jueves, 22 de mayo de 2008

Conmemoración del Genocidio de los griegos del Mar Negro


El pasado lunes 19, en la ciudad de Tesalónica, Grecia, se celebró un acto de conmemoración para las víctimas del Genocidio de los Griegos del Mar Negro. El ministro de Tracia y Macedonia, Margaritas Tzimas que estuvo presente, declaró que el genocidio de los griegos de Pontos es una de las páginas más negras de la historia contemporánea y debe ser reconocido por los mismos autores como también por la comunidad internacional. La Cámara de Diputados de Grecia ha establecido el 19 de mayo como día de conmemoración del Genocidio de los Griegos del Mar Negro recordando así la matanza de 353 mil griegos por el régimen de Kemal Ataturk y los Nuevos Turcos entre 1916 y 1923.

Comunicado del 30 de diciembre de 2006.

Ante las críticas que ha suscitado el comunicado del Patriarado de Moscú de no participar en oraciones comunes con los cacodoxos, tanto en círculos no ortodoxos como ortodoxos, conviene recordar el comunicado de la Aghia Synaxis de los Monasterios del Monte Athos del 30 de diciembe de 2006 y que puede ser muy aclarador en este asunto.



Comunicado del 30 de diciembre de 2006.
De la Sacrosanta Comunidad del Monte Santo.
Sobre la visita de Benedicto XVI a Su Santidad, Bartolomeo I.

Karyès, 30 diciembre 2006


La reciente visita del Papa Benenedicto XVI al Patriarcado ecuménico, en la fiesta patronal de San Andrés (30 noviembre 2006), después la visita de S. B. el arzobispo de Atenas, Monseñor Christodoulos (14 de diciembre 2006), ha provocado una multitud de impresiones, análisis y reacciones. No nos detendremos a hablar sobre lo que la prensa secularizada ha juzgado positivo o negativo, para insistir sólo sobre lo que concierne a nuestra salvación, en virtud de la cual nosotros hemos salido del mundo para vivir en la soledad de la Santa Montaña.

Como monjes de la Santa Montaña, respetamos el Patriarca ecuménico, a la jurisdicción del cual nosotros pertenecemos. Honoramos y veneramos nuestro santo patriarca ecuménico Bartolomé y nos alegramos de todo lo que hace con amor en Dios y con dolor por la Iglesia. Somos especialmente sensibles a su defensa firme e infatigable de los derechos inalienables del patriarcado ecuménico, y haciéndolo en circunstancias desfavorables. Añadamos a esto su preocupación para anunciar al mundo entero el mensaje de la Iglesia Ortodoxa. También nosotros, monjes de la Santa Montaña, honoramos la muy santa Iglesia de Grecia, de donde la mayor parte de nosotros hemos nacido, y respetamos su beatísimo primado.

A la vez, los acontecimientos que se produjeron durante las recientes visitas del papa al Phanar y de S. B. el Arzobispo de Atenas al Vaticano, han provocado una profunda pena en nuestros corazones.

Deseamos y luchamos, toda nuestra vida, para conservar el depósito de los Santos Padres que nos han legado los santos fundadores de nuestros monasterios y los bienaventurados Padres de eterna memoria que nos han precedido. Nos esforzamos en vivir, en la medida que podemos, el misterio de la Iglesia y de la Fe Ortodoxa inmaculada, conforme a lo que nos enseñan cada día los oficios divinos, las Escrituras Sagradas y, en general, la doctrina de los Santos Padres que está fijada en sus escritos y en las decisiones de los concilios ecuménicos. Ellas son la “niña de nuestros ojos”, guardamos nuestra conciencia dogmática, que se edifica por los combates agradables a Dios de los santos confesores de la fe y por los esfuerzos que llevaron a cabo en la lucha contra las diferentes herejías. Entre ellos, pensamos en nuestro Padre entre los Santos Gregorio Palamas, a los Santos Monjes mártires de la Santa Montaña y en el santo mártir Cosme el Protos, de quien veneramos piadosamente las reliquias y de los que celébramos solemnemente la santa memoria (NT.: se refieren a los monjes atonitas muertos por orden del emperador Miguel III, por su oposición a la unión con Roma, firmada al concilio de Lión en 1274).

Tememos callar cada vez que surge un problema que concierne al legado de los Padres. Sentimos profundamente nuestro deber en relación a los venerables padres y hermanos de toda la Santa Montaña y respecto del piadoso pueblo fiel de la Iglesia, que considera el monaquismo atonita como el guardián inflexible de las tradiciones sagradas.

La visita del papa al Phanar por una parte, y por otra la visita al Vaticano del arzobispo de Atenas, puede aportar alguna cosa útil “según el mundo”. Sin duda, muchos acontecimientos se han producido durante estas visitas, que no están de acuerdo con las disposiciones de la eclesiología ortodoxa, y ha sido decididos acuerdos que no serán útiles ni a la Iglesia ortodoxa, ni a los cristianos heterodoxos.

Primero de todo, el papa fue recibido como si él fuese el obispo canónico de Roma. Durante la ceremonia, el papa lleva el Omophor y el patriarca ecuménico lo saluda con estas palabras: “Bendito sea quien viene en nombre del Señor”, como si se tratara de Cristo Nuestro Señor. Acto seguido, el papa bendice a los fieles reunidos y se le canta “Ad multos annos”, por ser “muy santo” y “beatísimo obispo de Roma”. Por otra parte, la presencia del papa com el Omophor durante la Divina Litúrgia ortodoxa, la recitación del “Padre Nuestro”, el beso litúrgico con el patriarca, son expresiones que superan las simples plegarias comunes. Y todo esto, cuando la institución papal no ha cedido nada sobre sus enseñanzas heréticas y sobre su política. Al contrario, dicha institución, de forma notoria, da ánimos al unitianismo y reafirma los dogmas relativos a la primacía e infalibilidad, yendo aún más lejos con las plegarias comunes inter-religiosas y el hegemonismo pan-religioso del papa de Roma que se transparenta en ellas.

Respecto a lo que se refiere a la recepción del papa al Phanar, estamos particularmente afligidos por el hecho que todos los medios no han cesado de repetir la misma información errónea, según la cual los troparios cantados en ese momento han sido compuestos por uno o varios monjes de la santa Montaña. Aprovechamos la ocasión para informar a los piadosos cristianos ortodoxos que el compositor no es ni puede ser un monje de la Santa Montaña.

De inmediato, la tentativa de S. B. el Arzobispo de Atenas de cerrar relaciones con el Vaticano a nivel de cuestiones sociales, culturales y bioéticas, así como el objetivo de defender el conjunto de raíces cristianas de Europa (estos mismos temas se encuentran también en la declaración común del papa i del patriarcado en la reunión del Phanar) pueden parecer inocentes, incluso positivas. En efecto, apuntan a hablar sobre las relaciones humanas en la paz. Por tanto, es importante que, paralelamente, todo esto no dé la impresión que Occidente y la ortodoxia se apoyan hoy sobre las mismas bases, o nos conduzca a olvidar la distancia que separa la tradición ortodoxa de lo que habitualmente se presenta como el llamado “espíritu europeo”. La Europa (occidental) lleva el peso de una serie de instituciones y actos anti-cristianos, como las cruzadas, la inquisición, el tráfico de esclavos y la colonización. Lleva sobre sí la carga de su trágica división con el cisma del protestantismo, la de las guerras mundiales devastadoras y también del humanismo antropocentrista, como así mismo su ateísmo. Todo esto es fruto de las desviaciones teológicas de Roma en relación a la ortodoxia. Una detrás de la otra, las herejías papistas y protestantes han alejado del mundo occidental el humilde Cristo de la ortodoxia, y han entronizado en Su lugar al hombre orgulloso. El santo obispo Nicolas d’Ochrid y Jitcha escribía después de estar en Dachau: “Entonces, ¿qué es Europa? El papa y Lutero… Esto es Europa, íntimamente, ontológicamente, e históricamente”. El bienaventurado Padre Justin Popovitch: “El concilio Vaticano II constituye el renacimiento de todos los humanismos europeos… pues el concilio ha insistido en su adhesión al dogma de la infalibilidad papal”, y añade: “indudablemente, las autoridades y los poderes de la cultura y de la civilización europeas (occidentales) combaten a Cristo”. Es por todo esto que es importante anunciar el humilde ethos de la ortodoxia y sostener las verdaderas raíces cristianas de la Europa unida; las raíces que Europa tiene durante los primeros siglos del cristianismo, en la época de las catacumbas y de los siete concilios ecuménicos. Es deseable para la ortodoxia de no cargar sobre sí los pecados de otros; aún más, a todos los europeos que se han descristianizado en reacción a las desviaciones del cristianismo occidental, no se les ha de dar la impresión que la ortodoxia atada a éste. Eso sería impedir dar testimonio de la ortodoxia está como la auténtica fe en Cristo y única esperanza de los pueblos de Europa.

Es evidente que los católicos romanos se han mostrado incapaces de renunciar a las decisiones de los concilios tardíos (y según ellos “ecuménicos”), que han legitimado el Filioque, el primado del papa, la infalibilidad del papa, la autoridad temporal del papa, la Gracia creada, la Inmaculada concepción de la Madre de Dios, el uniatismo. A pesar de todo esto, nosotros, ortodoxos, seguimos haciendo las visitas “protocolarias”, dando al papa los honores debidos a un obispo ortodoxo y transgrediendo una serie de cánones que prohíben las plegarias comunes, mientras el diálogo teológico hace aguas continuamente y, después de haber sido recuperado de las profundidades, se hunde de nuevo.

Todas las señales conducen a la conclusión que el Vaticano no se orienta hacía un rechazo de sus doctrinas heréticas. Sino únicamente hacía su reinterpretación, en otras palabras, hacía su encubrimiento.

La eclesiología católico-romana varía de una encíclica a otra; después de una pretendida eclesiología “abierta” de la encíclica “Ut Unum Sint”, hasta el exclusivismo eclesiológico de la encíclica “Dominus Jesus”. Conviene señalar que estas dos vías católico-romanas son contrarias a la eclesiología ortodoxa. La consciencia que la Santa Iglesia Ortodoxa tiene de sí misma en tanto que única Iglesia Una, Santa, católica y Apostólica, no reconoce las iglesias y confesiones heterodoxas como “Iglesias Hermanas”. Sólo las iglesias locales ortodoxas participando de la misma fe son “las Iglesia Hermanas”. Ninguna aplicación del término “Iglesias Hermanas” fuera de las Iglesias ortodoxas es teológicamente inadmisible.

El “Filioque” es promovido, por parte católico-romana, como una expresión legítima de la enseñanza sobre la procesión del Espíritu Santo, y presentado teológicamente como equivalente a la doctrina ortodoxa según la cual esta procesión es “solo del Padre”. Esta posición católico-romana es desafortunadamente defendida por algunos de nuestros propios teólogos.

Además, el papa continúa presentando la primacía papal como un privilegio inalienable, lo que se deduce del reciente abandono del título de “Patriarca de Occidente” por el actual papa Benito XVI; esto surge también en su mención del ministerio universal del apóstol Pedro y de sus sucesores durante su homilía en la catedral patriarcal, así como en un reciente discurso que incluía la frase siguiente: “… al seno de la comunión con los sucesores de los apóstoles, donde el sucesor del apóstol Pedro garantiza la unidad visible, la comunidad ucraína católica (es decir uniata), ha preservado viva la tradición sagrada en toda su integridad” (« Katholiki » N°3046/18.4.2006).

El uniatismo es de nuevo reforzado y reafirmado de formas diferentes y variadas, a pesar de desmentidos ocasionales del papa. Esta actitud desprovista de sinceridad, es testimonio, entre otros ejemplos, por la ingerencia provocadora del anterior papa, Juan Pablo II, que llevó el diálogo católico-ortodoxo de Baltimore al fracaso, así como la carta enviada por el papa actual al cardenal Ljubomir Husar, arzobispo uniata de Ukraina. En esta carta del 22. 2. 2006, es puesto en relieve lo que sigue: “Es imperativo que aseguremos la presencia de los dos grandes portadores de la única tradición (el latino y el oriental)... la misión que la Iglesia greco-latina ha iniciado , estando en plena comunión con el sucesor del apóstol Pedro es doble: de una parte, ha de preservar de forma visible la tradición oriental de la Iglesia católica; por otra parte, ha de favorecer la unión de las dos tradiciones, testimoniando que ellas pueden no únicamente coordinarse entre ellas, sinó que ellas constituyen también una unidad profunda en su variedad”.

Vistos bajo este ángulo, los intercambios de amabilidad, así como las visitas del papa al Phanar y la del Arzobispo de Atenas al Vaticano, sin la previa unidad en la fe, terminan por crear, por una parte, falsas impresiones de unidad y, haciendo esto, alejan del mundo heterodoxo la perspectiva de la Iglesia ortodoxa como verdadera Iglesia. Por otra parte, tienen por consecuencia debilitar la conciencia dogmática de muchos ortodoxos. Más aún, empujan a algunos piadosos fieles ortodoxos, inquietos de lo que pasa de forma inoportuna y contraria a los santos cánones, a irse del cuerpo de la Iglesia y a crear nuevos cismas.

Asimismo, con amor por nuestra ortodoxia, pero con sentimiento de dolor por la unidad de la Iglesia, y con el objetivo de preservar la fe ortodoxa de todas las innovaciones, proclamamos a todos, lo que fue proclamado por la synaxis doble de nuestra santa Comunidad de la Santa Montaña el 9/22 de abril de 1980: “Creemos que nuestra santa Iglesia ortodoxa es la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica, poseyendo la plenitud de la Gracia y de la Verdad, y, por ésta razón, una sucesión apostólica ininterrumpida. Por el contrario, la “Iglesias” y “confesiones” de Occidente, habiendo alterado la fe del evangelio, de los apóstoles y de los Padres respecto de muchos puntos, están privados de la Gracia santificante, de los verdaderos misterios y de la sucesión apostólica... El diálogo con los heterodoxos – si tiene como fin informarles sobre la fe ortodoxa, a fin de que volviéndose receptivos a la iluminación divina y que sus ojos se abran, vuelvan a la fe ortodoxa-, no es condenable. Bajo ningún aspecto, el diálogo teológico no ha de ser acompañado de plegarias comunes, de participación en asambleas litúrgicas y cultuales comunes, así como otros actos que den la impresión que nuestra Iglesia ortodoxa reconoce los católicos-romanos como siendo plenamente una Iglesia y el papa como obispo canónico de Roma. Tales acciones confunden el pleroma ortodoxo, y a la vez a los fieles católicos romanos se les da la falsa impresión respecto de lo que de ellos piensa la ortodoxia... Por la Gracia de Dios, la Santa Montaña permanece fiel, - como todo el pueblo ortodoxo del Señor-, en la fe de los santos apóstoles y de los santos Padres, y también en el amor debido a los heterodoxos, que son realmente ayudados cuando los ortodoxos, por su consecuente posición ortodoxa, les muestran la amplitud de su enfermedad espiritual y les indican el modo de sanar. Los intentos de unión del pasado abortados nos enseñan que para una unión durable y de acuerdo a la voluntad de Dios, en la verdad de la Iglesia, es necesaria una preparación y un camino diferentes a los que fueron seguidos en el pasado y que, parece, son seguidos en nuestros días”.

(Firmado por): Todos los representantes y superiores de la Synaxis común de los veinte monasterios de la Santa Montaña del Athos.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Santos Emperadores iguales a los Apóstoles Constantino y Elena


Santo Emperador Constantino el Grande, igual a los Apóstoles


El Emperador Constantino el Grande era hijo de Constancio Floro, gobernador de la parte occidental del Imperio Romano, (Galia y Bretaña), y de la Santa Equiapostólica Elena. Por deseo del Emperador Diocleciano, en su adolescencia (a los 18 años) fue alejado de sus padres en calidad de rehén, y vivió en la corte de Nicomedia.


Cuando el Emperador Diocleciano renunció al trono, Constantino volvió a Galia, y en el año 306, después de la muerte del Emperador Constancio fue nombrado emperador. Su madre lo predispuso a tomar el cristianismo. Su padre aunque era pagano, defendía a los cristianos, viendo que estos —eran fieles servidores y dignos habitantes. En la corte de Diocleciano en aquel tiempo cuando todavía la Iglesia no era perseguida había cristianos que ocupaban distintos cargos y Constantino tenia en ellos muchos ejemplos que atestiguaban su honor y lealtad al trabajo.


También él vio los horrores de la persecución y la extraordinaria fortaleza de los confesores de Cristo; ello también lo predispuso en su causa. Posteriormente el mismo Constantino reconoció, que su estadía en la corte de Diocleciano contribuyó mucho para su conversión al cristianismo: “Yo me alejaba de los anteriores gobernantes hasta ahora, decía él, pues veía el salvajismo de sus costumbres.” Por su carácter él era, activo, belicoso, previsor, perspicaz, allegado a todos y generoso. Constantino era un genio mundial y no en vano fue elegido por la Divina Providencia del Señor para realizar un cambio grandioso en el imperio y en todo el mundo.


Durante su reinado el Emperador Constantino luchó en especial contra tres enemigos, y durante ese combate gradualmente, y decididamente se volcó hacia la recepción de la Santa Fe. En el año 308, él con suerte salió de la lucha con el Emperador Maximino Hérculo, y se apuró a expresar su agradecimiento con riquísimas ofrendas en el templo de Apolo. En ello quedó demostrado el rasgo dominante en el carácter de Constantino: a pesar de que todavía seguía siendo pagano, él era una persona religiosa, y el motivo de sus hazañas la dirigía hacia la ayuda del Cielo.


En el año 312 se produjo una guerra nueva entre el Emperador Constantino y el Emperador Majencio. En el transcurso de esta guerra, poco antes del momento decisorio de la misma, en horas del mediodía, cuando el sol comenzó a inclinarse hacia el occidente (poniente), con sus propios ojos Constantino vio sobre el Cielo una Cruz ilumináda con esta inscripción “Con El Vencerás” (en Griego NIKA). Durante la noche el Señor se le presentó en sueño con el mismo símbolo de la Cruz y le dijo, que con este símbolo él iba a vencer al enemigo. Al día siguiente por orden de Constantino, en todos los emblemas de su tropa fueron hechas las imágenes de la Santa Cruz. Al obtener la victoria sobre Majencio, Constantino, triunfante entró a Roma, y aquí en la plaza ordenó poner su estatua con la Cruz en la mano derecha con la siguiente inscripción “Con este símbolo salvador, yo salvé a la ciudad del yugo del tirano.” Después de esta victoria el Emperador Constantino, junto con su yerno Licinio editó el primer manifiesto, permitiendo a todos profesar el cristianismo sin temor. El segundo manifiesto firmado por él en el año 313, ordenaba la devolución a los cristianos los lugares destinados a los Divinos oficios y todo el patrimonio arrebatado en tiempos de persecución.


Mientras tanto el amigable trato entre el Emperador Constantino y Licinio poco a poco se fue disipando, transformándose en una pelea abierta. Esta lucha definía el destino de los cristianos en el Imperio Romano, pues Licinio, sospechando que los cristianos orientales tenían un apego hacia Constantino, primero comenzó a oprimirlos, luego pasó a una persecución abierta, en cambio Constantino amparaba abiertamente a los cristianos. Ambos emperadores se preparaban a una batalla decisoria, cada uno de acuerdo a su fe. Los oráculos vaticinaban la victoria de Licinio y los cristianos rezaban por Constantino. Dios le otorgó la victoria a Constantino en la batalla cerca de Adrianópolis (322). Licinio perdió el trono y la vida. Constantino se transformó en soberano absoluto del imperio, y el cristianismo salió triunfante.


El Emperador Constantino dedicó toda su vida al bienestar de la Iglesia, y le hizo tanto bien a ella, que tiene merecido la denominacion de Equiapostólico. Desde su época las reparticiones gubernamentales, las normas, el servicio militar, comenzaron a orientarse sobre exigencias, que están contenidas dentro del cristianismo. Se pueden señalar las siguientes medidas y actividades del Emperador Constantino a favor del cristianismo, además de los edictos citados, correlativamente, en el año 314 puso fin a los juegos paganos, (313-315) liberó al clero de las obligaciones ciudadanas, y a las tierras de la Iglesia de los impuestos en general, (315) suprimió la pena de muerte a través de la crucifixión y edito una severa norma contra los judíos, que se sublevaban contra la Iglesia, (316) permitió liberar a los esclavos ante la Iglesia sin formalidades especiales, las cuales eran muy engorrosas en los juicios civiles, (319) prohibió a las personas particulares ofrecer sacrificios a los ídolos, y realizar adivinaciones en sus casas, (321) ordenó festejar el día domingo en todo el imperio, (325) para proteger a las vírgenes cristianas cambió las leyes de los romanos contra el celibato. Concedió a la Iglesia el derecho de recibir donación de bienes, permitió tomar altos cargos gubernamentales a los cristianos, ordenó construir templos cristianos y prohibió introducir en ellos, imágenes y estatuas de emperadores, a usanza de los templos paganos.


El Emperador Constantino encontraba oposición en Roma, en la cual el partido pagano era fuerte. Esta oposición de los paganos se descubrió, en especial cuando se festejaban los 20 años del reinado de Constantino, enfriando sus relaciones con la anterior capital del imperio. Finalmente dejó Roma, y estableció una nueva capital cristiana sobre las orillas del Bósforo, invitando a los obispos cristianos para bendecirla solemnemente, llamándola Constantinopla. En esta nueva capital del imperio en lugar de templos paganos comenzaron a construir templos cristianos, y en vez de estatuas de dioses paganos — imágenes sagradas.


El Emperador Constantino prestó mucha atención a la agitación provocada en la Iglesia, por el cisma de los donatistas y en especial, por la herejía de Arrio, tratando de todas maneras de unir a los divididos. Uno de los grandes méritos de Constantino fue — convocar el primer Concilio Ecuménico en el año 325 en la ciudad de Nicea. Constantino con todo el alma se dedicó a la Iglesia, pero a pesar de ello, de acuerdo a las costumbres de esa época, no se bautizó hasta los últimos días de su vida. Cuando sintió que llegaban los últimos momentos de su vida, entonces piadosamente recibió este gran sacramento, y murió mientras rezaba el día 21 de mayo del año 337. La historia le adicionó a su nombre (el calificativo de) “el Grande.” La iglesia por sus grandes servicios lo denominó “Equiapóstolico”.


Santa Emperatriz Elena, igual a los Apósotes.


En un mesón propiedad de sus padres en Daprasano (Nicomedia) nació pobre en el seno de una familia pagana. Allí pudo, en su juventud, contemplar los efectos de las persecuciones mandadas desde Roma: vió a los cristianos que eran tomados presos y metidos en las cárceles de donde salían para ser atormentados cruelmente, quemados vivos o arrojados a las fieras. Nunca lo entendió; ella conocía a algunos de ellos y alguna de las cristianas muertas fueron de sus amigas ¿qué mal hacían para merecer la muerte? A su entender, sólo podía asegurar que eran personas excelentes.San Ambrosio, que vivió en época inmediatamente posterior, la describe como una mujer privilegiada en dones naturales y en nobleza de corazón.


Y así debía ser cuando se enamoró de ella Constancio, el que lleva el sobrenombre de Cloro por el color pálido de su tez, general valeroso y prefecto del pretorio durante Maximiano. Tenía Elena 23 años al contraer matrimonio. En Naïsus (Dardania) les nació, el 27 de febrero del 274, el hijo que llegaría a ser César de Maximiano como Galerio lo fue de Diocleciano.Pero no todo fueron alegrías. Elena fue repudiada por motivos políticos en el 292 para poder casarse Constancio con la hijastra de Maximiano y llegar a establecer así el parentesco imprescindible entre los miembros de la tetrarquía.


Le costó mucho saberse pospuesta al deseo de poder de su marido, pero esto lo aceptó mejor que el hecho de verse separada de su hijo Constantino que pasó a educarse en el palacio junto a su padre y donde se reveló como un fantástico organizador y estratega.Muerto Constancio Cloro en el 306, Constantino decide llevarse a su madre a vivir con él a la corte de Tréveris. En esta época aún no hay certeza histórica de que su madre fuera cristiana. Sí, cuando -por testimonio de Eusebio de Cesarea- aparezca sobre el sol el signo de la cruz con motivo de la batalla de Saxa Rubra y la leyenda "con este signo vencerás" que dio el triunfo a Constantino y lo hizo único Emperador de Roma, en el 312.


Parece descubrirse la influencia materna en el santo Emperador Constantino tras el Edicto de Milán que prohibía la persecución de los cristianos y los edictos posteriores que terminan vetando el culto a los dioses lares. Agasaja a su madre haciéndola Augusta, acuña monedas con su efigie y le facilita levantar iglesias.


En el 326 Elena está con su hijo en Bizancio, a orillas del Bósforo. Aunque se aproxima ya a los setenta años alienta en su espíritu un deseo altamente repensado y nunca confesado, pero que cada día crece y toma fuerza en su alma; anhela ver, tocar, palpar y venerar el sagrado leño donde Cristo entregó su vida por todos los hombres. Organiza un viaje a los Santos Lugares en cuyo relato se mezclan todos los elementos imaginables pertenecientes al mundo de la fábula por tratarse del desplazamiento de la primera dama del Imperio a los humildes a lejanos lugares donde nació, vivió, sufrió y resucitó el Redentor.


San Juan Crisóstomo, San Ambrosio, San Paulino de Nola y Sulpicio Severo refieren que se dedicó a una afanosa búsqueda de la Santa Cruz con resultados negativos entre los cristianos que no saben dar respuesta satisfactoria a sus pesquisas. Sintiéndose frustrada, pasa a indagar entre los judíos hasta encontrar a un tal Judas que le revela el secreto rigurosamente guardado entre una facción de ellos que, para privar a los cristianos de su símbolo, decidieron arrojar a un pozo las tres cruces del Calvario y lo cegaron luego con tierra.


Las excavaciones resultaron con éxito. Aparecieron las tres cruces con gran júbilo de Elena. Sacadas a la luz, sólo resta ahora la grave dificultad de llegar a determinar aquella en la que estuvo clavado Jesús. Relatan que el obispo Demetrio tuvo la idea de organizar una procesión solemne, con toda la veneración que el asunto requería, rezando plegarias y cantando salmodias, para poner sobre las cruces descubiertas el cuerpo de una cristiana moribunda por si Dios quisiera mostrar la Vera Cruz. El milagro se produjo al ser colocada en sus parihuelas sobre la tercera de las cruces la pobre enferma que recuperó milagrosamente la salud.Tres partes mandó hacer Elena de la Cruz. Una se trasladó a Constantinopla, otra quedó en Jerusalén y la tercera llegó a Roma donde se conserva y venera en la iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén.


Murió Santa Elena sin que sepamos el sitio ni la fecha. Su hijo Constantino dispuso trasladar sus restos con gran solemnidad a la Ciudad Eterna y parte de ellos se conservan en la iglesia Ara Coeli, dedicada a Santa Elena.

Pomenirea Sfintilor, slavitilor, de Dumnezeu incoronatilor si intocmai cu Apostolii, marilor imparati Constantin si Elena.


Marele intre imparati, fericitul si pururea pomenitul Constantin, a fost fiul lui Constantiu Clor si al cinstitei Elena. Si era pe vremea cand crudul imparat Diocletian isi luase insotitori, la carmuirea intinsei imparatii a romanilor, asa incat, partea de rasarit a imparatiei, o carmuia insusi imparatul Diocletian, avand, la randul lui, ca ajutor, pe ginerele sau Galeriu, iar capitala, era poarta Asiei, Nicomidia. Partea de apus avea ca imparat pe Maximian Hercule, insotit de fiul sau, Maxentiu, iar, ca ajutor, pe Constantin Clor, tatal Sfantului Constantin si sotul Sfintei Elena, capitala fiind la Roma. Si avea Constantin, sub stapanirea sa, intinse tinuturi: Galia, Spania si Britania. Dar, pe cand, in toate partile imparatiei, crestinii indurau cele mai crunte prigoniri, in tinuturile sale, Constantin, nu numai ca a oprit orice prigoana impotriva lor, ci, socotindu-i cei mai cinstiti dintre cetateni, ii folosea pe crestini la carmuirea treburilor iparatiei.


Deci, murind bunul Constantin, in locul lui a venit fiul sau, marele Constantin, precum la Roma, in locul lui Hercule, a venit fiul sau, Maxentiu. Si s-a intamplat ca Maxentiu, sa porneasca razboi contra lui Constantin. Si istoriseste episcopul Eusebiu, care a fost duhovnicul lui Constantin, ca, plecand in intampinarea dusmanului sau, imparatul Constantin se ruga, cerand ajutor de la Dumnezeu, inainte de a incepe lupta, stiind ca oastea lui este mai slaba, decat oastea lui Maxentiu. Ca raspuns la rugaciunea lui, Constantin a vazut ziua, in amiaza mare, stralucind pe cer, o cruce luminoasa, pe care scria, cu slove alcatuite din stele: "Prin acest semn vei invinge". Iar, in noaptea ce a urmat, tot el a vazut, in vis, pe Insusi Domnul Iisus Hristos, apropiindu-se de el si indemnandu-l sa-si faca steag ostasesc cu semnul Sfintei Cruci pe el. Deci, chipul cinstitei Cruci, punandu-l pe arme, a mers la Roma si a biruit pe pierzatorul Maxentiu, care, cazand in raul Tibru, s-a inecat, la podul Milvius, in anul 312; si asa, Constantin a eliberat pe cetatenii Romei, de tirania lui Maxentiu.


Incredintat ca, prin biruinta lui a fost ajutat de Dumnezeul crestinilor, fericitul Constantin, a dat in anul 313, ca imparat al Romei, o hotarare, prin care a oprit prigonirea crestinilor si a dat libertate credintei in imparatia romanilor. Actul acesta mare se numeste "Decretul din Milan".
Mai tarziu, fericitul Constantin si-a mutat capitala imparatiei, de la Roma, la Bizant. Deci, a zidit din nou aceasta cetate si, impodobind-o cu tot felul de palate, ca pe o adevarata noua Roma crestina numita, apoi, Constantinopol, dupa numele sau. Aceasta cetate, a fost adusa, de Imparatu; Constantin, lui Hristos, ca o roada a credintei sale (330).


Ca imparat al crestinilor, Constantin a aratat multa ravna si pentru unitatea credintei crestine. Si aceasta s-a vazut pe vremea, ereziei lui Arie, cea mai mare ratacire din viata Bisericii lui Hristos. Arie invata ca Hristos n-a fost Dumnezeu adevarat, imbracat in fire de om si coborat in lume, cum socoteste dreapta credinta, Hristos, pentru el, era numai o creatura trimisa sa izbaveasca omenirea. Si era mare tulburare in Biserica. Deci, intelegand ca numai prin unitatea credintei, Biserica era un mare sprijin pentru unitatea imparatiei, marele Constantin a hotarat tinerea Sinodului de la Niceea, la care el insusi a fost de fata. Aici, episcopii din toata lumea crestina au osandit ratacirea lui Arie si au marturisit dreapta credinta, alcatuind cea mai mare parte din Crez, pe care, de atunci, il rostim si noi, la orice Sfanta Liturghie.


Si a fost ajutat Sfantul Constantin si de evlavia si ravna mamei sale, pe care imparatul a trimis-o la Ierusalim, pentru descoperirea locurilor sfinte din Evanghelii. Si, descoperind locul Golgotei, al Sfantului Mormant si lemnul Sfintei Cruci, imparateasa a zidit, cu imparateasca darnicie, biserica Sfantului Mormant (Anastasis), biserica din Betleem, pe cea din Nazaret si alte sfinte locasuri.
Multe alte fapte de folos credintei lui Hristos au savarsit marele Constantin si maica sa Elena, pentru care s-au invrednicit a se numi "Sfintii cei intocmai cu Apostolii, imparati". Si a murit Sfantul Constantin, dupa ce s-a botezat, la anul 337, cu zece ani in urma mortii mamei sale, Sfanta Elena.

martes, 20 de mayo de 2008

Comienzo de los trabajos de la Asamblea de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia


Comienzo de los trabajos de la Asamblea de Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia

El Pasado 15 de mayo la Asamblea de los Obispos de la Iglesia Ortodoxa Serbia se reunió en sesión regular en la sede patriarcal de Belgrado. El comunicado de la web oficial de la Iglesia Ortodoxa Serbia comunica que la presidencia de la Asamblea fue asumida por Vladika Amphiloque (Radovic), Metropolita de Montenegro y el Litoral, reemlazando así, según prevee el artículo 62 de la Constitución de la Iglesia Ortodoxa Serbia, al patriarca Pavle, hospitalizado por insuficiencia cardiaca y problemas pulmonares. El citado comunicado dice que: “A causa del impedimento de Su Santidad el Patriarca, hospitalizado desde hace tiempo en el Hospital Militar de Belgrado, y según el artículo citado, todos los poderes, derechos y obligaciones del Patriarca son transmitidos al Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Serbia, Así mismo la presidencia de de la Asamblea de Obispos y del Santo Sínodo es confiada al Metropolita de más edad (Vladika Amphiloque). El 19 de Mayo, fiesta de la Traslación de las Reliquias de san Sava de Serbia. Todos los Obispos celebraron la Divina Liturgia presididos por Vladika Amphiloque.

domingo, 18 de mayo de 2008

El Patriarca Pavle es relevado de su cargo


Sábado 17 de mayo de 2008 18:39 GYT BELGRADO (Reuters) El patriarca Pavle, quien encabezó la Iglesia Ortodoxa serbia durante la guerra yugoslava de la década de 1990, fue relevado de su cargo debido a su estado de salud, dijo el sábado la Iglesia en un comunicado.

El Patriarca, de 93 años, fue trasladado al hospital en noviembre del 2007. Antes de eso, había presidido misas y discursos ocasionales, la mayoría sobre Kosovo, la patria ortodoxa de Serbia donde la mayoría albanesa declaró la independencia en febrero.

Un comunicado en la página de internet de la Iglesia dijo que los poderes y tareas del Patriarca Pavle habían sido asumidos por el Sínodo Sagrado, el principal ente de la iglesia. El Obispo más viejo, Vladika Amfilohije, actuará como el presidente del Sínodo.


sábado, 17 de mayo de 2008

Duminica Slabanogului de la Vitezda


Ioan 5, 1-16

După acestea era o sărbătoare a iudeilor şi Iisus S-a suit la Ierusalim. Iar în Ierusalim, lângă Poarta Oilor, era o scăldătoare, care pe evreieşte se numeşte Vitezda, având cinci pridvoare. În acestea zăceau mulţime de bolnavi, orbi, şchiopi, uscaţi, aşteptând mişcarea apei. Căci un înger al Domnului se cobora la vreme în scăldătoare şi tulbura apa şi cine intra întâi, după tulburarea apei, se făcea sănătos, de orice boală era ţinut. Şi era acolo un om, care era bolnav de treizeci şi opt de ani. Iisus, văzându-l pe acesta zăcând şi ştiind că este aşa încă de multă vreme, i-a zis: Voieşti să te faci sănătos? Bolnavul I-a răspuns: Doamne, nu am om, care să mă arunce în scăldătoare, când se tulbură apa; că, până când vin eu, altul se coboară înaintea mea. Iisus i-a zis: Scoală-te, ia-ţi patul tău şi umblă. Şi îndată omul s-a făcut sănătos, şi-a luat patul şi umbla. Dar în ziua aceea era sâmbătă. Deci ziceau iudeii către cel vindecat: Este zi de sâmbătă şi nu-ţi este îngăduit să-ţi iei patul. El le-a răspuns: Cel ce m-a făcut sănătos, Acela mi-a zis: Ia-ţi patul şi umblă. Ei l-au întrebat: Cine este omul care ţi-a zis: Ia-ţi patul tău şi umblă? Iar cel vindecat nu ştia cine este, căci Iisus se dăduse la o parte din mulţimea care era în acel loc. După aceasta Iisus l-a aflat în templu şi i-a zis: Iată că te-ai făcut sănătos. De acum să nu mai păcătuieşti, ca să nu-ţi fie ceva mai rău. Atunci omul a plecat şi a spus iudeilor că Iisus este Cel ce l-a făcut sănătos.

4º Domingo después de Pascua , Domingo del Paralítico



Este día, recordamos el milagro que realizo Nuestro Señor Jesucristo, a un hombre que sufría de parálisis desde hacía 38 años. “Había allí, junto a la Puerta de las Ovejas, un estanque rodeado de cinco pórticos, cuyo nombre en arameo es Betzata. En esos pórticos se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos se encontraba un hombre inválido que llevaba enfermo treinta y ocho años.” .(Juan 5:2-5) Este fragmento del Evangelio nos ubica en el lugar y la particularidad de éste estanque que curaba cuando sus aguas se agitaban, a la primera persona que entrase en él.(Juan 5:7) “Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: --¿Quieres quedar sano? --Señor --respondió--, no tengo a nadie que me meta en el estanque”.(Juan 5:6-7) Notemos la fe, paciencia y mansedumbre de este hombre, que no se quejo al no haber recibido ayuda durante tanto tiempo para poder curarse. Pero el Señor con su gran misericordia le dice: Levántate, recoge tu camilla y anda(Juan 5:8) realizando un milagro más. Fe, esperanza, mansedumbre y arrepentimiento; éstas y otras aptitudes más, nos ayudaran a poder recibir la bendición y la gracia de nuestro Señor.

EXAPOSTELARIO

El Señor misericordioso, Amante de la humanidad, se detuvo en la Piscina de Betesda para curar las enfermedades, y encontró a un hombre paralítico desde muchos años atrás, y le dijo: “Levántate, carga tu camilla, y anda por rectos caminos.”


DOXASTICO

Oh Señor, la Piscina de Betesda no curó al paralítico, pero tu palabra sí lo renovó, sin que la prolongada enfermedad lograra ser un obstáculo, porque la acción de tu voz se reveló mucho más penetrante que su mal. Así descargó lo insoportable y cargó el peso de la camilla como testimonio de la abundancia de tu compasión, ¡Gloria a Ti!

miércoles, 14 de mayo de 2008

EL PATRIARCADO DE MOSCÚ CONFIRMA SU INTENCIÓN DE ABSTENERSE DE LA PARTICIPACIÓN EN LAS ORACIONES COMUNES CON LOS NO ORTODOXOS


En la Iglesia Ortodoxa Rusa se ha afirmado, una vez más, que la concelebración con los representantes de otras confesiones cristianas no es posible. "Queremos una vez más confirmar la intención de abstenerse de la participación en las oraciones comunes con los no ortodoxos", declaró a Interfax.ru el colaborador del secretariado para las relaciones inter-ortodoxas del Patriarcado de Moscú, el padre Aleksander Vasyoutin.

Según el P Aleksander Vasyoutin, esta cuestión está nuevamente de actualidad en el proceso de preparación de la XIII junta general de la Conferencia de las Iglesias Europeas que deberá celebrarse en julio de 2009 en Lyon. El P Aleksander Vasyoutin, que es miembro del comité organizador de esta asamblea, subrayó que "La posición de la Iglesia Ortodoxa Rusa, lamentablemente, no encontraba siempre la comprensión entre los representantes de otras Iglesias Ortodoxas locales".

La postura de la Iglesia Ortodoxa Rusa es conforme a los Cánones de la Iglesia Ortodoxa en los cuales se prohíbe rezar con los “herejes y cismáticos”. Esto es primero para no crear confusión en los fieles y segundo la expresión de que si no hay comunión de fe no puede haber comunión de oración. Por lo tanto no es algo que sólo tenga que secundar el Patrircado de Moscú, sino todas las Iglesias Orotodoxas incluida la Iglesia Ortodoxa Española bajo la jurisdicción dl Ptriarcado de la Iglesia Ortodoxa de Serbia.

Hay algunas Iglesias Ortodoxas que no tienen en consideración este canon y en ocasiones los que quedan mal ante la opinión pública son precisamente los que lo cumplen. Creo que hemos de ser valientes. Siempre he apoyado que los encuentros entre las distintas denominaciones cristianas y las Iglesias Ortodoxas son necesarios. Primero para poder tratar temas que nos atañen a todos como pueden ser temas sociales y éticos. Desde luego también se ha de estar presente en reuniones de carácter teológico para poder expresar cual es la teología ortodoxa, pero no es obligatorio que en estas asambleas tenga que haber oración.

Me he encontrado a veces en situaciones muy comprometidas. Celebraciones ecuménicas en las que se ha rezado el llamado credo de los Apóstoles. Para nosotros los ortodoxos sólo hay una profesión de fe. En esos momentos, qué haces ¿Te quedas callado? ¿Cómo se puede participar en una oración en la que preside una sacerdotisa o una pastora? ¿O junto a personas que ven en la Resurrección algo simbólico? ¿Cómo puedes rezar con alguien que niega la virginidad de la Madre de Dios o su intercesión ante su Hijo? ¿Cómo un sacerdote ortodoxo puede aceptar la bendición de una persona laica?

Y que decir de los fieles que ven esto. Desde hace mucho tiempo siempre he escuchado la misma canción: Es que es lo mismo, no nos diferencia casi nada, menudencias y disquisiciones teológicas sin importancia. Esto es lo que tiene que escuchar muchos creyentes ortodoxos de parte de los católicos romanos. Cuando los fieles miran con seriedad su fe ven que las diferencias son algo más que esas pequeñas disquisiciones de los teólogos y sobre todo hay algo muy importante: NO HAY PLENA COMUNIÓN. Los sacerdotes ortodoxos hemos de tener esto en cuenta, por mucho que cueste a veces, hemos de dejar clara cual es nuestra postura y pedir respeto ante la misma. Yo no voy a obligar a un luterano a que bese un icono, ni a un romano a que niegue la inmaculada concepción. De la misma manera creo que es necesario que también se entienda y comprenda nuestra postura que no es una muestra de desprecio hacia nadie sino la constatación simple y sencilla del hecho de la no comunión de fe entre nosotros.

Es necesario que nos conozcamos, que reflexionemos, que actuemos, que nos respetemos pero también es necesario que comprendamos que para nosotros es imposible la oración común sin comunión, precisamente como signo de la misma.

Quiera Dios iluminar los corazones de todos los hombres con la luz divina del Espíritu Santo para que todos puedan alcanzar el conocimiento de la Verdad. Quiera Dios que todos los hombres se injerten en la verdadera vid que es Cristo para que por ellos corra la savia vivificante. Mientras tanto no creemos confusión y seamos fieles.

Monseñor Hilarión ha sido electo primado de la Iglesia Rusa Fuera de las Fronteras


Monseñor Hilarión (Kapral), arzobispo de Australia y de Nueva Zelanda, ha sido elejido primado de la Iglesia Rusa Fuera de las Fronteras en el sínodo de obispos reunido en Nueva York hoy lunes, 12 de mayo. La elección ha sido comunicada al Patriarca Alexis de Moscú y Toda Rusia que, con el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, deberá confirmar esta elección.

Monseñor Hilarión (Kapral) nació el 6 de enero de 1948 en Canadá en una familia de emigrados ucranianos. En 1967, ingresa en el seminario de la Santísima Trinidad de Jordanville, concluyendo sus estudios en el año 1972, antes de entrar en la comunidad monástica de la Santísima Trinidad. Es tonsurado como monje el 12 de diciembre de 1974, fue ordenado diácono en 1975 y presbítero en 1976 por el metropolitano Laurus.

El 10 de diciembre de 1984, monseñor Hilarión fue ordenado obispo de Manhattan y nombrado secretario adjunto del Sínodo de Obispos. En junio de 1996, es nombrado Arzobispo de Sidney y de Australia. Desde 2006, monseñor Hilarión era el vicepresidente del Sínodo de los Obispos de la Iglesia Ortodoxa Rusa Fuera de las Fronteras.

lunes, 12 de mayo de 2008


El Patriarca Ecuménico ha invitado a un encunetrom a todos los los Priados de la Iglsias Ortodoxas el próximo 9 de octubre en la sede patriarcal del Fanar. Este encuentro estará precedido de otro preparatorio en la isla de Rodas donde asistirán repreentantes de las distintas Iglesias con el fin de redactar un proyecto de texto para el encuentro de los Primados. No se celebra ninguna reunión panortodoxa desde que fue elegido Patriarca Ecuménico STS Bartolomeos I en el año 1992.

jueves, 8 de mayo de 2008

Refugiados iraquíes piden solidaridad a cristianos de todo el mundo


Refugiados iraquíes piden solidaridad a cristianos de todo el mundo

"Aunque había sido amenazada muchas veces en Iraq, no quería irme", dice Cayran, una peluquera ortodoxa armenia. "Pero luego mi peluquería fue incendiada y robaron el coche de mi marido, que trabajaba como chofer. Así que abandonamos todo y huimos a Siria."La pérdida de seres queridos, la necesidad de huir repentinamente del propio hogar y de la comunidad, y la penuria de vivir como refugiados son experiencias que necesitan ser contadas. Y quienes tienen poder para ayudar a poner fin a la tragedia de ser refugiado deben prestar oídos. En una reunión celebrada el pasado mes de abril entre refugiados cristianos iraquíes y representantes de iglesias de todo el mundo en el Patriarcado Ortodoxo Griego de Antioquía y todo Oriente, en Damasco, cristianos iraquíes que ahora son refugiados en Siria hablaron de sus experiencias mientras miembros de las iglesias de los Estados Unidos, Alemania, Líbano, Pakistán y Suecia, así como los secretarios generales del Consejo Mundial de Iglesias y del Consejo de Iglesias de Oriente Medio, escucharon atentamente. Los representantes de las iglesias oyeron historias de increíble sufrimiento en Iraq y de la sobreabundante hospitalidad de Siria. Supieron del dolor de vivir en Iraq y tener finalmente que abandonar el país. Fueron informados de la tensión a la que la afluencia de un millón y medio de refugiados iraquíes ha sometido a la economía siria, creando la necesidad de generar empleo y proporcionar seguridad a pesar de las preguntas sin respuesta sobre el futuro de los iraquíes.Los precios de la comida y la vivienda se están disparando, y es sumamente difícil encontrar un trabajo bien remunerado. "Aunque no hubiera refugiados, la economía tendría que generar miles de empleos cada año para integrar a los jóvenes sirios que se incorporan al mercado de trabajo", explicó Samer Laham, director de relaciones ecuménicas del Patriarcado Ortodoxo Griego, a los visitantes extranjeros. "Los animales viven mejor que los seres humanos"Aquella tarde muchos hablaron del trauma sufrido por sus hijos y de la incertidumbre sobre su futuro. Cayran explicó que su hijo no puede hablar con normalidad desde que se salvó por muy poco de un secuestro. "Los animales viven mejor que los seres humanos en Iraq", dijo Samira, una refugiada ortodoxa siria. "Al menos, tienen libertad para moverse. A nosotros nos daba demasiado miedo incluso ir a la iglesia porque habían secuestrado a gente allí."Un día, cuando aún vivía en Iraq, Samira fue de compras con su hija. "Tres hombres armados nos pararon. Intimidaron a mi hija y le preguntaron por qué estaba en la calle sin velo. Desde entonces, ella no quiso salir de casa y dejó la universidad." Aram, que había sido miembro de la Iglesia Ortodoxa Armenia en Bagdad, dijo: "Mi mujer y yo conocíamos a algunos cristianos que fueron asesinados. Como nuestros números de teléfono estaban en sus móviles, sus asesinos los usaron para llamarnos y amenazarnos." Aram también habló de la desconfianza que está corrompiendo las comunidades en Iraq: "Teníamos unos amigos que resultaron trabajar para el Ejército del Mahdi [una de las organizaciones insurgentes]. Pensábamos que eran nuestros amigos, pero nos tomaron fotografías para que fuéramos asesinados." Incidentes como la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma en Dinamarca en 2005 benefician a los extremistas, que los utilizan para justificar sus intenciones ocultas de expulsar a los "no creyentes" del país, afirma convencido Munir, de la comunidad calvinista de Bagdad."Mi familia fue amenazada: o se van en 15 minutos o los matamos", Munir describió así su propia experiencia. Como no sabían cuán seria era la amenaza, fueron al apartamento de su hermana, que vivía al lado, y esperaron. Llegó entonces un grupo armado. "Violaron a nuestras mujeres e incluso pegaron a mi madre de 80 años." Después de que el cuñado de Munir, que había sido secuestrado, fuera puesto en libertad, la familia se marchó "de inmediato, sin ni siquiera llevarse ropa", vendiendo el apartamento por un cuarto de su valor. En el exilio, los cristianos acuden a las iglesias en busca de ayudaSin embargo, la vida en Siria tampoco es fácil, ya que los recursos que los refugiados logran traer consigo pronto se agotan, y es difícil encontrar trabajo."Tengo un hermano y una hermana fuera de la región", dijo Munir. "Dependemos de su ayuda y somos una carga para ellos. Pero ellos no pueden permitirse enviarnos dinero todo el tiempo." Para muchas familias representa una carga psicológica saber que cualquier emergencia o enfermedad los encontrará desprotegidos. Kwarin, padre de cuatro hijos, dejó su trabajo en una empresa de seguridad de Bagdad para reunirse con su familia en el exilio y cuidar de sus hijos. "Mi mujer necesita una operación con urgencia", dijo, "pero no tengo dinero para pagarla."Aunque los refugiados agradecen a Siria y a las iglesias del país su hospitalidad, muchos sienten que la comunidad internacional les ha dado la espalda. La frustración predomina en relación con las embajadas de países occidentales que han rechazado sus solicitudes de visados una y otra vez. "¿Quieren que los padres vuelvan a Iraq y sean asesinados antes de permitir salir a sus hijos? ¿Deben nuestras jóvenes volver y ser violadas antes de que se les permita irse?", preguntaba furioso un hombre.Gritos de "¡No!" o incluso "¡Nunca!", tanto en inglés como en árabe, llenaron la sala cuando se preguntó a los refugiados si querían volver a Iraq. "Por supuesto que quiero volver a mi país", explicó una joven de Basora. "Pero, ¿pueden ustedes garantizarme que no me matarán? Mis familiares volvieron y fueron asesinados la primera noche." El pastor Dr. Volker Faigle, de la Iglesia Evangélica en Alemania, agradeció a los hombres y mujeres que ofrecieron su testimonio a la delegación del CMI por su claro mensaje. "No podemos traer pasajes de avión o visados", reconoció. "Pero mi iglesia y la Iglesia Católica Romana en Alemania unirán sus fuerzas y se pondrán en contacto con el Gobierno, el parlamento y las instituciones europeas para contarles lo que hemos visto y oído. [...] Cuando volvamos a nuestros países, pensaremos en ustedes, oraremos por ustedes y actuaremos por ustedes."La preocupación de las comunidades cristianas sirias por sus hermanas y hermanos en y de Iraq fue palpable en todos los encuentros que la delegación del CMI mantuvo con líderes religiosos.El patriarca Ignatius Zakka I, de la Iglesia Ortodoxa Siria, nacido en Iraq, contó a los visitantes ecuménicos la historia de un sacerdote de su iglesia que había sido asesinado una semana antes, tras oficiar la liturgia. "No queremos que Iraq se quede sin cristianos, pero si están en peligro allí, ¿cómo podemos decirles que se queden?", preguntó.Muchos refugiados cristianos han experimentado cuán peligroso es pertenecer a una minoría religiosa en Iraq. "Los cristianos y otras minorías están pagando el precio de la guerra de Iraq", dijo Samer Laham, "porque se los sospecha de traición y de ayudar a las fuerzas aliadas, como si no formaran parte del tejido social y no hubieran compartido el pan con sus hermanos musulmanes desde hace siglos." Por ello, cuando llegan al país anfitrión, los cristianos depositan la mayor parte de su confianza y esperanza en que las iglesias los ayuden. Las fronteras denominacionales, por otro lado, se superan con facilidad. "Las puertas de nuestra iglesia siempre están abiertas para los iraquíes, ya sea para que celebren sus propios oficios religiosos o para que se unan a los nuestros", afirmó el patriarca melquita católico griego Gregorio III. Su patriarcado trabaja mano a mano con un centro islámico para atender a los refugiados iraquíes, sean cristianos o musulmanes.El pastor Boutros Zaour, de la Iglesia Nacional Evangélica, dijo: "Ha sido el sino de Siria ser hospitalaria con los refugiados desde que los armenios buscaron aquí refugio de las persecuciones que sufrieron bajo el Imperio Otomano." "Las historias personales que escuchó la delegación fueron desgarradoras", dijo Clare Chapman, secretaria general adjunta del Consejo Nacional de Iglesias de los Estados Unidos, al final de la visita. "Debemos orar por los refugiados iraquíes y trabajar juntos como iglesias miembros del CMI y como ciudadanos de nuestros países para abordar las condiciones que soportan a diario. Debemos asumir seriamente nuestra responsabilidad, como personas de fe, de hacer todo lo que podamos para apoyarlos mientras intentan rehacer su vida, una vida que perdieron sin tener la culpa."


Annegret Kapp, editora del sitio web del CMI, es miembro de la Iglesia Evangélica en Württemberg, Alemania.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Horario de celebraciones 10 y 11 de Mayo




III DOMINGO DE PASCUA

DOMINGO DE LAS SANTAS MUJERES MIRÓFORAS

MEMORIA DE LOS SANTOS CIRILO Y METÓDIO



Sábado 10 de Mayo:

19:30 h Akathistos de la Resurrección

20:00 h Vísperas y Litia


Domingo 11 de Mayo:

8:30 Utrenie

9:30 Divina Liturgia


Reliquia de Santa María Mágdalena

Este Domingo en la Parroquia será expuesta por primera vez para la veneración de los fieles la Reliquia de la Santa Mujer Mirófora, Igual a los Apóstoles, María Magdalena. Es para nosotros una auténtica bendición y pedimos a Dios nuestro Señor que sea así mismo un gran bien espiritual para todos aquellos que se acerquen a venerarla.

El relicario es una ampolla de cristal que contiene varios fragmentos de hueso de la Santa Mujer Mirófora. Ha sido puesta en una hermosa caja que guardará la reliquia y que ha sido regalo de una familia de la Parroquia.

Como es costumbre, durante la fiesta, arderá una lámpara de aceite delante de la misma, que será expuestá junto a la de San Simón el Zelote, cuya fiesta se celebra el sábado, y con este aceite se ungirá a los fieles tanto el sábado como el domingo.

Que Santa María Magdalena, primer testigo de la Resurrección interceda ante Cristo Resucitado por todos aquellos que con fe veneramos su Santa Reliquia, para que nos llene el corazón de la santa alegría de su Pascua.

¡Cristo ha resucitado!

Hristos a înviat!

Χριστός Ανέστη!

Христос Воскресе!

ქრისტე აღსდგა!



martes, 29 de abril de 2008

Mensaje Pascual del Patriarca Pavle de Servia


+ PAVLE

Por la gracia de Dios
Arzobispo ortodoxo de Pec,

Metropolitano de Belgrado-Karlovci

y Patriarca serbio,


y con él todos los Jerarcas de la Iglesia Ortodoxa serbia a todo el clero, monjes, y a todos los hijos e hijas de nuestra Iglesia Santa: la gracia, misericordia y paz de Dios Padre, y nuestro Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo, os damos el alegre saludo Pascual:

¡CRISTO HA RESUCITADO!

“Hoy todo está llenos de luz,
el cielo y tierra y las regiones inferiores;
que toda la creación celebre la Resurrección de Cristo,
pues en Él estamos fundamentados”


Con estas palabras del gran himnógrafo de la iglesia nosotros os felicitamos en el día de la Fiesta de la Resurrección de Cristo y os repetimos, queridos hijos espirituales:

¡CRISTO HA RESUCITADO!

Después de Gran y Santo viernes, la tragedia más grande de humanidad, pero también la manifestación de la gloria de Dios cuando el hombre se hizo juez implacable de su Amor, cuando el hombre juzgó y mató al Dios y Hombre Cristo, cuando la mentira, y el engaño triunfaron sobre Cristo crucificado, cuando el cielo y tierra y las regiones inferiores se avergonzaron por la maldad de la humanidad, después de la oscuridad llegó el día de la Pascua, donde Cristo, Dios y Hombre verdadero, pasó de la muerte a la vida de la oscuridad de la tumba a la luz del Día. Contemplad el Día que es sobre todos los días, el día en que Él ha roto las cadenas del pecado y de la muerte, el día en que el diablo fue encarcelado. ¡Contemplad el día de nuestra libertad, el día de nuestra alegría! Con la Resurrección de Cristo, todo y todos están llenos con una nueva luz de vida, una luz en la que nosotros nos establecemos. Que se nos permita regocijarnos y alegrarnos en la Pascua del Señor, en el día de la libertad y de la vida. Aquellos que estaban encarcelados en medio de la oscuridad se alegran y se regocijan en la libertad de la Luz de la Resurrección. Con la Resurrección de Cristo, la antigua injusticia que trajo al hombre el pecado y la muerte han sido vencidas. El santo apóstol Pablo, lleno de la alegría de la Resurrección exclama: ¿Dónde está muerte tu aguijón, donde está invierno tu victoria? ¡Han sido vencidas para siempre! El aguijón de la muerte ha sido destruido y el Averno se ha vaciado y se han librado los que estaban prisioneros en él. La Luz del mundo ha brillado delante de la tumba como el Sol, así como antes de la pasión había brillado en el monte Tabor. Que toda la Creación se regocije en la Resurrección de Cristo pues por su poderío el débil y desvalido se ha vuelto fuerte y poderoso. En la Resurrección de Cristo el universo entero ha sido transformado. Esto es por qué la Resurrección es una nueva creación del mundo y un nuevo nacimiento de hombre, en la que Cristo Resucitado da su Vida al hombre y al mundo. “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida,” dice el Señor

El Señor Resucitado se apareció a las Mujeres Miróforas y a los Apóstoles que estaban escondidos por miedo a los judíos y reuniéndolos en torno a Él dio fortaleza a su fe diciéndoles: ¡No temáis, Yo he vencido al mundo! Ese mundo que apenas hacía unos días lo había condenado y lo había crucificado en la Cruz. De la misma manera, Él hoy y siempre nos reúne a todos nosotros alrededor de Él y nos dice: ¡No tengáis miedo, porque yo he vencido al mundo! Habiendo visto y experimentado la gloria de Cristo resucitado proclamemos al universo entero: ¡Hombres, Cristo ha Resucitado! ¡Cristo ha Resucitado, glorifiquémosle! Cristo ha Resucitado, creedlo pueblos todos pues “nosotros proclamamos lo que nuestros ojos han visto, y nuestras manos han tocado” que como el apóstol santo y evangelista Juan el Teólogo dice, “para que vosotros también creyendo podáis tener la vida eterna”. Nuestra fe es la fe de la experiencia de la Cruz y la Resurrección. Nosotros sabemos esto porque lo creemos y hemos experimentado y el conocimiento obtenido a través de la experiencia es la más grande confirmación de fe. Antes de su sufrimiento, entierro y resurrección, nuestro Señor trajo tres de sus discípulos a la cima de una montaña muy alta, el monte Tabor. En esta montaña, en el misterio de su Transfiguración, Él les reveló el misterio de Su naturaleza divina, la naturaleza que ellos y el mundo entero conocerían a través de la experiencia después de su Resurrección. La manifestación de la naturaleza divina y su gloria se mostró con la luz de la gracia increada que está en Cristo y qué el mundo ha recibido a través de la Resurrección. El mundo sin Cristo es un mundo de oscuridad. El mundo con Cristo resucitado es un mundo de luz eterna, la luz que ilumina cada parte de nuestra alma y nuestro ser. Esto es por qué nosotros somos hijos de la luz. De Él que es la Luz de la Vida nosotros hemos recibido la luz para brillar en este mundo. Es por esto que él Señor nos dice: “Brille vuestra luz ante los hombres para que ellos puedan ver vuestras obras y puedan glorificar a vuestro Padre que está en los cielos.

Sólo Cristo resucitado es la piedra angular de nuestra fe y de nuestra vida. Al mismo tiempo Él es la piedra angular y la cabeza divina y humana de nuestra Iglesia Santa. No hay más piedra angular que Él, ni ninguna otra puede ser puesta. Cuando los discípulos preguntaron San Juan Bautista si Cristo era que tenía que venir o si ellos debería esperar a otro, les contestó: “Yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia” Si el Santo Profeta y Bautista Juan dijo esto, él que puso su mano sobre la cabeza del Señor, si él que es el más grande de los nacidos de mujer dijo esto ¿Cómo es entonces que alguien puede proclamarse la cabeza visible de la Iglesia, infalible y vicario del Hijo de Dios aquí en la tierra? ¡Dios lo prohíbe y no lo acepta! Nuestra Iglesia Santa con todos sus sacerdotes y fieles ha de permanecer firme en la fe de Cristo resucitado, la fe de los profetas, de los apóstoles, de los mártires y los santos. Al mismo tiempo Dios da la fuerza a su Iglesia para que establezcamos diálogo con todos los hombres y naciones iluminándolos con la luz de Cristo. Nosotros no nos replegamos dentro de nosotros mismos ni nos encerramos en Cristo dentro de los confines de nuestra mente. Al contrario mostramos la verdadera Luz al mundo y damos testimonio de la Verdad a los hombres como lo hicieron los apóstoles, los mártires y los santos. En esto el mundo reconoce que somos de Cristo y como dice el Santo Apóstol Pablo: “Yo era todo para todos por ganar a alguno para el Evangelio de Cristo”.

¿Qué es la Resurrección de Cristo para nosotros que vivimos 2000 años después de que ocurrió? ¿Es sólo un recuerdo o memoria? ¿Es sólo una celebración, o es algo más profundo? La gracia de la resurrección de Cristo es la fuente inagotable de la salvación de hombre y del mundo en cada época y lugar. Es el cambio absoluto y completo del hombre y del mundo que Cristo Dios, y hombre verdadero, ha traído con su venida y resurrección. Así pues, la Resurrección de Cristo tiene la misma e igual fuerza y nos impulsa de la misma manera a nosotros hoy, 20 siglos después, que como impulsó a sus contemporáneos.

El Santo Apóstol Pablo, nos asegura que eternamente viviremos con Cristo porque “Así como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura toda la justificación que da la vida” (Romanos 5:18). “Sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él. Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios. Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús” (Romanos 6: 9-11). El pasado, el presente, y el futuro han sido redimidos por la Resurrección.

En estos días de alegría Pascual, en este tiempo de misericordia divina hacia todos y todo, nosotros no podemos dejar de recordar la injusticia humana y la violencia que los poderosos de este mundo han infligido a nuestro Kosovo y Metohija, y la Nación Serbia entera Kosovo y Metohija son una parte íntegra de la vida de cada serbio, cuando cada serbio es una parte de Kosovo y Metohija. Sabiendo esto los maquinadores de esta injusticia histórica han querido infligir la herida más profunda posible, el mayor dolor y sufrimiento que nos hace mirar al dolor salvífico que sufrió Cristo en el Gólgota

Kosovo y Metohija no son sólo una parte de territorio serbio, es nuestra cuna espiritual porque nosotros crecimos, vivimos y maduramos con Kosovo y Metohija como individuos y como nación. Hemos vivido y hemos muerto por el Testamento de Kosovo: “El reino terrenal es pasajero, mientras el reino celestial es para siempre” y esto es lo que nos conectó psicológica y antropológicamente a cada uno de nosotros. Bien saben esto los poderosos de este mundo y por eso desean castigar a los Ortodoxos serbios, desean rompernos y aplastarnos formando una masa informe dispuestos a arrodillarnos delante de ellos, rindiéndonos a su voluntad. Más nosotros sólo nos sometemos a la voluntad de Cristo y a sus enseñanzas y sometiéndonos a ellas iluminamos sus actos ilegales y su hipocresía similar a la de Pilatos que se lavo las manos en la sangre del Justo.

Hemos de tener a Kosovo y Metohija en nuestros corazones y preocuparnos de todos nuestros hermanos y hermanas que sufren allí. La Patria es el corazón de hombre, dice un poeta. Dentro de nuestros corazones nosotros hemos puesto Kosovo y Metohija. Hacemos un llamamiento a todos los serbios y a todos los ortodoxos para evitar que se separe de nosotros Kosovo y Metohija, para cumplir el testamento del Santo Zar Lazar. Es como si pretendieran quitar a los judíos la ciudad santa de Jerusalén. Llamamos a todos, desde los políticos y los intelectuales hasta los más humildes, a los mayores y los más jóvenes hijos e hijas de nuestra patria para que con nuestras vidas honradas merezcamos Kosovo y Metohija ante Dios.

Que los intelectuales con su trabajo científico defiendan Kosovo y Metohija; que los artistas con su creatividad expresen la belleza y el ser de nuestro Kosovo y Metohija; que nuestros atletas dediquen sus triunfos a Kosovo y Metohija. Que cada padre susurren a sus hijos recién nacidos Kosovo y Metohija y que sean éstas las primeras palabras que escuchen. Que cada agricultor dedique la primera hora de su labor a Kosovo y Metohija; que cada obrero dedique su primera hora de trabajo a Kosovo y Metohija; que cada político dedique su primer pensamiento político a Kosovo y Metohija; que cada pastor ofrezca su primera oración a Dios a Kosovo y Metohija.

Esta es la llamada a la batalla agradable a Dios, y nuestras oraciones serán escuchadas por Él porque ponemos en sus manos a Kosovo y Metohija y confiamos en su juicio no en el de los mentirosos movidos por viles intereses. Así como el salmista cantaba antiguamente a Jerusalén injustamente asaltada y destruida, nosotros también hemos de cantar por Kosovo: Si me olvido de ti Kosovo, si nos olvidamos de ti Metohija, que se olvide de mí el Señor, que se me paralice la mano derecha. Que se me pegue la lengua al paladar si no te recuerdo, y si no pongo a Kosovo y Metohija como el principio de mi alegría.

Estimados hijos espirituales, nosotros vivimos en un tiempo duro y crítico de globalización, en un tiempo en el que se pisotean los derechos humano básicos: el derecho de hombre a la vida; el derecho de un bebé a nacer; el derecho de padres para educar y guiar a sus niños; el derecho de una madre para ser una amante y afectuosa madre para sus niños y una esposa para su marido, ¡el derecho del hombre de ser hombre! Está creándose una civilización extraña de globalización según la medida de unos valores morales deformados e in morales, sin la levadura que da el significado eterno a la vida humana. Una civilización que está en la oposición directa a Cristo Resucitado y a su Evangelio no puede sobrevivir. Estando atentos a esto, hemos de ser cautos y sabios cuando nosotros nos acercamos esta mesa extraña de ofertas y deleites mundanos. Hemos de escoger sabiamente sólo lo que es digno de Cristo. Neguémonos a esta pseudo-civilización torcida e inhumana como Cristo se negó a las tentaciones del Diablo: “Si te inclinas ante mí todo esto que ves será tuyo”. Nosotros sabemos cual es la respuesta que hemos de dar: “Sólo a tu Dios adoraras y ante Él solo te postrarás.

Saludamos a nuestros hermanos sobre todo a aquellos que están en la diáspora: En Estados Unidos de América, Canadá, Australia, Europa, Asia y África. También saludamos a nuestros hermanos y hermanas de la Republika Srpska, de Bosnia y Herzegovina, Croacia, Montenegro, Eslovenia y la República Yugoslava de Macedonia y los llamamos a unirse en nuestro Señor Jesucristo Resucitado para que nunca más vuelvan a dividirse y pelear entre ellos.

Saludamos a toda la Iglesia de Dios extendida a lo largo del mundo y a las personas de buena voluntad. Llamamos a todos a la paz y la unidad y a ser testigos ante todas las tribulaciones. Renovémonos en Cristo Resucitado y brillemos con bondad y virtud en este mundo. Reunidos en la Divina Liturgia y dando testimonio de la verdad, démonos el fraternal abrazo de la paz y saludémonos a nosotros y a toda la creación diciendo:

¡Cristo ha resucitado!
¡En verdad ha resucitado!




Mensaje Pascual del Patriarca Ecuménico


† BARTOLOMÉ

POR LA GRACIA DE DIOS ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA

NUEVA ROMA

Y PATRIARCA ECUMENICO

A TODA LA GREY DE LA IGLESIA

LA GRACIA, LA PAZ Y LA MISERICORDIA

DEL SALVADOR CRISTO RESUCITADO CON GLORIA


Queridos y entrañables hermanos e hijos en el Señor, “¡He aquí que el invierno pasó!” “amaneció la primavera” de salvación, “aparecieron las flores en la tierra, la voz de la tórtola se oyó, ... los viniedos exhalan su fragancia, han dado aroma” . Ha amanecido la Pascua sacrosanta y magna, y acoge, ilumina y da brillo al mundo. “Ahora todo se ha colmado de luz, el cielo, la tierra y los bajo tierra” . CRISTO RESUCITÓ Dios, Impasible, Inmortal, el bello Novio de la Iglesia, nuestro Señor Jesucristo, Hermano Primogénito y Amigo, “resucitó de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte” al tercer día, desde que, de lo alto de la Cruz exclamó “¡Se ha consumado! El “hades abajo se amargó al encontrarlo” a Él, porque, no sólo abolió su poder y vació de manera divina sus arcas oscuras, regalando la vida a quienes se encontraban en los sepulcros, sino además, porque regala una vida infinita y una resurrección cierta, a todos aquellos que después de ello y hasta el fin de la era, creerán en Él, vivirán en Él y mantendrán hasta el final la confesión y la fe en Él. Cristo “armado en Su cinto con la justicia y revestido en sus costillas con la verdad” se levantó del Sepulcro, “resucitando a Adán y toda su descendencia, como filántropo” . He aquí, pues, queridos y entrañables hermanos e hijos, el capítulo de nuestra gran fiesta y el clima de primavera que, en tiempos de primavera anuncia la Iglesia a la Ecumene. ¡El pesado invierno de la muerte pertenece al pasado! La tiranía del diablo fue vencida definitivamente. El temible reino de las tinieblas y de la perdición fue disuelto. “El Señor reinó, se vistió con decoro” . Hemos visto a Jesús sufriendo en la Cruz voluntariamente, a causa de amor extremo, muriendo y siendo sepultado por nosotros y por nuestra salvación. Nos hemos prosternado ante el Resucitado de entre los muertos y, junto a los Apóstoles y las mujeres portadoras de ungüentos, hemos oído de Su santa boca “Paz a vosotros” y “Alégrense” , y se alegró nuestro corazón. Y “nuestra alegría nadie la podrá quitar de nosotros” , porque en adelante, nuestra muerte personal, de cada uno de nosotros, ha sido potencialmente abolida. En tanto y en cuanto, nosotros también hemos crucificado la mentalidad carnal que hay en nosotros, del hombre viejo “junto a las pasiones y los deseos” y “hemos muerto junto a Cristo, creemos que también conviviremos” con Él. Desde que fuimos sepultados junto a Cristo “por medio del bautismo” , seremos también partícipes de Su Resurrección . Proclama esta verdad con suma elocuencia San Gregorio Teólogo diciendo: “Ayer estaba crucificándome junto a Cristo, hoy estoy siendo glorificado junto a Él. Ayer estaba muriendo junto a Él, hoy estoy volviendo a vivir junto a Él. Ayer estaba siendo sepultado junto a Él, hoy estoy resucitando junto a Él” . Con estas convicciones, nuestro problema eterno lo ha resuelto, una vez para siempre, el Señor Resucitado. Nuestra agonía se terminó. “¡Resucitó Cristo y la vida prevalece!” . En adelante, nuestra Vida y nuestra Resurrección, no es lo buscado, no es un sueño, no es una utopía, sino, es la realidad tangible y palpable. Una realidad que tiene una persona concreta y un nombre: “el nombre superior a todo nombre” Jesucristo, delante de Quien “se doblará toda rodilla de los celestiales, de los terrenales y de los demonios” , y toda lengua confesará que Él es el único Vivificador y Señor, que vive y reina por los siglos, compartiendo voluntariamente Su Reino, Su gloria y la herencia de Su Padre, con todos los partícipes de Su Cruz, de Su muerte y de Su Resurrección, como “primogénito entre muchos hermanos” . A Él rogamos extensamente, desde nuestra sede martírica Patriarcal y Ecuménica, para que conceda paz al mundo, iluminación de verdad y de justicia a las almas de las personas, paciencia y sostén a cada uno que está siendo tentado, sabor de salvación y de vida eterna a todos los creyentes. A este Vencedor de la muerte y príncipe de la vida, sea la gloria, el poder, el honor y la prosternación, junto al Padre y al Espíritu Santo, por los siglos. Amén.

En la Santa Pascua 2008

† Bartolomé de Constantinopla Ferviente suplicante ante Cristo Resucitado por todos vosotros