sábado, 20 de marzo de 2010

Ἀκάθιστος - المدائح

APARATOARE DOAMNA

Τη Υπερμάχω Στρατηγώ

SÁBADO DEL AKATHISTO




Milagroso icono de la Madre de Dios del Akathisto, monaterio de Dionisiu, Santa Montaña de Athos

Tono 8º

A ti Madre de Dios, Invencible defensora,
Después de haber sido librada del peligro,
Tu Ciudad te dedica este homenaje por la victoria
Como ofrenda de agradecimiento.
Por tu fuerza irresistible mantenme a salvo de los peligros
Para que pueda cantarte: ¡Alégrate, Novia no desposada!


Corría el año 626 y los persas, ávaros y eslavos llegaron con un gran ejército a las puertas de Constantinopla con la intención de asediarla mientras el emperador Heraclio, junto al grueso de ejército romano estaban ausentes en las provincias más orientales del Imperio. Llegaron por tierra y por mar concentrando sus naves junto al Cuerno de Oro. Junto a las murallas las caballerías y las máquinas de guerra aterrorizaron a los habitantes de la Ciudad que veían en las puntas de las picas las cabezas de los que habían sido apresados fuera de las defensas que mandara levantar el emperador Constantino y que fueran reforzadas por Justiniano.

Las tropas que había en la ciudad no serían capaces de repeler el ataque. Sólo quedaba una esperanza: La santa Madre de Dios, cuyas reliquias santas, su vestido, velo y cinturón se guardaban en la ciudad. Los clamores eras desgarradores, las madres mostraban entre lágrimas a sus hijos delante del icono de la Santísima, los ancianos suplicaban su protección, el Patriarca junto a los monjes y monjas y a todo el clero de la ciudad rogaban insistentemente en la Iglesia de las Blanquernas ante el icono de la Odighitria.

Mientras los habitantes de la Ciudad ponían su esperanza en Dios pidiendo la intercesión de su Santísima Madre, una terrible tempestad se desataba en el mar que destrozaba los barcos de los sitiadores arrojando sus restos frente a la Iglesia de las Blanquernas.

Viendo tan gran milagro, los soldados junto a hombres y mujeres de toda clase y condición se lanzaron fuera de la ciudad aniquilando al ejército enemigo.

En el año 717 se volvía a repetir el portento. Miles de sarracenos, capitaneados por Maslamash sitiaban por tierra y mar la Ciudad en los días de la santa Cuaresma. En los días previos a la fiesta de la Anunciación, se organizó una gran rogativa en la que participaron todos los habitantes de la ciudad. Se sacaron los principales iconos milagrosos de la Madre de Dios los fieles suplicaban con lágrimas ante la superioridad numérica del enemigo que era abrumadora. Cuando la caída de Constantinopla era inminente, encima de las murallas se apareció la Madre de Dios rodeada por los ejércitos celestiales. Tan terrible fue la visión que los impíos sarracenos huyeron despavoridos siendo toda la flota destruida en el Egeo por una tempestad la víspera de la fiesta de la Anunciación.

Desde entonces y recordando este gran portento ocurrido en el quinto sábado de la Gran Cuaresma, se dispuso que todos los años se realizase un servicio de acción de gracias y alabanza a la Madre de Dios. Este magnífico servicio ya se realizaba con anterioridad en la Víspera de la Anunciación pero se trasladó a este día, precedido por cuatro sábados de rogativa en los que se canta el Akathistos dividido en cuatro partes o estanzas en las pequeñas completas del viernes por la noche.

El autor de este magnífico canto de alabanza es San Romanos el Cantor.

Nosotros Como entonces nos vemos rodeados por innumerables enemigos visibles e invisibles que atentan contra nosotros, la Ciudad de Dios, la Iglesia. Sólo invocando la ayuda y auxilio de la Madre de Dios podremos vernos libres de todo peligro y acechanza.

¡Santísima Madre de Dios, sálvanos!

jueves, 18 de marzo de 2010

Por fin!!!


Gracias a Dios, uno de los más nefastos personajes que pululan por España e Iberoámérica ensuciando el buen nombre de la Iglesia ortodoxa y estafando y engañando a cientos de personas de buena fe ha recibido un buen susto por parte de la justicia española.

Esperemos que ya que no ha sabido aceptar la penitencia que le impuso la Iglesia Antioquena ofreciéndole el poder reconciliarse con la Iglesia ahora escarmiente con las penas impuestas por la justicia de los hombres.

Para más información sobre él: http://fakeorthodox.blogspot.com/2009/02/30-1-09.html

P Nicolás

Prisión para un supuesto cura ortodoxo que estafó a una agencia de viajes

Diario de CÓRDOBA

Publicado Jueves , 18-03-10 a las 09 : 29

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a una pena de un año de cárcel a J.I.C.C., presunto sacerdote de la iglesia ortodoxa, como autor responsable de un delito de estafa cometido al pagar varios billetes a una agencia de viajes con un cheque sin fondos.

La sentencia considera probado que el 23 de agosto de 2001, el condenado, «vistiendo un ropaje a modo de sotana y actuando con ánimo de obtener un beneficio económico, se personó en las oficinas de la agencia y solicitó unos billetes de AVE y otros de avión». Como medio de pago, J.I.C.C. entregó un cheque que no tenía fondos.

Durante su declaración ante el juez, «el acusado admitió su presencia en la agencia de viajes \[...\] y era conocedor de que en la cuenta en aquellos momentos no había fondos» para atender el pago de los billetes, señala el fallo.

Además, según el magistrado, «las explicaciones dadas por el procesado en torno a la creencia de que iba a recibir una transferencia del dinero necesario \[...\] resultan del todo inverosímiles habida cuenta de su despreocupación total para solventar la cuestión».

El hecho de haber empleado un talón para fingir una solvencia que no tenía pone de manifiesto que «estamos en presencia de un tipo agravado de la estafa».

Indemnización

Junto a la pena de cárcel, el juez condena al supuesto religioso a 6 meses de multa a 2 euros diarios, además de abonar una indemnización a la agencia de 1.034,04 euros, que coincide con el coste de los billetes sin pagar.
Cabe reseñar que el condenado ha sido acusado a través de la red de hacerse pasar por representante de diversas órdenes. Incluso la Conferencia Episcopal Española alerta de que se trata de un falso sacerdote.

El Fuego Divino




Iba un Metropolita de viaje y al llegar a un pequeño pueblo en la madrugada del domingo decidieron parar a pesar de la urgencia de los asuntos que tenían que tratar en la gran ciudad de Constantinopla con el Patriarca y el Santo Sínodo.

Envió a sus diáconos para que avisara al sacerdote del lugar para que celebrara los Divinos Misterios. Los diáconos encontraron al sacerdote, parecía pobre y sin educación, como un simple aldeano y avisaron al Metropolita de que la Iglesia estaba ya abierta y todo preparado para la Liturgia.

El Metropolita fue al trono y en el momento en el sacerdote se puso delante de la Santa vio como una gran lengua de fuego descendía del cielo cubriendo totalmente al sacerdote sin consumirlo.

Lleno de un profundo temor llamó al sacerdote después de la Liturgia y postrándose ante él y besando sus pobres albarcas le dijo:

“Perdóname, siervo elegido de Dios”

Asombrado el pobre sacerdote le preguntó:

“¿Cómo es posible que el Obispo que ordena al sacerdote le pida a éste que le bendiga?”

El Metropolita le respondió:

“Yo no tengo poder para bendecir a un sacerdote que consagró los Santos Dones en medio del fuego increado de Dios sin ser consumido por él. Verdaderamente el menor ha de ser bendecido por el mayor.”

Entonces el pobre sacerdote, lleno de humildad y temor, le respondió al Metropolita:

“¿Pero es que puede un obispo o un sacerdote celebrar los terribles y vivificantes misterios sin ser rodeado por el Fuego Divino?”

El Metropolita asombrado y maravillado por la iluminación y la pureza de corazón de aquél que habían pensado que no era más que un pobre campesino iletrado siguió su
camino dando gloria a Dios.

(Evergetinos Libro 1 vol. 4 pg. 31-32)

Demos continuas gracias a Dios por el gran milagro de poder participar todos los domingos en la Divina Liturgia y pidamos al Paráclito que descienda sobre nuestros corazones transformándolos y purificándolos con el fuego divino de su amor.

domingo, 14 de marzo de 2010

Sinaxario del Cuarto Domingo de Cuaresma: San Juan Clímaco



Juan, quien vivió en la carne mas estaba muerto al mundo,
ahora sin aliento ni vida vive para siempre.
Ha dejado su obra, la Escala del Ascenso Divino,
mostrándonos los medios de su propio ascenso.
Juan murió el trigésimo día de marzo.


A los dieciséis años, este hábil varón se ofreció a sí mismo como santísimo sacrificio a Dios yendo a unirse al monasterio del Monte Sinaí. Al cumplir los diez y nueve años tomo un voto de silencio. Vivió por cuarenta años en la ermita del valle de Tole, cerca del monasterio, y siempre ardía con amor y el fuego del deseo por Dios. Comía cualquier cosa que no estuviese prohibida por la regla monástica, pero con gran moderación, rompiendo así el cuerno del orgullo. ¡Y qué mente podría expresar la fuente de sus lágrimas! Dormía sólo cuanto era necesario para no hacer daño a su cuerpo, aunque su mente permanecía vigilante aún en el sueño. Oraba sin cesar, y su amor por Dios no tenía límite. Vivió una vida de arrepentimiento agradable a Dios, y habiendo escrito su «Escala del Ascenso Divino», que exponía sus palabras de instrucción, durmió en el Señor estando lleno de bondad. También dejó muchos otros escritos.

Por sus oraciones, oh Dios,
ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

4º Domingo de la Gran Cuaresma, Nuestro Padre San Juan Clímaco.

El domingo recuerda memoria de San Juan autor del libro acerca de la escala de virtudes, gran predicador de la oración y del ayuno. Nació en Palestina alrededor del 523 y de pequeño comenzó su trabajo espiritual en el monasterio. Se dice que fue discípulo de San Gregorio Nacianceno.

Fue nombrado director espiritual del Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí, donde probablemente haya escrito la Santa Escala por un pedido del abad Raitu. En este libro compara las tareas de la vida espiritual con el ascenso de los peldaños de una escalera (clímax).

Del nombre del popular libro viene su apelativo ”Clímaco”, ya que el pequeño tratado que escribió nuestro Santo fue muy popular en la Edad Media. Por este librito, Juan llamado en ese tiempo por los occidentales el Escolástico, obtuvo el nombre de "Clímaco" por el que es conocido.

El Santo nos ha dejado esta “Escala” para nuestra iluminación, para que nos lleve hacia el Amor de Dios Altísimo como lo muestra su Icono característico. Esta obra consta de Treinta escalones y el objeto de “la Escala”, como dice el mismo Clímaco, es “llegar a la madurez de la plenitud de Cristo”. Son escalones de virtudes que cada uno de nosotros debemos subir teniendo como objetivo el último, donde se encuentra el Amor de Cristo.

La memoria del Santo se celebra el 30 de marzo, pero la iglesia lo festeja el 4º domingo de Cuaresma para ofrecernos un mensaje:

que un hombre como nosotros, con su trabajo espiritual logró tener la bendición de Dios y así alcanzar la santificación.

Llegado a una edad muy avanzada, Clímaco retornó a la vida solitaria hasta su muerte.

jueves, 11 de marzo de 2010

EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS DEL ATENTADO DEL 11-M


11 de marzo:
Día Europeo en Recuerdo
de las Víctimas del terrorismo.

domingo, 7 de marzo de 2010

"Straluceste, Cruce a Domnului..."


Duminica a III-a a Sfantului Post: a Crucii


Poate ca in nici un alt context teologic nu se face mai inteleasa Crucea cea plina de daruri a Mantuitorului Hristos cum se face in contextul acestei Saptamani, care poarta Crucea ca miez (saptamana "Stavrofora") si - ca in cealalta saptamana, aceea numita a Patimii, Paste al Crucii - se face, prin semnul cel puternic al izbavirii, trecere din lumea pacatului, prin pustia cautarii, in preaplinul Imparatiei celei Ceresti.


Toata tensiunea duhovniceasca prin care trecem acum, deja pe calea postului, oarecum obositi de nevointe, dezorientati de atata plinatate a harului cata se revarsa prin Biserica spre noi, atunci cand n-am facut pregatirea necesara a trupurilor si a sufletelor spre a primi aceasta chemare a Postului, aceasta vocatie a postirii... Caci dincolo de toate ale Postului, darul cel mai de pret pe care-l primim de la Dumnezeu este insusi Postul, masa la care imparatul, chemandu-ne, ne voieste "ai Sai", oamenii Lui... De-aceea si emotia aceasta a intalnirii cu Sfanta Cruce naste, la mijloc de Post Mare, starea de har si bucurie a mergerii mai departe. Cantarea liturgica este aceea care ne indeamna spre o astfel de exegeza bucuroasa a sarbatorii: "Acum ostile ingeresti insotesc lemnul cel cinstit cu buna cucernicie, inconjurandu-l, si cheama pe toti credinciosii la inchinare. Deci veniti cei ce va luminati cu Postul, sa cadem la el cu bucurie si cu frica, strigand cu credinta: Bucura-te, cinstita Cruce, intarirea lumii!" (Stihira I podobica a Vecerniei). Iar sensul adanc al Evangheliei pe care o vom strabate il vadeste tot textul liturgic: "Incuiat-a sarpele prin lemn Edenul cel de demult, iar lemnul Crucii l-a deschis tuturor celor ce voiesc sa se curateasca prin post si prin lacrimi. Deci vazandu-l pe acesta pus inainte, veniti, credinciosii, sa cadem la el cu frica, strigand: Deschide, Cruce, portile cerurilor, celor ce te cunosc pe tine..." (Stihira III podobica a Vecerniei)


Ca transformarea pe care o propune prezenta Sfintei Cruci in inima crestinului nu este una de suprafata, doar o stim fiecare dintre noi in parte. Spre trecerea aceasta dinspre crestini utopici spre crestini faptuitori ne cheama cantarea liturgica, talcuitoare adanca a cuvintelor Evangheliei zilei (Mc 8, 34-38 si 9, 1). "Straluceste, Cruce a Domnului, luminatele fulgere ale harului tau in inimile celor ce te cinstesc pe tine si cu dragoste dumnezeiasca te primesc, ceea ce esti de lume dorita, prin care a trecut mahnirea lacrimilor, din cursele mortii ne-am izbavit si la veselia cea neincetata ne-am mutat. Arata bunacuviinta frumusetii tale, daruind rasplatirile postirii robilor tai, celor care cer cu credinta ocrotirea ta cea bogata si mila ta cea mare" (Stihira I a Crucii).
Spuneam, talcuind Duminica Ortodoxiei, ca umplerea de bucurie a lumii este starea de ortodoxie plenara, transfiguratoare. Iar Duminica aceasta arata ca umplerea de veselie transfiguratoare a lumii incepe prin urcarea pe Cruce a fiecaruia dintre noi, cei ce ne socotim crestini, adica ai lui Hristos. Iar Postul se vadeste o astfel de cale de comutare in tensiunea ocrotitoare si milostiva a Crucii. A Crucii care se "revarsa" catre noi prin razele sale, pentru ca nu poarta moartea, ci viata, pentru ca, inainte de a fi unealta pe care sa ne rastignim pornirile noastre, este altarul theopathiei, dumnezeiestii patimiri. "Hristoase, Dumnezeul nostru, Cel Ce ai primit rastignire de bunavoie spre Invierea cea de obste a neamului omenesc si prin trestia Crucii, sangerandu-Ti degetele cu vopsele rosii, Te-ai milostivit a iscali pentru noi, ca un imparat, cele ce sunt de iertare; nu ne trece cu vederea pe noi, cei ce suntem amenintati iarasi cu departarea de Tine" (Slava Vecerniei). Intru aceasta sta mai ales adancimea si largimea Crucii, caci, patimind pe ea Hristos, toate se umplu de raza invierii care izvoraste din lemnul-lumina al Crucii. De aici, si icoana restaurarii integrale, prin Cruce, a lumii: "Vazandu-Te toata faptura rastignit pe Cruce gol, pe Tine, Facatorul si Ziditorul tuturor, s-a schimbat de frica si s-a tanguit; soarele si-a strans lumina si pamantul s-a clatinat, pietrele s-au despicat si catapeteasma templului s-a rupt; mortii din morminte s-au sculat si Puterile ingeresti s-au spaimantat, zicand: O, minune! Judecatorul Se judeca si patimeste voind, pentru mantuirea si innoirea lumii" (Slava... Si acum... a Litiei). O restaurare in care suntem cuprinsi si noi - eu, tu, celalalt si celalalt de langa el -, caci nici unul nu-i suntem indiferenti lui Hristos. Si, ca sa ne fie la indemana, Domnul umple de har in primul rand locurile credintei noastre, caci dimineata, la Utrenie, auzim repetat: "Cu lemnul a golit intai vrajmasul raiul, pentru mancare aducand moarte; iar lemnul Crucii, infigandu-se in pamant, a adus oamenilor imbracaminte de viata si toata lumea s-a umplut de toata bucuria. Pe care, vazand-o pusa spre inchinare, impreuna sa strigam lui Dumnezeu, popoare, cu credinta: Plina esti de slava, casa Lui!" (Sedealna Crucii, glas 8). Tot textul tricantarii o intareste: "Ziua aceasta este a inchinarii cinstitei Cruci, veniti toti la dansa! Ca revarsand razele cele luminoase ale Invierii lui Hristos, le pune inainte. Sa sarutam deci toti, sufleteste bucurandu-ne!" (Cantarea 1. II)


Din aceasta prezenta a Invierii, in fibra sa - fizica si duhovniceasca -, Sfanta Cruce se personifica, se personalizeaza: "Arata-te, Crucea Domnului cea mare; arata-mi acum dumnezeiescul chip al frumusetii tale; ca strig catre tine ca si catre o insufletita si te sarut" (Cantarea 1, III). De aceea, in planul mantuirii, identificam in Cruce un aspect euharistie plenar: "Alt rai s-a cunoscut Biserica, ca si cel mai dinainte, avand lemn purtator de viata Crucea Ta, Doamne, din care, prin atingere, luam nemurire" (Cantarea a 5-a, IV). Iar in alt loc, ceva mai inainte, canonul Utreniei ne zice: "Astazi s-a implinit cuvantul proorocului; ca iata, ne inchinam la locul unde au stat picioarele Tale, Doamne. Si, gustand din lemnul mantuirii, am aflat mantuire din patimile pacatelor..." (Sedealna a III-a, glas 6). Cu alte cuvinte, Crucea se face poarta de intrare in imparatia Liturghiei, ea insasi poarta si regat al Imparatiei Cerurilor. Centrata pe Euharistie, adica pe Hristos, teologia Crucii irumpe de umplerea cu duh a lumii, prin Inviere. "Curatirea cu post" si "caldura inimii" (cf. Cantare 5, II) sunt aripile de efort uman pentru implinirea dorintei de mantuire. O sa spuneti ca nimic, sau aproape nimic, nu pare a fi legat de textul evanghelic al zilei Duminicii acesteia. Iar eu am sa va spun ca prea ades superficializam continutul credintei noastre, cum prea ades superficializam talcuirea Scripturii. Astazi, textul liturgic ne-a obligat sa reconstituim, putin cate putin, continutul de lumina al Crucii, pe care Hristos ne indeamna sa o purtam. Si sa intelegem impreuna greutatea de har a cuvintelor pe care Cuvantul le-a rostit intru desavarsita cunostinta de Sine. Sa nu ne mai permitem a ne juca nici cu rostirile, nici cu faptuirile, atunci cand este vorba de Cruce, de purtarea ei, de umplerea lumii cu mantuirea ei. Caci, in fond, Evanghelia zilei la aceasta mucenicie, a purtarii Crucii in mijlocul lumii - care se leapada tot mai lesne de ea - ne indeamna. Nu-i vorba, asadar, de un simplu gest, superficial, si facut in graba, ci de o asezare pe Cruce cu Hristos, de dragul izbavirii din moarte. Cantand, ca la o nunta deplina, cu bucurie: "Nu mai pazeste inca sabia cea de vapaie usa Edenului, ca intr-insa a venit minunata legatura, prin lemnul Crucii. Acul mortii si biruinta iadului s-au alungat, ca de fata ai stat, Mantuitorul meu, strigand celor din iad: Intrati iarasi in rai!" (Condac, glas 7).
Aceasta, neuitand niciodata ca "trei cruci a infipt Pilat in Golgota: doua talharilor, si una Datatorului de Viata. Pe care, vazand-o iadul, a zis celor de jos: O, slugile mele si puterile mele, Cine este Cel Ce a infipt piron in inima mea? Cu sulita de lemn m-a impuns fara de veste si ma rup. La cele dinlauntru ale mele ma doare, pantecele meu se chinuieste, simtirile-mi tulbura duhul si ma silesc a lepada din mine pe Adam si pe cei din Adam, care imi sunt dati prin lemn; ca lemnul pe ei iarasi ii duce in rai!" (Icosul Utreniei)


Triodul acorda Crucii nu doar o zi, ci o saptamana intreaga, in textele acestui filon de duh aflandu-se o seama adanca de texte care, in multe feluri, lamuresc cinstea ce se cuvine Sfintei Cruci, asa dupa cum ea izvoraste si din Sfanta Scriptura. Ca unii ne indeamna sa nu ne inchinam Crucii si nici sa ne insemnam cu ea, ca fug de Taine si de lucrarea preotiei sacramentale, de post, de rugaciune, de tamaie... este adevarat. Si ma intreb cu care se aseamana, caci este unul care fuge de Cruce, de Taine, de tamaie, de lucrarea sfintitoare a Bisericii...


Noua ne este a zice - cum se incheie si Sinaxarul acestei Duminici stavrofore - "prin puterea Crucii, Hristoase, Dumnezeule, pazeste-ne de ispitele celui viclean, invredniceste-ne sa ne inchinam dumnezeiestilor tale Patimi si Invierii celei purtatoare de viata, ducand la capat cu usurinta calea acestui post de patruzeci de zile, si ne miluieste pe noi, ca un singur bun si de oameni iubitor. Amin".

La Reliquia de la Santa y Vificante Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.



El fragmento más grande de la Santa y Vivificante Cruz de Nuestro Señor Jesucristo que se conserva es venerado en el Santo Monasterio de Xeropotamou, en el Monte Athos. En el se aprecia el agujero del clavo que atravesó la mano derecha del Salvador y que está en la parte inferior de la barra vertical de la Cruz rodeado por un dije de diamantes.

"¿Por qué honramos a la Cruz con tal reverencia que hacemos mención de su poder en nuestras oraciones después de pedir la intercesión de la Madre de Dios y los poderes celestiales, antes de que pidamos la de los santos, y a veces incluso antes de pedir la de los poderes celestiales? Porque después de los sufrimientos del Salvador, la Cruz se convirtió en la señal del Hijo del hombre, es decir, la Cruz simboliza al Señor mismo, la encarnación y su sufrimiento por nuestra salvación ".

S. Juan de Kronstadt, Mi vida en Cristo.

Sinaxario del Tercer Domingo de Cuaresma: Veneración de la Santa Cruz


Sinaxario del Tercer Domingo de Cuaresma: Veneración de la Santa Cruz


Venere toda la tierra a la Cruzmediante la cual ha aprendido a adorarte, oh Verbo.

En este tercer domingo del Gran Ayuno, celebramos la veneración de la preciosa y vivificante Cruz. Ya que durante los cuarenta días del ayuno en cierto modo estamos también crucificados, mortificados en cuanto a las pasiones, contritos, humillados y en dejadez, la preciosa y vivificante Cruz se nos ofrece como refrigerio y confirmación, recordándonos la pasión de Nuestro Señor Jesucristo y consolándonos. Si Dios fue crucificado por nosotros, cuán grande debe ser nuestro esfuerzo por él, ya que nuestras aflicciones han sido aliviadas por las tribulaciones del Señor y por el recuerdo y la esperanza de la Cruz de gloria. Pues así como nuestro Salvador fue glorificado mediante la deshonra y el dolor al ascender a la Cruz, nosotros también debemos soportar nuestros dolores, para ser glorificados con él. Además, así como los que viajan por un largo y arduo camino, abrumados por el esfuerzo de su viaje, descansan por un momento al encontrar un árbol que da sombra y continúan su camino refrescados, también en este tiempo del Ayuno, este camino doloroso y difícil, los Santos Padres han plantado la vivificante Cruz para nuestro alivio y refrigerio, a fin de alentarnos y de hacer más fáciles los esfuerzos que están por venir. O como cuando hay una procesión real el cetro y las banderas del rey le preceden y sólo entonces aparece él mismo, radiante y gozoso en su victoria y haciendo que se regocijen sus súbditos, así también Nuestro Señor Jesucristo, deseando mostrar su segura victoria sobre la muerte y su gloria en el día de la Resurrección, envía su cetro precediéndole - la señal de su reinado, la vivificante Cruz - a fin de alegrarnos y darnos refrigerio, pues nos fortalece grandemente y nos permite estar preparados para recibir al Rey con todo la fuerza posible y alabarle por su radiante victoria.

Esta semana esta a mitad del Santo Ayuno Cuaresmal. El Ayuno es como una fuente amarga a causa de nuestra contrición y de la tristeza y el dolor por el pecado que trae. Y así como Moisés arrojó el árbol en las aguas amargas de Mará y las endulzó (cfr. Éxodo 15:22-26), también Dios, que nos ha alejado del Faraón a través del Mar Rojo espiritual, endulza la amargura del ayuno cuaresmal mediante la madera de la preciosa y vivificante Cruz y nos consuela como a aquellos que estaban en el desierto, hasta el momento en que por su Resurrección nos lleve a la Jerusalén celestial. Y ya que la Cruz es llamada, y es en verdad, el árbol de la vida, es el árbol mismo que estaba plantado el jardín del Edén. Por lo tanto, es justo que los Santos Padres hayan plantado el Árbol de la Cruz en medio del ayuno cuaresmal para conmemorar que Adán comió del dulce fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, y que este nos fue quitado para darnos el Árbol de la Cruz, comiendo del cual de ningún modo moriremos, sino que tendremos vida en abundancia.

Por el poder de tu Cruz, oh Cristo nuestro Dios,guárdanos también de la tentaciones del Maligno;y haznos dignos de venerartu divina Pasión y vivificante Resurrección,habiendo pasado radiantemente el largo tiempo del ayuno,y ten piedad de nosotros, pues eres buenoy amas la humanidad. Amén.

Bulgaria: Comienzo de las emisiones en línea de la primera televisión ortodoxa



El 11 de febrero en Plovdiv comenzaron las emisiones en línea de la primera televisora cristiana ortodoxa, en la página web del Arzobispado de Plovdiv. El primer programa emitido fue el oficio de una Santa Liturgia en el templo de San Caralampio de la ciudad de Septemvri.


Inmediatamente después del oficio religioso, en la sala Arzobispal del templo de Santa Petka se hizo la presentación oficial del nuevo sitio web http://www.plovdivskamitropolia.bg./ "Es la primera televisora de nuestra Iglesia Ortodoxa Búlgara", comentó el director del flamante medio informativo, el archimandrita Arsenio, en entrevista que concedió a esta radio de Bulgaria. "La nueva televisora es elemento del proyecto mediático del Arzobispado de Plovdiv que pretende potenciar el diálogo de la Iglesia Ortodoxa con la sociedad, dice el archimandrita Arsenio. Este diálogo fue iniciado por el arzobispo Nikolai nada más llegar él aquí, hace tres años. La idea es que la Iglesia Ortodoxa haga accesible para un amplio círculo de personas el día a día espiritual de los servidores de Dios y de los seglares del Arzobispado de Plovdiv. Nuestra idea es ponernos en contacto ante todo con los jóvenes, e Internet es la vía más idónea para lograrlo con rapidez.


El sitio web manejará un lenguaje accesible para todo visitante interesado en los temas teológicos y en la doctrina de la Santa Iglesia. Abordará temas de interés para todas las edades y, con ayuda de Dios, esperamos lograr éxito". La iniciativa del Arzobispado de Plovdiv fue acogida con entusiasmo por muchos búlgaros residentes en el extranjero, que podrán seguir los oficios religiosos en su lengua materna. Inicialmente el programa de este medio informativo incluirá la emisión en línea de misas matutinas y vespertinas oficiadas en diferentes templos. Serán emitidos a diario también documentales de la serie "Los templos y los monasterios de Bulgaria", que llevarán a los espectadores hacia los orígenes de la fe cristiana en nuestra tierra y la creación de sus diversos centros en el territorio nacional. Poco a poco el esquema de programas será completado con espacios no muy largos, hasta cubrir las 24 horas del día. "Desde luego emitiremos también mensajes del arzobispo de Plovdiv, comentó el archimandrita Arsenio y agregó: "Posiblemente no sea casual que Dios haya permitido que esto ocurra al comienzo de la Cuaresma, el 15 de febrero. Así el equipo que trabaja en la televisora, entre teólogos, jóvenes entusiastas de la idea, sacerdotes y periodistas, dirigidos por el arzobispo Nikolai, informarán a los jóvenes sobre lo que es la Cuaresma. Se hablará de cómo hacer el ayuno y cuál es su sentido espiritual. Así los ayunantes se integrarán en la vida espiritual de la Iglesia Ortodoxa Búlgara".


De momento el equipo de la flamante televisora consta de 15 personas. Se planea que su número se amplíe en cuanto aumente la duración de los programas. Habrá también un equipo de sacerdotes competentes y buenos teólogos que darán respuesta a todo tipo de preguntas sobre la Iglesia. De momento los programas abordarán los temas teológicos más acuciantes y de mayor actualidad. En el Templo de Santa Marina operará un equipo televisivo que transmitirá los oficios divinos para que la gente pueda verlos en Internet. Naturalmente, estas emisiones no podrían sustituir la presencia personal en el templo, aclara el archimandrita Arsenio. "Uno puede integrarse en la Iglesia cabalmente al entrar en el templo y al participar en los sacramentos, mientras que en Internet puede únicamente ver el oficio divino. El templo es el único lugar en que uno puede hacerse partícipe de la vida espiritual.


A través de este medio de comunicación pretendemos atraer a una mayor parte de la sociedad e informarla sobre las verdades que profesa la Iglesia Ortodoxa. Esperamos ayudar así la educación espiritual de los jóvenes. Ojalá un día el catequismo se introduzca en los programas escolares", termina diciendo el director de la primera televisora cristiana en línea en Bulgaria.


Versión en español de Raina Petkova

sábado, 6 de marzo de 2010



Hoy, al ver expuesta la preciosa Cruz de Cristo,
prostrémonos con fe y alegría
y abracémosla con ansia,
implorando al Señor que fue crucificado sobre ella voluntariamente
para que nos haga dignos a to­dos de prosternarnos ante la preciosa Cruz
y de alcanzar el día de la Resurrección, li­bres de toda condenación.

(Exapostelario)

Domingo de la Veneración a la Santa Cruz



“Por la Cruz vino la alegría al mundo”

La institución de la veneración de la Santa Cruz en el tercer domingo de la gran cuaresma tiene sus razones históricas, además del aspecto espiritual inherente al esfuerzo del ayuno. La Iglesia desarrolló el aspecto litúrgico usando un simbolismo dirigido a la atención de los fieles para sostenerlos en su camino hasta el día de la resurrección.

La letanía con la cruz que tiene lugar en la Iglesia en este día data probablemente del siglo VIII, cuando, en la ocasión de la construcción de una Iglesia en Apamea, cerca de la actual ciudad de Hama en Siria, se hizo una procesión con una parte de la Santa Cruz del Señor desde Jerusalén hasta dicho lugar.

La Iglesia constató que, llegando a la tercera semana de la Gran Cuaresma, unos fieles se sentían aburridos de ayunar y cansados de la lucha y del esfuerzo asumido, tanto a nivel corporal como espiritual. Para que no dejaran este aprendizaje y no cayeran en la tentación de abandonar la lucha, la Iglesia elevó la Santa Cruz ante sus ojos en la letanía que tiene lugar durante el oficio de este domingo. La Cruz está dispuesta sobre una bandeja, rodeada por flores, además de tres velas encendidas. Cuando la letanía llega al centro de la Iglesia , cantamos: “Ante Tu Cruz, nos prosternamos, Soberano nuestro; y Tu Santa Resurrección, glorificamos”, afirmando que la pasión del Señor es una misma con la resurrección. Al terminar la letanía, los fieles se acercan a la cruz para venerarla y besarla. El sacerdote les ofrece una flor para que recuerden que “por la Cruz vino la alegría al mundo” (Horológion de Pascua), y así logran adquirir la fortaleza para continuar el camino.

La Iglesia presenta la imagen del Señor sufriendo para que se acerquen a Él todos los extenuados en el camino, y que puedan apreciar en este oficio anticipadamente una fragancia del Viernes Santo, y tener, pues, más ánimo y coraje para perseverar.

La flor simboliza a Cristo resucitado de entre los muertos. Ofrecerla a los fieles les inspira sobre que, cuanto más sufren, Cristo resucitado está con ellos. Tener la flor en la mano significa que estamos con alegría bajo el yugo de Cristo.

Las tres velas encendidas sobre la bandeja simbolizan a la Santa Trinidad. La cruz puesta en medio de ellas indica que nuestra salvación se hizo por la voluntad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo juntos, aunque la muerte fue la suerte del Hijo encarnado únicamente; y que la pasión del Hijo de Dios era intrínseca a las intenciones de la Santa Trinidad desde antes de toda eternidad.

La lectura del evangelio expresa el significado de la cruz. Para nosotros, la cruz no es un motivo de tristeza sino de alegría. El Crucificado sobre la madera es el Señor de la gloria. Este tercer domingo aparece como si saltara hasta la Pascua. No somos una Iglesia afligida, tampoco lloramos a Cristo crucificado. Nadie impuso a Cristo morir, sino que Él se entregó, y eso, en su camino hacia la victoria. En consecuencia, no nos abandonamos a nuestros dolores personales, enfermedades y tristezas. Todo esto fue permitido por Dios para nuestra santificación y nuestro triunfo sobre ello. En nuestra Iglesia, no existe una santificación del sufrimiento. Dios quiere la curación, y, por lo tanto, se instituyó la Santa Unción de los enfermos como uno de los sacramentos de la Iglesia. La curación en el evangelio es una de las señales del reino de Dios. Bienaventurado quien puede glorificar a Dios mientras está sufriendo o dolorido.

Hermano, la cruz que sufres a diario no la has elegido. Se forma a partir de las condiciones de tu trabajo, de tu casa, de la vida social donde te encuentras; es quien te envidia, te persigue, te molesta. Puede ser tu esposa, tu marido, tu hijo, tu empleado, o uno de los colaboradores. No haces una cruz para ti, sino que la ves ante ti, y en ti. Aceptas todo esto porque es el contexto en el cual vas a salvarte. Ten paciencia y consiéntete con los asuntos y las personas. Sigue al Señor adonde vaya, ya que Él fue hasta la muerte. Entonces, si mueres de toda pasión destructiva en ti, mientras estás mirando a Jesús, entonces Le estás siguiendo hasta la resurrección.
Experimentarás, pues, no solamente la resurrección en el Último Día, sino tu resurrección cotidiana del pecado.

El ayuno es una prueba de nuestra paciencia y nuestro amor a Cristo. No te preocupes porque el diablo esté intentando seducirte, pero, sí, lucha, no te dejes caer. Mira al rostro de Cristo que se entregó por ti y se reveló Hijo de Dios en la cruz. Tú puedes ser hijo por la gracia. Si eres hijo, deja, pues, todo lo que impide la realización de esta adopción filial. Sepárate de lo que te distrae de Jesús, según lo que dijo en el evangelio hoy: “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”. Tu programa es anular el pecado que cometiste, enfrentar la tentación con determinación, y desecharla antes que se acerque a ti.

Tenemos que aprender que el cristianismo implica esfuerzo. Pero si hacemos este esfuerzo, lo amaremos por saber que nos cansamos para Cristo. Esto empieza como cansancio y después deviene en alegría. Esto es el misterio de la cruz y de la resurrección. Lo que ocurrió al Señor de muerte y de triunfo nos afecta a nosotros. Matamos al pecado y nos levantamos. La victoria de Cristo sobre la muerte se realizó cuando aceptó la muerte; y nosotros, si participamos con el Señor en su pasión para lograr matar nuestras pasiones, nos volvemos simultáneamente partícipes de Su victoria. Mejor dejar el amor a uno mismo, a toda pasión funesta, a toda esclavitud a este mundo. La peor esclavitud es que el hombre se aferre a sí mismo. No te dejes manejar por tu pensamiento nacido de tus pasiones; no te glorifiques. Extermina toda pasión en ti y todo egoísmo; acepta las dificultades que encuentras en esta vida, y sigue en pos del Señor. Una vida crucificada es una vida que el pecado no puede alcanzarte para herirte. Nuestros sentidos y pensamientos deben estar atraídos hacia Cristo. De este modo, el ayuno será activo en nuestra vida. Esto es la profundidad de la cruz.

El sensible espiritualmente siente que está abandonado. En el ayuno decimos: “Ten piedad de mí, yo el caído”. Ante la luz divina, estás seguramente caído. Por eso, espera y te salvarás cuando se realice tu esperanza. Pero, mientras te concentres sobre tu esperanza, te salvas. Te salvas antes de recibir, por haberte entregado tú mismo a la misericordia de Dios. Amén.