domingo, 28 de febrero de 2021

DOMINGO DEL HIJO PRÓDIGO

 



Situemos el texto Evangélico que hemos escuchado hoy. Ante la crítica de los escribas y fariseos y las murmuraciones de estos por el trato que da nuestro Señor a los pecadores, Él presenta tres parábolas que enfatizan el infinito y misericordioso amor de Dios por los hombres y en especial por los pecadores arrepentidos. Estas tres parábolas son la de la oveja perdida, la dracma extraviada y el hijo pródigo.

El joven del Evangelio, pide a su padre la parte de su herencia y marcha a una tierra lejana donde disipa todo lo que había obtenido de su padre en una vida de pecado. El alma que ha recibido gratis de Dios como un regalo la gracia y los dones divinos por el bautismo, se aparta de Dios, se disipa en el mundo de los sentidos y pasiones, pierde la razón y la contemplación divina, como nos dice San Gregorio Palamás y pierde su comunión con Dios, su Padre. El hombre disipa su alma, pervierte sus pensamientos, se pierde en medio de todo tipo de falsas ideologías y enseñanzas erróneas, la extravía y termina cayendo en toda clase de pecados, en la mayoría de las ocasiones, como fruto y culminación de ese engaño de su alma que no los considera ya ni siquiera pecados. Para el Santo de Salónica el alma es nuestra gran riqueza y la rectitud de pensamiento es la gran riqueza del alma. Si el alma esta corrompida entonces esta se pierde en la fornicación y la imprudencia.

Esta huida de Dios al mundo quimérico del exterior, es a lo que se refiere el salmo de David cuando decimos: “El que se aparta de ti, perecerá” (Sal 72,26). Aunque se les vea vivos, en realidad están muertos y en esa muerte verdadera que es la muerte espiritual. El hombre que se aleja de Dios, de la Iglesia y de la Verdad, cree que el pecado lo llena, lo satisface, lo alegra… Más todo es momentáneo, enseguida aparece el vacío en el alma, la falta de sentido en la vida y en la propia existencia que conducen finalmente a la desesperación. Quiere saciarse con el alimento de los cerdos, con la satisfacción de las pasiones que burlones, le niegan los demonios. Ante esto hay dos salidas: continuar corriendo hacia el precipicio de la angustia emocional y existencial, alejándose obstinadamente más y más de Dios; o humillarse, arrepentirse y recuperar el sentido de su vida.

Nos dice el Evangelio que aquel joven volvió en sí mismo cuando paró y reflexionó sobre él y sus circunstancias. Hoy en día nos encontramos con la triste situación de que se ha perdido el ejercicio de la reflexión, del pararse para estar con uno mismo. La sociedad nos lleva por el camino de todo lo rápido, las prisas en la vida cotidiana, el continuo ir y venir, las actividades laborales, sociales, familiares que se agolpan unas junto a otras. El mundo de las redes sociales y la televisión nos impiden pararnos, leer, reflexionar, pensar sobre lo que sucede a nuestro alrededor, lo que nos sucede a nosotros mismos. Todo son flases, opiniones, pequeñas noticias e informaciones que nos llevan de unas a otras, de un link a otro link, sin tiempo a digerir ni a distinguir lo verdadero de lo falso, lo útil de lo inútil. Cuando somos capaces de pasar de lo exterior a lo interior vemos en lo que hemos convertido nuestras vidas, hemos terminado apacentando cerdos, engordando nuestras pasiones y acordamos de la casa de nuestro Padre, sentimos hambre, pero no es un hambre material, es el hambre de lo que perdimos, el hambre y la sed de la gracia, de la oración, de los sacramentos y surge el deseo de volver a la casa del Padre, de abandonar el fango del pecado y los cerdos de las pasiones.

Dios nos dio la libertad, nos deja libres para elegir. Muchas veces quisiera ir al corazón del hombre, pero como dice el apóstol Juan, no lo recibimos. El padre ve a lo lejos al hijo y sale corriendo a su encuentro, en el momento en el que Dios ve el más mínimo temblor de arrepentimiento en el corazón del hombre se derrama abundantemente, en el alma que le abre su puerta, por medio del torrente de la gracia. “He pecado” más el padre lo abraza lleno de una inmensa alegría, la que hay en el cielo por un pecador que se convierte. Lo había vestido con la túnica resplandeciente del bautismo, más ahora le da la túnica nueva del segundo bautismo, la reconciliación fruto del sincero arrepentimiento que borra los pecados; le da el anillo, pues aquél que se ha arrepentido, que permanece en la Iglesia, cerca de los Sacramentos, quien está unido a Dios, tiene autoridad sobre la obra de los demonios y ya no será tan fácilmente engañado por ellos, y recibe el calzado de los hombres libres frente a la descalcez de los esclavos, pues sólo el que se arrepiente y vuelve a Dios y vive en Dios es verdaderamente libre, al verse desligado de la esclavitud del pecado y las pasiones que es donde muchos creen, en su ignorancia, que está la libertad.

Al hombre arrepentido, la Iglesia, la casa del Padre, se le presenta como el lugar donde participará del sacrificio del ternero cebado, imagen del sacrificio de la Eucaristía, donde recupera su condición de hijo de Dios.

Mirando la actitud del hijo mayor, podemos volver al tema del sacramento de la confesión. En este sacramento, normalmente se presenta un hijo u otro en los que vienen a él. Por un lado, está el fiel que acude como el hijo pródigo, y es de esta manera como hemos de acudir: confesamos nuestro pecado, estamos arrepentidos y humildemente pedimos perdón y clemencia; por otro lado, están los que acuden como el hijo mayor, contando todo lo que él ha hecho, sus victorias: “Te he servido durante tantos años y nunca he roto tus mandamientos”; sigue acusando: “Nunca me diste ni un cabrito”; y termina contando los pecados de los demás: “Este hijo tuyo que se gastó tu fortuna con prostitutas”. Y si aparecen en la confesión es porque son normales en la vida diaria, lo que provoca el endurecimiento del corazón.

Terminemos con este texto de las alabanzas de los maitines de este domingo:

“Padre bueno, me he apartado de ti, más no me desampares ni me muestres indigno de tu reino. El astuto enemigo me desnudó y se llevó mi riqueza. Derroché los dones de mi alma como una prostituta. Entonces, levantándome y volviéndome hacia Ti, clamo: Hazme como uno de Tus esclavos, Tú que por mí extendiste en la Cruz tus manos purísimas, para sacarme del dominio la terrible bestia y cubrirme de nuevo con aquel manto primero, pues eres misericordioso.” 

¡Alabado sea nuestro Dios, ahora y por los siglos de los siglos! Amén.

viernes, 26 de febrero de 2021

La parábola del Hijo Pródigo y la confesión



En la Confesión normalmente se presenta un hijo u otro en los que vienen a ella. Por un lado, está el fiel que acude como el hijo pródigo, y es de esta manera como hemos de acudir: confesamos nuestro pecado, estamos arrepentidos y humildemente pedimos perdón y clemencia; por otro lado, están los que acuden como el hijo mayor, contando todo lo que él ha hecho, sus victorias: “Te he servido durante tantos años y nunca he roto tus mandamientos”; sigue acusando: “Nunca me diste ni un cabrito”; y termina contando los pecados de los demás: “Este hijo tuyo que se gastó tu fortuna con prostitutas”. Y si aparecen en la confesión es porque son normales en la vida diaria, lo que provoca el endurecimiento del corazón.

lunes, 22 de febrero de 2021

FARISEO Y PUBLICANO



    Una de las partes más difíciles de la vida cristiana es aprender a ser uno mismo ¿Cómo distinguir lo verdadero de lo falso en nuestra vida?¿Cómo saber si soy yo o una de las muchas máscaras tras las que nos escondemos? ¿Cómo descubrir la vida real, nuestra verdadera y profunda belleza? No la belleza exterior, llamativa, momentánea, que se disuelve y aja convirtiéndose en polvo, sino la belleza de Dios que se refleja en el hombre, la belleza de la providencia de Dios ... El éxito, el placer, los numerosos derechos humanos se han convertido en conceptos imprescindibles para el hombre contemporáneo que se atasca en este espacio de aspiraciones biológicas terrenales. No hay Misterio en su vida ... Misterio de Dios, Misterio del hombre, Misterio del Amor, Misterio de la muerte y de la vida.
    En vez de poner todos los tesoros de nuestro corazón a los pies del Salvador, crucificado por nosotros, corremos, escapamos, huimos; probamos los bueyes comprados", admiramos el campo de la vida, enterramos a nuestros muertos, escondemos la plata de nuestro Señor. La vida sin Dios es un camino a la muerte. Gracias a Dios, que Él tiene un conjunto de herramientas enorme, asombroso y diverso para sacarnos del encanto terrenal, para darle una nueva mirada al mundo, a los valores verdaderos, al verdadero sentido eterno de la vida.
A través de la enfermedad, del dolor, de la muerte de seres queridos; a través del colapso y la crisis, a través de los golpes de la vida o, por el contrario, a través de la alegría y la inspiración, a través de una visión de la armonía y la integridad del mundo, a través de la belleza de la naturaleza y el amor, podemos encontrarnos con Dios. “Tú nos creaste para ti, y nuestro corazón no conoce reposo hasta que descanse en ti”, exclama el beato Agustín. Así cada uno viene a la Iglesia con sus pensamientos, con sus problemas, con su vida, con sus anhelos.
    San Nectario de Óptina dijo: “Mira, qué belleza: el sol, el cielo, las estrellas, los árboles, las flores ... ¡Pero antes no había nada! ¡Nada! ¡Y Dios creó tal belleza de la nada! Así también ocurre con el hombre: cuando llegue sinceramente a la conciencia de que no es nada, entonces Dios comenzará a crear grandes cosas de él.
    Dos personas estaban en el templo muy cerca, pero la distancia entre ellos era enorme, distancia espiritual: la fealdad del orgullo y la belleza de la humildad, cielo y tierra, vida y muerte.
    El fariseo se pone en un pedestal, se tira flores y se aplaude. ¡Bravo por mí! “Dios, te doy gracias porque YO no soy como otras personas: ladrones, delincuentes, adúlteros, drogadictos, borrachos, mendigos, corruptos, lujurioso, mentirosos. YO soy un verdadero cristiano ortodoxo. YO voy a la iglesia con regularidad, enciendo velas, y escribo pomélnics, y hago el ayuno... (Ssshhhhhh…. os diré un secreto: YO pago el diezmo) YO,YO, YO, YO…
    Y el publicano ni siquiera tenía nada que decir en su propia defensa. Es un publicano, un pecador, sólo puede ponerse en manos de Dios y desde lo más profundo de su corazón decir: “¡Oh Dios, ten piedad de mí, pecador! ". Dos mundos, dos personas, separadas por un abismo.
    San Silouan el Athonita, decía de sí mismo: “Cuando todavía estaba en el mundo, la gente me elogiaba y pensaba que era bueno. Pero cuando llegué al monasterio, conocí a gente buena de verdad y me di cuenta de que yo no valía absolutamente nada comparado con ellos ¡así es como puedes cometer un error, enorgullecerte y morir! "

    Y en el Patericón se nos dice: "¡Es imposible para un cristiano regocijarse verdaderamente sin lágrimas y sin dolor!" El camino de las lágrimas es por el que va el publicano, golpeándose en el pecho con arrepentimiento y por ello es justificado frente a la arrogancia y la soberbia del fariseo, pues dice el Señor: “Todo el que se enaltece será humillado, más el que se humilla será enaltecido”, dice el Señor (Lc 18:14). “Huyamos de la soberbia de la soberbia del fariseo y aprendamos de la humildad del publicano” pidiendo con insistencia a Dios: “Ábrenos las puertas de la Misericordia”, tal y como dicen los hermosos textos de la liturgia del Triodio.
Contando las supuestas buenas acciones del fariseo en la calculadora del corazón: oró, ayunó, arrojó un euro en la gorra de un mendigo en la calle, pagó el diezmo, sólo comió pan y agua durante los miércoles y viernes… más la soberbia y el orgullo, igual a muerte.
    Un suspiro de arrepentimiento que brota del corazón, lágrimas de dolor por los pecados más humildad, igual a el tesoro del arrepentimiento y la salvación. Mientras el corazón experimenta el dolor del arrepentimiento, estamos vivos, en paz, inspirados, íntegros y decididos. Por lo tanto, no es casualidad que los ancianos de Optina dijeran: “¡Hay humildad, hay de todo! ¡no hay humildad, no hay nada! "
    La parábola de hoy es como un cuchillo, como un bisturí, cortando nuestros corazones, y después de dos milenios, es tan actual como en aquellos días cuando Cristo la pronunció. Definitivamente debemos ver a este fariseo desafortunado en nosotros mismos, en nuestro corazón de donde debe ser expulsado. El camino de nuestra vida ha de estar guiado, por el contrario, por la oración sincera del publicano: ¡Oh Dios, ten piedad de mí, pecador! Esta es la única manera de llegar hasta Dios.
    El mundo considera la humildad, la mansedumbre, el arrepentimiento, el llanto como signos de debilidad e inferioridad. Y el orgullo, la arrogancia, la exaltación, el egoísmo como necesarios para la vida. Así el hombre quita a Dios, quita al prójimo y se pone a el mismo como su ídolo al que adorar.
    Comenzamos el Triodio, no cese de brotar de la fuente de nuestro corazón la oración humilde del publicano: ¡Oh Señor, ten piedad de mí pecador!

domingo, 21 de febrero de 2021

EN LA ENFERMEDAD

 


La enfermedad siempre aporta un gran beneficio a una persona. Las enfermedades ayudan a las personas a adquirir la misericordia de Dios. La salud es algo bueno, pero la salud no puede brindarle a una persona el beneficio que trae la enfermedad. La enfermedad trae beneficios espirituales a una persona. La enfermedad es la mayor bendición. Ella lava a una persona de sus pecados y, a veces, le proporciona una recompensa celestial. Si el alma de una persona se compara con el oro, entonces la enfermedad es como el fuego, este es el oro que purifica. Después de todo, Cristo también le dijo al apóstol Pablo: "Mi poder se perfecciona en la debilidad" (2 Cor. 12: 9). Cuanto más sufrimiento le causa una enfermedad a una persona, más se purifica y santifica, solo hay que soportar esta prueba sin murmuraciones y con alegría.

San Paisios Athonita

Las plagas de langostas, las guerras, las sequías, las enfermedades son un flagelo. Y no es que Dios quiera educar al hombre de esta manera, no, estas desgracias son consecuencia de la distancia del hombre con Dios. Todo esto sucede porque el hombre está separado de Dios. Y viene la ira de Dios, para que la persona recuerde a Dios y le pida ayuda. No es que Dios disponga todo esto y ordene que esta o aquella desgracia le llegue a una persona. No, pero Dios, viendo hasta qué punto llegará la malicia de las personas y sabiendo que no cambiarán, permite que suceda la desgracia, para hacerles comprender. Esto no significa que Dios mismo arregle todo esto.

San Paisios Athonita

Un poco de paciencia es lo único que se requiere de nosotros. Dios da la enfermedad para que una persona reciba una pequeña recompensa, y con la ayuda de la enfermedad erradica sus defectos. Después de todo, las enfermedades corporales curan las enfermedades espirituales. La enfermedad física humilla a la persona y así debilita la enfermedad de su alma. Dios convierte todo en el bien del hombre, todo lo que permite, beneficia nuestra alma. Él ve lo que necesitamos y, en consecuencia, nos envía enfermedades, o para que recibamos una recompensa por ello, o para pagar algunos pecados.

San Paisios Athonita

El Señor misericordioso ama a sus siervos y les da dolores en la tierra, para que en los dolores el alma aprenda la humildad y la devoción a la voluntad de Dios y encuentre el alma en el dolor la paz por la cual el Señor dijo: “Aprended de mí, porque soy mansos y humilde de corazón, y encontrareis paz para vuestras almas ".

San Silouan el Athonita

Todos los dolores, fracasos, enfermedades, todo tipo de sufrimiento, soportado con valentía y gratitud a Dios, hacen que la tierra de nuestros corazones sea fértil, poderosa para alimentar el amor.

San Sophrony (Sajarov)

Todo lo bello está asociado con el dolor, pero el dolor también conduce a la alegría. Una rosa produce espinas, y de una espina crece una rosa. Un arco iris suele aparecer después de una tormenta eléctrica. La tormenta debe pasar para que las estrellas sean visibles en el cielo. El razonamiento, iluminado por la fe cristiana y el amor a la sabiduría, da lugar a la capacidad de profundizar en las cosas. En el dolor ve alegría y esperanza, porque Cristo también triunfó a través del dolor de la Pasión y la Cruz.

Archimandrita Efraín (Moraitis)

¿Sabes qué hacer cuando estás enfermo? Debes pedirle a Dios que te perdone tus pecados. Y Dios, ya que tú, lleno de sufrimiento, te vuelves a Él con humildad, perdonará tus pecados y sanará tu cuerpo también. Pero ten cuidado: nunca ores con un segundo pensamiento, no digas: "Dios mío, perdona mis pecados", mientras tu mente está completamente ocupada con tu enfermedad corporal. Tal oración no tendrá ningún efecto. Cuando te levantes a orar, olvídate de tu debilidad corporal, acéptalo como una penitencia impuesta para perdonar tus pecados. Y no se preocupe por lo que sigue. Déjelo en manos de Dios, Él sabe lo que está haciendo.

San Porfirio Kavsokalivita

Las enfermedades corporales están al servicio de muchas y variadas intenciones del inefable amor de Dios. Aquí conviene recordar la opinión popular primitiva de que la enfermedad es el castigo de Dios por los pecados y la salud es una recompensa por las virtudes. Pero en realidad puede ser todo lo contrario. Tantos santos están cargados con muchas dolencias corporales, y muchas personas que viven en pecado y lejos del arrepentimiento nunca se enferman. Por supuesto, nadie niega que un alma aplastada por pasiones pecaminosas es un terreno fértil para el desarrollo de muchas dolencias corporales y viceversa; un alma pacificada llena de ternura divina crea los requisitos previos necesarios tanto para su propia curación como para la salud corporal. Sin embargo, la salud de cada persona, que, como una ola del mar, va y viene, sirve a los propósitos pedagógicos de Dios,

San Porfirio Kavsokalivita

Ora así: “Dios mío, te pido que me sanes, para que pueda bendecirte y alabarte. Pero si sabes que otra cosa es útil para mi salvación, hágase tu voluntad ". Dios no hace nada que no beneficie a nuestra alma. Tanto la enfermedad como la tentación, todo lo que Él permite, nos beneficia. Lo que ocurre es que no lo sabemos y solemos quejarnos, indignarnos y hacer mucho mal. Y Él, por Su gran amor, se esfuerza solo por el beneficio de nuestra alma. Porque él sabe que aquí somos temporales y todo se acaba y pasa rápidamente. Y cuando termine nuestro exilio y se abran los verdaderos ojos del alma, entonces estaremos agradecidos por todo.

San José el Hesicasta

martes, 19 de enero de 2021

LA DISPERSIÓN EN EL MOMENTO DE LA ORACIÓN


Es muy frecuente que en la confesión aparezca este tema de la dispersión en el momento de la oración: Cuando estoy en la iglesia o rezando en casa no puedo concentrarme en el servicio o en las oraciones. Mi mente vuela con innumerables pensamientos que acuden a ella.

No exagero si digo que esto lo dicen nueve de cada diez personas que hablan con su sacerdote o con el padre espiritual. Por lo general se enfrentan a esto aquéllos que tienen muchas o demasiadas responsabilidades en sus vidas, familia, hijos, vida social intensa, duras y exigentes condiciones laborales y demás situaciones que embargan hoy al hombre moderno agotando totalmente sus energías. A esto se añaden nuestras propias compulsiones y pasiones a las que no consideramos como una auténtica enfermedad.
Todo lo anterior no puede ser considerado una regla pues también existen personas que no tienen tantas obligaciones y sin embargo no siguen una correcta práctica espiritual y nadie les ha enseñado como ha de ser su relación con Dios.
¿Cómo podemos responder a esta situación de una manera clara y eficiente?
La falta de concentración se debe a la falta de vida espiritual, la falta de oración diaria, falta de lectura y estudio de las Sagradas Escrituras, falta de asistencia a la Iglesia, nula conversación sobre temas religiosos y sobre la vida espiritual, falta de comunión con Dios…
Cuando vamos a la iglesia una vez por semana y el resto de los días vivimos según los criterios de este mundo, es normal que esta mundanidad nos abrume e impida el cultivo y desarrollo de la vida espiritual; y esto no sucede porque seamos malas personas o unos pecadores empedernidos, sino porque el tiempo que utilizamos en los asuntos mundanos, dejamos que pisotee, ahogue y destruya el tiempo y el espacio espiritual que necesitamos.
¿Cómo podemos revertir esta situación? Muy sencillo: aumentando el tiempo que dedicamos a lo espiritual, a lo santo, a lo divino… en nuestro día a día. Hacer las oraciones de la mañana y den la noche. bendecir los alimentos antes de cada comida y dar gracias al finalizar; dedicar un tiempo a la lectura de la Sagrada Escritura y los Santos Padres; tener nuestro rincón de oración, así como iconos en el resto de la casa que continuamente hagan dirigirse nuestro pensamiento a Dios; Repetir la oración de Jesús siempre que sea posible en el coche, en el autobús, mientras se realizan las tareas de la casa; cumplir con las reglas del ayuno que nos ayuda a mantener sanos nuestro cuerpo y nuestra alma y es el arma perfecta en la lucha contra las pasiones; ser puntuales a la hora de llegada a los oficios pues esto, junto con el ayuno nos ayuda a controlar el natural caprichoso de nuestro cuerpo; buscar las amistades que compartan las mismas inquietudes espirituales lo que favorecerá también el desarrollo de los hijos si se tienen.
“Padre, es que no tengo tiempo, el trabajo, la casa… Para un momento, el día tiene 24 horas, 7 las dedicas a dormir, ¿Cuánto tiempo pasas viendo la televisión? ¿Cuánto pegado al móvil o al ordenador, en facebook, Instagram, wasap… cuánto? ¿Y no tienes una hora, u hora y media para Dios? Siempre llegas tarde a la Liturgia y aludes mil escusas como los niños, por ejemplo, cuando la única causa de tu retraso es tu pereza y dejadez.
“El que tiene la mente (alma) unida, cuando ora conscientemente y presta atención a lo que dice echa fuera a los demonios con la llama de su oración, pero el que vuela y dispersa la mente con pensamientos inútiles, se une a ellos” dice San Efrén el Sirio.

El hogar cristiano

Una casa sin una lámpara de aceite encendida frente a los íconos es fría y oscura, pero cuando tienes una lámpara de aceite encendida frente a tus íconos, te estás dando un recordatorio físico de la energía del Espíritu Santo en la casa.

Debemos adquirir el bendito hábito de recibir la gracia santificante de los misterios de la Iglesia. En nuestros hogares debemos tener agua bendita, antidrón seco, y todas las mañanas debemos antes de salir para ir a trabajar, dedicar un rato a la oración, consumir el antidrón, beber nuestra agua bendita, y nuestras vidas enteras cambiarán, así como la vida futura de nuestras familias convirtiendo así nuestros hogares en una pequeña iglesia.
Debemos "electrificar" nuestros hogares, para tener la energía del Espíritu Santo en ellos, con iconos santos, lámparas de aceite, agua bendita, incienso y nuestras oraciones.
En un hogar donde hay blasfemias y gritos, es natural que tenga una energía opuesta a la energía del Espíritu Santo.
Si hay una persona en ese hogar, que se ocupa de resistir la energía de Satanás, esa persona orará en el hogar, tendrá íconos, se encargará de rociar el hogar con agua bendita, entonces la Gracia de Dios derrotará al presencia del diablo.
Monseñor Athanasios de Limasol



miércoles, 2 de diciembre de 2020

CERRADAS EN LA PASCUA Y CERRADAS EN NAVIDAD


Bélgica termina de prohibir la celebración de misas públicas, lo mismo que ocurre en cada vez más países de Europa, pero no sólo de la Europa católica o protestante, sino también en la ortodoxa Grecia el gobierno ha prohibido las Liturgias y ha mandado cerrar las iglesias.

Permanecieron cerradas durante la Semana Santa y la Pascua y ya se barruntaba que ocurriría lo mismo en la Santa Navidad. No se que ocurrirá en España. Por ahora siguen abiertas con aforos reducidos.
Lo que está claro es que no hay más posibilidad de contagiarse en una iglesia que en un supermercado, o en la calle Preciados de Madrid, este fin de semana pasado. Tendrán entonces que explicar porque cierran masivamente las iglesias ante la llegada de la Navidad, porque como se dice vulgarmente, "no cuela" Se puede ir a comprar a las grandes superficies los regalos navideños, se da en algunos sitios cierto respiro a la hostelería, se instalan mecadillos navideños... todo orientado a aumentar el gasto y el consumo, pero se cierran las iglesias como lugares peligrosos, focos de infección, antros insalubres... BASTA YA!!!
Olvidémonos los cristianos sin importarnos el nombre que pongamos detrás, de derechos y democracia como lo hemos entendido hasta ahora. En Europa los cristianos cada vez veremos más restringida nuestra libertad de culto y parece no importarle a nadie. Importa sí, cuantos podrán sentarse a comer langostinos el día de Navidad, no importa que sin Cristo no hay Navidad. Importa cuanto dinero se va a gastar la gente estas fiestas, no importa que el objeto de la fiesta es el nacimiento del Redentor.
Los cristianos ortodoxos por lo menos, tendríamos que ser conscientes de todo esto. Lo primero de todo es, que ante esta epidemia lo más importante que hemos de hacer es lo que nos están diciendo tantos Padres bienaventurados a los que nadie les hace caso: Arrepentimiento, pedir perdón con lagrimas por los pecados, volver los ojos a Cristo, confesar, tomar la Santa Comunión... De nada servirán las mascarillas, las vacunas, los test, nada de nada, si no hay un auténtico cambio y conversión; y segundo: Hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del Cesar. No se puede poner nunca por delante de la Ley divina, una ley humana. Si vivimos en democracias, nadie puede atentar contra la libertad de culto y del derecho de los creyentes a reunirse.
La mayoría de los gobiernos de este planeta estarían encantados de borrar de un plumazo el cristianismo de sus países, incluido el gobierno de España. Todavía queda un resquicio de libertad, aprovechémosla mientras dure.

jueves, 26 de noviembre de 2020

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS

 


EL DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS

Estoy familiarizado con el día de Acción de Gracias desde que iba a la universidad. Alicante era y sigue siendo destino para los que quieren aprender buen español. No tenemos los defectos de los castellanos, el leísmo y el laísmo, ni problemas de otras regiones de España como el ceceo y el seseo, además nuestro acento, según dicen los foráneos, es alegre y cantarín por lo que son muchos los estudiantes de fuera, sobre todo de Estados Unidos, los que vienen a los cursos que se imparten.

En el restaurante del Club Social de la Universidad, el último jueves del mes de noviembre, se organizaba una cena a la hora americana a la que asistían todos los estudiantes estadounidenses con los profesores de invitados, en la que no faltaba ni el pavo, ni los pasteles de calabaza. El profesorado asistía atónito al momento solemne y más importante de la cena en el que todos los alumnos, emocionados y con lágrimas en los ojos, daban gracias a Dios, sí a Dios, por todo lo que les había sucedido en el año. Nadie decía: “Doy gracias a los espíritus…” o “Doy gracias a la vida…” o “Gracias, madre tierra…”. No, daba gracias a Dios, y lo reconocían como el origen de todos los bienes.

He de confesar que siempre me ha dado mucha envidia la celebración de esta fiesta y recuerdo como los profesores y alumnos decían que no era más que una “americanada”. Más he aquí que poco a poco se fue introduciendo entre nuestras vidas la horrible fiesta de Halloween, fiesta satánica de brujas y demonios a la que se lanzo rendida nuestra sociedad.  Disfraces, fiestas, caramelos, películas… Los departamentos de inglés de los colegios con el beneplácito de directivas y demás miembros del claustro, la impusieron en los centros, por desgracia hasta en los dependientes de las congregaciones religiosas y si manifiestas tu rechazo, disponte a recibir una buena sarta de palabras de desprecio por integrista, asocial, etc., etc.

Nuestra sociedad, con la excusa de la globalidad ha importado todo tipo de fiestas como el año nuevo chino y sus animales de la suerte, el Diwali indio con sus polvos de colores, las fiestas de los solsticios, se felicita la Janucá y el Ramadán, el October Feast, el satánico Halloween, hasta el Black Friday… Y siempre mi pregunta ha sido: ¿Por qué no se ha importado también el Thanksgiving Day, el día de Acción de Gracias? ¿Por qué es una americanada? ¿Y no es una americanada Halloween? ¿Y no es una americanada el Black Friday? La respuesta está en el asombro de los profesores ateos, agnósticos, descreídos… de la Universidad de Alicante: DIOS.

La esencia y razón del día de Acción de Gracias es dar gracias a Dios. Se han recogido las cosechas, el frío invierno se acerca, la familia se reúne y dan gracias a Dios por todo lo que ha ocurrido durante el año, por todo lo que se ha recibido, por poder estar juntos. ¿Cómo se va a celebrar una fiesta con Dios y la acción de gracias como centro? Imposible, eso sí, celebremos el materialismo y consumismo del día siguiente, el Black Friday.

Tiene dos componentes esta fiesta que está fuera de los parámetros que dominan en esta sociedad abotargada a golpe de móvil y basura televisiva. A Dios se le ha dejado fuera de la vida social de la que fuera una de las sociedades más cristianas de Europa; la palabra “Gracias” así como el “por favor” ha desaparecido del vocabulario de miles de personas, sobre todo de la gente joven.

A nivel de Iglesia, lo general es recibir peticiones de oración sobre todo por la salud. Los fieles te piden que reces por el examen del hijo, por el trabajo del marido, por la salud de los abuelos… Pero pasado el tiempo, nadie viene a dar gracias por el aprobado, por el trabajo conseguido, la salud recuperada… Somos muy ingratos con Dios, mucho, mucho. Yo me dispongo a introducir este día general de acción de gracias en mi vida. El último jueves de noviembre será un día especialmente dedicado a dar gracias a Dios por todos los bienes que nos da día tras día, para dar gracias a Dios por todo. Precisamente ese Acatisto los leeré esta tarde y a continuación haré la celebración de la acción de gracias que termina con el bellísimo himno “Te Deum” de San Ambrosio de Milán.

Os invito a todos a hacer este Acatisto esta tarde y dar gracias a Dios por todo. Este hermoso Acatisto fue escrito en Rusia por el metropolitano Tryphon, (Príncipe Boris Petrovich Turkestanov) poco antes de su muerte en 1934. Que fuera capaz de escribir un himno de alabanza tan conmovedor y poético en las durísimas y terribles condiciones de persecución del comunismo de esos años, es la revelación de la grandeza espiritual de su compositor. El Acatisto llegó a ser conocido a través del arcipreste Gregory Petroff, que murió en un campo de prisioneros soviéticos en la década de 1940. De hecho, originalmente se pensó que él era el autor del Acatisto. El título del Acatisto son las palabras de San Juan Crisóstomo pronunciadas por San Juan Crisóstomo en medios de los sufrimientos sufridos por el Santo en medio del destierro.

Para todos los que quieran hacer este Acatisto en Español, lo pueden encontrar en este link:

http://enelcaminocorrecto.blogspot.com/2012/01/acatisto-de-agradecimiento-dios-por.html


lunes, 23 de noviembre de 2020

HA MUERTO EL PATRIARCA IRINEO



El viernes, 20 de noviembre se durmió en el Señor Su Santidad el Patriarca Irineo de Serbia, siendo enterrado el domingo en la gran iglesia de San Sava de Belgrado.

Dios conceda el descanso eterno a nuestro Patriarca.

MEMORIA ETERNA!!!

CON MOTIVO DEL RECUERDO DEL CUMPLEAÑOS DE SANTA MATRONA Y EL ERROR DE REPRESANTARLA CIEGA EN LOS ICONOS.




CON MOTIVO DEL RECUERDO DEL CUMPLEAÑOS DE SANTA MATRONA Y EL ERROR DE REPRESANTARLA CIEGA EN LOS ICONOS.

El cumpleaños de los Santos.
He visto en varias noticias que se celebraba y anunciaba el 139 cumpleaños de Santa Matrona de Moscú y la verdad es que me he quedado verdaderamente preocupado.
En la tradición de la Iglesia Ortodoxa nunca se ha celebrado ni recordado el nacimiento de ningún Santo Más que de la Madre de Dios y San Juan Bautista. De la Madre de Dios se celebra su nacimiento por ser la aurora de nuestra salvación y de San Juan Bautista por ser el Precursor, santificado en el momento de la Visitación en el que saltó de gozo en el seno de su madre al sentir la gracia del Salvador en el seno de la Madre de Dios.
De los Santos, se recuerda el momento de su verdadero nacimiento, el momento de su muerte bienaventurada cuando nacen para la vida eterna y el cielo.
No sólo no se celebra el nacimiento o cumpleaños de los Santos, sino que tampoco ha existido nunca tal tradición entre los cristianos que siempre hemos celebrado el día de nuestro Santo Protector, del Santo cuyo nombre nos pusieron en el Bautismo.
La manía de celebrar el cumpleaños es una imposición de la sociedad laicista que quiere borrar todo rastro de religión de nuestras vida y que impone esta costumbre aparentemente inocente pero que nos hace abandonar la verdadera costumbre cristiana.
Se impone su celebración a los niños que han de llevar regalos a clase, invitar a los amigos a los parques de bolas y como todos los hacen, nosotros también para que el niño no se sienta marginado. Sin embargo los mismos regalos e invitaciones se podrían hacer el día del Santo.
Los niños conocerán perfectamente las vidas de los personajes de las series de dibujos animados de la Televisión, pero desconocerán la vida de su santo patrón y lo más seguro es que no tenga ni un icono del mismo y, peor todavía, puede que al elegir los padres un nombre, se rijan más por la moda, el cine o la televisión, que en buscar un santo protector para sus hijos.
En España esta era la tradición y los cumpleaños no se generalizan en algunas zonas hasta los años 80. En las casas los días grandes eran los de los santos, con comida especial y bandejas de pasteles y así si miramos los nombres que más abundaban nos encontraremos con Josés, Pedros, Juanes, Marías, y los nombres de los patronos y patronas de los pueblos y ciudades.
Con respecto a Santa Matrona una cosa más. Es una santa querida y venerada por mí. Tengo incluso una reliquia suya pero no tengo ningún icono de la Santa. El motivo es que para mí es incomprensible totalmente el por qué se representa a la Santa ciega.
No soy un iconógrafo consumado ni mucho menos pero sí que he estudiado un poco la Herminia y la teología del icono. Encuentro que es una auténtica barbaridad representarla ciega y mi opinión es que es contario a teología ortodoxa. La representación del icono no es un retrato del Santo cuando vivía, el icono es la representación de la persona glorificada, de su alma bienaventurada en el paraíso y por esta razón el fondo del icono es de oro. Por lo tanto es un error grandísimo representar a la santa con un defecto físico de su vida en la tierra. En el cielo no hay ciegos. Véanse las representaciones por ejemplo de San Nicéforo el Leproso, en ningún icono se le representa con las marcas de su enfermedad y aunque tenía la cara desfigurada en los iconos aparece resplandeciente pues es su alma pura la que representa, no su cuerpo mortal que quedó en la tierra.
Sólo he encontrado un icono de Santa Matrona con los ojos abiertos entre cientos de los erróneos. Pedí una vez que me lo pintaran y la iconógrafa por poco le da un ataque. Ahora cuando tenga dinero intentaré probar en otro sitio. Mientras tanto venero todos los días su santa reliquia.

jueves, 27 de agosto de 2020

27 de Agosto: Fiesta de la Dormición de la Madre de Dios

FIESTA DE LA DORMICIÓN DE LA MADRE DE DIOS (ac)

20:30 hh Espovedanea

21:00 hh Divina Liturgia

sábado, 22 de agosto de 2020

EPIDEMIAS Y PROCESIONES

EPIDEMIAS Y PROCESIONES

El 15 de agosto, por primera vez en dieciocho años no salía la procesión de la Madre de Dios a la calle. En Alicante se han suprimido todas la procesiones de las iglesias católicas; no se hicieron las procesiones de Semana Santa, ni la de María Auxiliadora, ni la de la Virgen del Carmen, ni la de la patrona la Virgen del Remedio, tan sólo por nombrar las más multitudinarias. Así mismo, la delegada del gobierno en Alicante, no permitió que el obispo católico y el Alcalde de la ciudad trasladaran la reliquia de la Santa Faz al Castillo de Santa Bárbara para bendecir la ciudad.
Las fiestas del Barrio donde está la parroquia se han suspendido, incluida la procesión y desde el Ayuntamiento aconsejaron que aunque la nuestra era más pequeña en número de asistentes hiciéramos lo mismo.
El caso es que se está suprimiendo toda manifestación pública de culto cristiano, a lo largo y ancho de toda nuestra geografía. Se suprime en Madrid la procesión de la Virgen de la Paloma, pero días más tarde se permite una manifestación multitudinaria en la plaza de Colón sin mascarillas y en contra de ellas. ¿Puede alguien explicarme algo?
Hoy leía la noticia de que en Almería se va a trasladar públicamente en coche descubierto a la patrona la Virgen del Mar hasta la catedral para celebrar los cultos de su festividad; días atrás en Valencia se celebraron las fiestas del Cristo con una procesión en la que la gente asistió desde los balcones y aceras de sus casas. Lo mismo ocurrió con la procesión de Corpús en Alcalá de Henares.
Me recordaba esto por qué precisamente la Virgen del Remedio es la patrona de Alicante. Una epidemia de cólera asolaba la ciudad y el cabildo eclesiástico y civil decidieron traer la reliquia de la Santa Faz a Alicante y hacer procesión de rogativas con la reliquia y la imagen el 5 de Agosto. Las crónicas cuentan que los vecinos y los enfermos se asomaban a los balcones clamando "¡Misericordia!" A partir de ese día la epidemia comenzó a remitir y fueron muchísimos los enfermos que al paso de la procesión recuperaron la salud.
Aquí, los pocos sacerdotes católicos que se atrevieron a hacer algo los criticaron y tildaron de locos. Bendiciones con la custodia, procesiónes con la imagen de San Roque, abogado contra las epidemias y no digamos ya la celebración de la misa fueron perseguidas y ridiculizadas con el regocijo de unos y el silencio cobarde de otros.
En Georgia, los sacerdotes salieron en coches descubiertos y los Santos Iconos a bendecir las calles de las ciudades y pueblos: 17 fallecidos a día 21/08/2020.
En Rumanía se sacaron las reliquias de Santa Paresqueva y San Demetrio el Nuevo por el país, los iconos milagrosos de la Madre de Dios como el del monasterio de Putna: 3.196 fallecidos a día 21/08/2020.
España: 42.829 muertos a día de hoy, de los cuales el gobierno se niega a reconocer la mitad.
Claro, Georgía y Rumanía están en la Edad Media por confiar en la protección de Dios, nosotros somos modernos, ateos, neopijocomunistas y tenemos los cementerios llenos de muertos, la inmensa mayoría ancianos que murieron afixiándose y lo peor, solos.
Pues nada, sigamos así, dándole la espalda a Dios, nada de rogativas, públicas oraciones y ayunos. Que pena no vivir en Georgia o Rumanía, o a lo mejor habría que plantearse la mudanza.




jueves, 20 de agosto de 2020

MASCARILLAS

En diciembre de 2014, un barco que navegaba en el Adriático naufragó. En él iban numerosos peregrinos georgianos y un sacerdote, Mamao Nicolosi. El ayudó a muchos a ponerse a salvo, más él después de ayudarlos pereció.

Cuando los ávaros asediaban la ciudad de Constantinopla en el 610, Dios salvó la ciudad, sin embargo en 1453, cuando la ciudad fue asaltada por los turcos, está cayó; los cristianos que se refugiaron en Santa Sofía fueron masacrados en el altar y la iglesia fue convertida en lugar de blasfemia.

No conocemos cuál es la voluntad de Dios, ni cuáles son sus designios.

Ahora estamos obligados por el estado a llevar mascarillas y como cristianos hemos de seguir las indicaciones que se nos dan. Protégete y te protegeré. Pero hemos de hacer una reflexión muy necesaria.

Obligatorio es entrar en la iglesia con la mascarilla, si la policía entrará y viera a alguien en ella sin la mascarilla puesta recibiría una multa. San Juan Crisóstomo, en su libro Sobre Aquila y Priscila, dice: “Criticas al sacerdote y te crees digno de pasar por la puerta del nártex de la Iglesia.” Bien, ¿Cuándo eres más digno de entrar en la Iglesia? ¿Cuándo tienes una mascarilla para no enfermar y cumplir la ley, aunque tu alma esté cargada de pecados?

Llevamos la mascarilla y nos creemos libres de peligro, mientras el alma está manchada y enferma por nuestras iniquidades.



viernes, 14 de agosto de 2020

 FIESTA DE LA DORMICIÓN

DE LA MADRE DE DIOS.


15 agosto: 9:00 hh Divina Liturgia
16 de agosto: 9:00 hh Divina Liturgia.





viernes, 24 de julio de 2020


TRENOS POR CONSTANTINOPLA

https://www.youtube.com/watch?v=s430LpXGZRQ