido encadenado. Recibió un Cuerpo, y he aquí que era Dios. Tomó la tierra, y encontró Cielo. Tomó lo visible, y fue vencido invisiblemente. ¿Oh muerte dónde está Tu poder? ¿Oh hades dónde está Tu victoria Cristo resucitó, y fuiste aniquilado. Cristo resucitó y fueron arrojados los demonios, Cristo resucitó y los Angeles se regocijaron. Cristo resucitó y reinó la vida.. Cristo resucitó, y los sepulcros se vaciaron de los muertos. Porque Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, fue el Primogénito de entre los muertos, a El sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 11 de abril de 2008

Biserica Ortodoxa din Alicante: Săptămâna Patimilor



Săptămâna Patimilor

Domnului nostru Iisus Hristos

Biserica Ortodoxa din Alicante
Sf Apostol Andrei si Sf Ierarh Nicolae
C/ Virgen del Socorro 5903001 Alicante; tfno: 676929455

Vineri 18 aprilie: 20:00 Vecernia

Sâmbăta 19 Aprilie , Sâmbăta lui Lazar

9:00 Sfînta Liturghie. Pomenirea mortilor
19:30 Acatistul; 20:00 Vísperas.


Duminca 20 Aprilie, Dumica Floriilor,
Intrarea Domnului in Ierusalim

8:30 Utrenie; 9:30, Sfînta Liturghie, binecuvântarea salceiei
si Procesiune intrării triumfale a lui Isus în Ierusalim. Dupa Procesiunile Vecernia Logodnicului

Luni 21, Marti 22 Aprile: 20:00 Vecernia Logodnicului

Miercuri 23 Aprile: 19:30 Vecernia 20:00 Sfântul Maslu



24 Aprilie: Joia Mare

7:30 Sfânta Liturghie “Cina Domului”
20: 00 Denia celor 12 evanghelii sau a Evangheliilor patimilor Domnului


25 Aprilie: Vinerea Mare

19:00 Acatistul Patimilor Domnului
20:00 Denia Prohodului Domnului
Dupa slubja procesiune cu Sfântul Epitaf

26 aprilie: Sâmbătă Mare

9:00-11:00 Impărtăşiri copii şi bătrâni ce nu pot participa la Sf.Liturgie a Învierii

21:00 Slubja in Mormânt Domnului


24:00 Sfinta Slubja

a Învierii Domnului

Sfânta Lumină, Utrenie, Binecuvântarea brâncei, oualor si carnulilor.
Sfânta Liturgie Pascala

26 de Abril, Duminica Sfintelor Paşti.

11:00 Vecernia celei de a II-a Învieri